Los incendios, materia básica en el instituto

Un total de 200 alumnos de cuarto de la ESO y Primero de Bachillerato acudieron a la charla sobre incendios. /Héctor Ruiz
Un total de 200 alumnos de cuarto de la ESO y Primero de Bachillerato acudieron a la charla sobre incendios. / Héctor Ruiz

El IES Lope de Vega de Cayón organizó una exposición con expertos para sensibilizar a sus alumnos y mostrarles todo lo que se esconde tras de las llamas

Héctor Ruiz
HÉCTOR RUIZCayón

Dicen que si Cantabria es verde no es por casualidad, sino porque llueve. Y que la región se esté cubriendo de ceniza tampoco es una cuestión de simple azar. Así se quiso transmitir a los alumnos del IES Lope de Vega de Santa María de Cayón, que esta semana asistieron a una exposición impartida por dos profesionales que conocen de cerca los incendios forestales, esta problemática que quema Cantabria. Cayón ha sido uno de los municipios más afectados por los fuegos, tanto en la primera oleada que aconteció a finales de febrero como la que se ha desarrollado en los últimos días y que también ha envuelto en llamas al cercano Ayuntamiento de Penagos, entre otros.

Los responsables de la charla en el instituto fueron Virginia Carracedo, doctora y profesora investigadora en incendios forestales de la Universidad de Cantabria, y David Canales, ingeniero forestal y agente del Medio Natural en la zona de Cayón. La explicación que ofrecieron ambos a los jóvenes, y el principal mensaje que querían que calase, era la «necesidad de prevenir» los incendios, porque una vez que se producen «llega un punto que por mucho personal que pongas, no logran apagarlos por la velocidad en la que se reproducen».

Carracedo está acostumbrada a ofrecer exposiciones como la de Cayón, pero no en institutos. «Es la primera vez que me han invitado a un centro como este, y me parece muy interesante porque los chavales son los que el día de mañana van a gestionar nuestro territorio y deben ser conscientes desde ya del problema que tenemos», comenta la docente.

«Un territorio desestructurado el fuego lo lee más rápidamente, hay que hacer prevención» Virginia Carracedo | Investigadora en Incendios

Por su parte, Canales, como guarda forestal, ha estado «desbordado» esta semana trabajando en la extinción de incendios de la zona. Sin embargo, en sus 15 años de experiencia «más o menos cada seis años se quema prácticamente todo lo que son prados, pastizales y no son zonas urbanas», señala. En su opinión, la diferencia con anteriores oleadas de fuego es que «la temporada pasada no se dieron las condiciones para hacer quemas y de alguna manera han querido -los pirómanos- recuperar el tiempo perdido».

Son distintas las causas a las que apunta la doctora para que los incendios «cada vez sean más y generen más riesgo para las personas y sus bienes». Por ejemplo, además de al cambio climático, apunta que la despoblación rural favorece que haya menos ganaderos y, por tanto, se abandonen campos. «Un territorio desestructurado es leído por el fuego con mucha más rapidez», apunta la experta.

Sin embargo, reconoce que son pocos los incendios que realmente se investigan, por lo que no se llega a saber nunca las causas que los originaron. De hecho, señala que los pirómanos actúan por razones muy distintas, incluso Carracedo comentó en su intervención que la pérdida de identidad es uno de los causantes. «Mucha gente mayor ve cómo se transforma el medio que conocen por el crecimiento de la vegetación», por lo que recurren al fuego como forma de retomar lo que ellos conocían.

«Tiene que haber demanda de la sociedad para que se apliquen los planes contra los incendios forestales» David Canales | Guarda Forestal

Lo que tanto la doctora como el guarda forestal recalcaron es que «apagar el fuego no va a conseguir acabar con el problema, hace falta prevención». En este sentido Canales propone «trabajar con los ganaderos que suelen hacer las quemas para ver sus necesidades y llegar a acuerdos». Por su parte, la investigadora remarca la necesidad de incentibar «que la gente se quede en los pueblos para que puedan seguir gestionando los espacios».

A su vez, ambos profesionales destacan que «como población tenemos que pedir que se desarrolle el Peplif (Plan Estratégico de Prevención y Lucha Contra Incendios)», y no esperar a ver llamar para prestar atención al problema. «Ahora sólo hay interés cuando hay episodios mediáticos que generan alarma», remarca Carracedo.

Desde el Instituto, Javier San Miguel ha sido uno de los organizadores de la exposición. «Estamos en uno de los valles más afectados por los incendios, nuestra responsabilidad era dar esta charla para concienciar a los críos», explica el docente. Además, remarca que «se ha organizado todo de forma muy rápida porque si se dilataba mucho en el tiempo el mensaje se perdía».

En la sesión participó un total de 200 alumnos de cuarto de la ESO y primero de Bachiller. «La educación no está sólo centrada en las materias, tiene que ser algo transversal y educar en valores, algo que a veces se deja de lado por cumplir con el programa», recalca San Miguel, que es profesor de Biología.

Esles, La Penilla y Llanos, entre los lugares que se han visto afectados por la nueva oleada de fuegos

Durante las pasadas semanas regresó el viento sur a Cantabria y con él los incendios forestales, con más de un centenar en toda la semana. Esles o La Penilla son algunos de los lugares en lo que han trabajado los profesionales del Medio Rural.

Penagos también vio cómo desde la noche del domingo las llamas dibujaban a la perfección la silueta de sus montañas y generó un importante fuego en un eucaliptal. De hecho, en determinado momento en Llanos hubo riesgo para una casa aislada. Las llamas acechaban también cabañas y viviendas dispersas en el triángulo que forman Penagos, Liérganes y Riotuerto. En estos puntos estuvieron los fuegos que más se aproximaron a lugares habitados.