La Cofradía cierra un año para repetir

La Cofradía cierra un año para repetir
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La lonja santoñesa hace un balance «extraordinario» de este 2018 gracias a las costeras del bocarte y el bonito, que se han capturado cerca de casa y en cantidad

Ana Cobo
ANA COBOSantoña

La Cofradía de Pescadores Virgen del Puerto de Santoña cierra un 2018 de récord. Tanto en el total de pescado subastado 13, 3 millones de kilos como en los ingresos generados 19,7 millones de euros. Un balance «extraordinario, con cifras a las que no se había llegado jamás», explica el secretario de la Cofradía Luis Herrera, que ahora mismo firmaría por repetir esto el próximo ejercicio. Un 2019 que llega con malas noticias tras el reciente anuncio de Bruselas de reducir en un 20% la cuota del verdel. Algo que podría significar «la muerte del sector de artes fijas» si coincide con una mala costera de bonito.

Pero el año que está a punto de finiquitarse ha dejado un buen sabor de boca en la lonja. El arqueo de ventas deja claro que las costeras del bocarte y del bonito han sido para enmarcar. «Muy buenas». Dos campañas que se han caracterizado porque el cardumen ha estado cerca de casa y ha aparecido en grandes cantidades. «Son las dos costeras más rentables porque es el pescado de más valor que se vende en la Cofradía y han ido bastante bien».

Sin duda, el bocarte ha contribuido en gran medida a este positivo cómputo con 5 millones de kilos subastados en la lonja generando unos ingresos de 7,3 millones de euros. No obstante, ante tanta cantidad los precios tiraron irremediablemente a la baja, oscilando entre una media de 2,88 euros el bocarte de mayor tamaño y de un 1,20 euros el pequeño. «El precio ha sido más bajo que en años anteriores, pero se ha compensado de sobra con la cantidad». A eso se suma que se capturó a escasas millas del puerto. «Durante casi dos semanas lo estuvieron pescando aquí al lado», lo que propició que se acercarán a vender a la lonja local, «la flota de Guetaria, que es muy numerosa, y gran cantidad de barcos gallegos».

Otro pilar sobre el que se asienta la actividad de la Cofradía es la costera del bonito que también ha sido inmejorable. En apenas unas semanas se agotó el TAC (Total Admisible de Capturas), siendo la nota negativa que los barcos dedicados a esta especie tuvieron que parar de trabajar mucho antes de lo previsto. «Nos cerraron en agosto, cuando lo normal es que esta costera aguante hasta septiembre e, incluso, hay barcos que están hasta octubre». La campaña de túnidos imitó a la del bocarte porque dieron la cara cerca de casa, en el cantábrico, y en abundante cantidad. Por la báscula de la Cofradía de Santoña pasaron 1,4 millones de kilos de bonitos que se tradujeron en 5 millones de euros. «Los precios medios no fueron muy altos pero también se compensó con la cantidad». Esta costera fue una «alegría» y «sorpresa» para la flota ya que en los últimos veranos, a excepción del pasado, ha sido bastante penosa. «Los precios, según los compradores, se mantienen bien porque es el único caladero de túnidos del mundo que está en buen estado, sano. El resto de caladeros, el del Índico, el del Atlántico norte...están tocados», explica Herrera.

«El pantalán y el foso de carga son peticiones nuestras»

El secretario de la Cofradía ha valorado positivamente los dos proyectos anunciados por la Consejería de Obras Públicas para ejecutar en el puerto de Santoña y que son la construcción de un pantalán flotante y un foso de carga. «Ambas actuaciones son peticiones nuestras que venimos realizando desde hace tiempo».

En cuanto al pantalán, que se instalará en la dársena sur, cree que «va a mejorar el funcionamiento del puerto pesquero». Y es que de esta manera los barcos pequeños atracarán separados de los grandes y se ganará en comodidad, espacio y seguridad. «Cuando se amarra una embarcación pequeña junto a otra grande es complicado porque puede dañarla». Además de esta forma en la dársena principal habrá más espacio para la descarga de capturas. En cuanto al foso de carga de pescado que se hará en la zona del aparcamiento permitirá que los camiones carguen más rápido y con menos personal. «La Cofradía ya lo pidió cuando se construyó el edificio».

En cuanto a las flotas, a la que le ha ido mejor es a la de cerco que ha faenado tanto a bonito como a bocarte, no obstante los de cerco que van a variado (chicharro, sardina...) en vez de a bonito en los meses de verano lo han pasado peor. Y, sin duda, los que están tocados son los de artes fijas. Si han ido a bonitos «han tenido mejor suerte», pero los que no lo hacen «lo están pasando muy mal». De hecho, si el balance anual no es perfecto es porque ese sector las está pasando canutas. Yes que, dependen y mucho del verdel, cuya costera «es muy poca cosa. Con el TAC que nos asignan poco se puede hacer. Dura muy poco». Este año en la Cofradía se ha subastado 2, 8 millones de kilos de caballa a un precio medio de un euro, por tanto, ha supuesto 2,8 millones de euros. «Antes la flota se volcaba en esta costera y le dedicaba dos meses. Ahora entre cerco y artes fijas no llega a dos o tres semanas». Y el horizonte se vislumbra aún peor tras el mazazo recibido esta semana. Bruselas ha anunciado que rebaja la cuota otro 20%, el mismo porcentaje que lo hizo ya este 2018, lo que «supone condenar a esta costera a la nada» y la muerte de la flota de artes fijas ya que «no tiene otros alternativas pues sus caladeros están mal».

Puede cambiar todo

El secretario firmaría porque «vengan más año así», pero es consciente de que la pesca es totalmente inestable y el 2019 puede dar un vuelco total a estas cifras. En cuanto al bocarte, dice, el stock está muy bien y al estar en el golfo de Vizcaya «se va a pescar», pero el bonito «hace un recorrido más largo y aunque ha habido años que no había mal stock, al no entrar en el Cantábrico y pasar de largo, los barcos tienen que hacer recorridos enormes, vender lejos, muchos más gastos y pescan menos. Lo ideal es que entre en el Cantábrico». Pero en la mar nunca se pueden hacer previsiones. Lo que tampoco ha ido muy bien es el variado ya que «ha habido muy poco rape y nada de jibión». Actualmente, la flota de artes fijas siguen faenando a variado y la mayoría de cerco están parados y se activarán para finales de febrero con el verdel.

Este positivo balance ha permitido a la Cofradía llevar a cabo varias actuaciones para mejorar el trabajo de las gentes del mar. «Hemos habilitado una nave a pie de puerto para el cosido de las redes, sobre todo cuando son averías pequeñas para que no las tengan que subir y puedan trabajar las rederas más cómodas. También hemos puesto unas torretas para suministro eléctrico y adquirido transpaletas para mover el pescado».