La obra del subfluvial de Santoña acumula dos años de 'coma profundo'

En la 'zona cero' de las obras, en el barrio de Santoñuca, siguen acumulados todos los materiales a la espera de que se retome el proyecto. :: roberto ruiz/
En la 'zona cero' de las obras, en el barrio de Santoñuca, siguen acumulados todos los materiales a la espera de que se retome el proyecto. :: roberto ruiz

El nuevo Gobierno ha iniciado los contactos con las empresas adjudicatarias para intentar desbloquear la inactividad

ANA COBO SANTOÑA.

El proyecto contemplaba 1.200 metros de perforación bajo el lecho marino. Se trataba de abrir un túnel para el subfluvial Laredo- Santoña llamado a culminar el saneamiento de las marismas y de todos los municipios de la margen derecha del Asón. Cuando apenas se habían horadado 275 metros, esta megaobra - calificada de interés general y con una inversión de 9,7 millones de euros - se paró en seco. Fue en diciembre de 2016. Tuvo que pasar un año y dos meses para que el Ministerio de Medio Ambiente desvelara los motivos oficiales de la parálisis: un conflicto «técnico» y «judicial» con las empresas adjudicatarias. A punto de cumplirse dos años, con un cambio de Gobierno nacional por medio, nadie pone fecha a su reanudación.

La actuación sigue en coma profundo. La tuneladora, 'atrapada' bajo la bahía con los consiguientes costes de mantenimiento y riesgos de contaminación ambiental. Y la 'zona cero' de las obras, en el barrio de Santoñuca, patas arriba con los materiales acumulados a la espera de darles utilidad.

CRONOLOGÍA

uPrincipios de 2016
Arrancan las obras de la tuneladora. En su desarrollo, los vecinos denuncian ruidos nocturnos.
uDiciembre de 2016
Se para el proyecto por problemas al cambiar las cuchillas de corte, pero el Ministerio no informa a nadie de las causas reales.
uEnero de 2018
Tras un año y dos meses, Tragsa desvela que la paralización es por problemas técnicos y jurídicos.
uSeptiembre de 2018
El estado inicia los contactos con las adjudicatarias para desbloquear la situación de parálisis.

El último capítulo se escribió el pasado mes de septiembre cuando el secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán, anunció al consejero regional, Jesús Oria, que se han iniciado los contactos con las empresas ejecutoras para desbloquear la situación. Un cambio de posicionamiento de la Administración central de cara a intentar solucionar esta situación. Morán fue un paso más allá y llegó a decir que tienen sobre la mesa una «medida técnica» ofrecida por el Centro de Estudios y Experimentación de Obras Públicas, organismo dependiente de Fomento, para avanzar tan pronto como se desbloquee el problema.

LAS CLAVESLa UTE adjudicataria demandó a Tragsa solicitando resolver el contrato o ampliar el presupuestoTragsa se opuso y pidió a su vez la rescisión del contrato y una indemnización El Estado apunta a una «medida técnica» para avanzar ideada por el Centro de Estudios de Obras Públicas

Lo que ocurre es que ese «tan pronto» nunca se sabe lo que puede significar para el Gobierno central. Más aún habiendo demandas millonarias cruzadas en un litigio por resolverse. A principios de esta semana, la vicepresidenta de Cantabria, Eva Díaz Tezanos, mostraba su satisfacción por la paralización de los diques de La Magdalena, al tiempo que decía estar «pendiente» de reunirse con la ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, para abordar el asunto del subfluvial tras conocer el inicio de conversaciones entre las partes en conflicto: Tragsa, entidad pública contratista principal de la obra, y la UTE Ascán y Acciona, adjudicatarias. Tal y como ya dejó patente Morán, hay una disposición por parte de la entidad pública para retomar los trabajos lo antes posible. De hecho, este periódico ha podido saber que existe una voluntad plena de Tragsa de reanudar el proyecto con independencia del conflicto judicial. Y es que no quiere que el pleito condicione de manera irremediable la aplicación de la solución técnica que ya se ha encontrado para poder avanzar. Ahora hay que ver si concretan en algo más este acercamiento de posturas fijando una fecha de reanudación y finalización. En teoría, la obra tenía que haber concluido en febrero de 2017 y cuando se retome aún quedará mucho por excavar.

El conflicto que tiene paralizado el subfluvial se sustenta en dos vertientes. Por un lado, la UTE Ascán y Acciona no ha logrado una solución para el necesario reemplazo de los elementos de corte que requiere la tuneladora para proseguir los trabajos de perforación en el fondo del mar. Y por otro lado, en lo que concierne a las razones jurídicas, la UTE interpuso una demanda en mayo de 2017 contra Tragsa, solicitando la resolución del contrato o la modificación del mismo en una cantidad económica superior al presupuesto inicial.

En este sentido, Tragsa se opuso a la demanda de la UTE y además, solicitó, en el mismo juzgado de primera instancia de Madrid, la resolución del contrato y la correspondiente indemnización. Para la compañía pública, que la tuneladora esté parada es «responsabilidad única de la UTE y de la forma en la que ha ejecutado la perforación, lo que ha imposibilitado el cambio pertinente de cuchillas, provocando el incumplimiento de las obligaciones contractuales».

Escritos municipales

En todo este tiempo, en la mesa del Ministerio, tanto del anterior como del actual, se acumulan los escritos del alcalde de Santoña, Sergio Abascal, exigiendo que se «articulen todos los mecanismos posibles para resolver el conflicto judicial existente, informando al Ayuntamiento debidamente de cuáles son las supuestas alternativa técnicas contempladas».

En el último Pleno se aprobó un documento pidiendo no solo la reanudación sino que «la obra finalice lo antes posible dada la transcendencia de la misma, por ser vital para culminar el Plan de Saneamiento Integral de las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel, de todo el arco de la bahía de Santoña y el río Asón, y, por supuesto, que se adopten, una vez se reanuden los trabajos, todos los medios posibles para reducir a la mínima expresión las molestias vecinales que genera la obra, especialmente incidiendo en los trabajos nocturnos de cara a que se garantice el libre descanso vecinal». Y es que el tiempo en que se ejecutaron las obras se sucedieron las denuncias y las quejas de los vecinos de Santoñuca por ruidos «insoportables» por las noches.

El Consistorio también ha tendido la mano a los ayuntamientos de la comarca del Asón, que se encuentran afectados, para que apoyen este escrito o elaboren uno propio similar. Y es que de nada sirve que se liciten otro tramo del saneamiento pendiente en esta zona, si el subfluvial no está ejecutado y en servicio.

millones es el presupuesto de la obra del colector Santoña-Laredo, de los que 9,7 son para la tuneladora

 

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