El Gobierno inicia los estudios para rehabilitar el convento de la Santa Cruz

El Gobierno inicia los estudios para  rehabilitar el convento de la Santa Cruz

Los técnicos estudian el estado del inmueble porque, «a pesar de la escasez presupuestaria, no renunciamos a realizar obras de envergadura», explica Rafael de la Sierra

JUAN CARLOS FLORES-GISPERTSantander

El Gobierno de Cantabria ha encargado a su personal técnico el análisis de los informes geotécnicos, estructurales y acabados del antiguo Convento de Santa Cruz, de la calle Alta de Santander, con el fin de acometer las actuaciones para la preservación del inmueble y contar con información para decidir su futuro uso. El consejero de Presidencia y Justicia, Rafael de la Sierra, visitó las dependencias del convento y anunció que cuando finalice el informe técnico para conocer su estado y las posibilidades que ofrece, su departamento «estará en condiciones» de acometer las obras de urgencia que garanticen la conservación del inmueble. En 1982 el edificio fue protegido mediante la declaración de Bien de Interés Cultural (BIC).

De la Sierra explicó que, a pesar de la escasez presupuestaria, el Gobierno no renuncia a acometer en un futuro obras de «mayor envergadura» y así dar uso al espacio que actualmente ocupa el convento y sus anejos. En algún momento se llegó a barajar la posibilidad de instalar en este convento y sus dependencias, o en un nuevo edificio en la finca, el Museo de Prehistoria de Cantabria (Mupac).

Dentro de este plan de actuación, el Gobierno de Cantabria comenzará el próximo septiembre el traslado del depósito judicial que está en el convento de la Santa Cruz, para el que la Consejería de Presidencia y Justicia ya dispone de un nuevo almacén. La finca en que se levanta el convento de Santa Cruz, frente al Parlamento de Cantabria, fue cedida por Patrimonio del Estado al Ayuntamiento de Santander y al Gobierno de Cantabria. En la mitad municipal, el Ayuntamiento levantará viviendas sociales y una parte de los edificios serán cedidos al Estado. En la parte de la finca propiedad del Gobierno de Cantabria es donde está enclavado el histórico edificio, que se encuentra en un estado precario de conservación al igual que sus dependencias anexas más modernas. Algunas incluso se ha caído por sus deficiencias estructurales.

El convento fue usado por Tabacalera como fábrica de cigarros y ocupó la nave central de la iglesia de la que no se conserva nada de su riqueza decorativa. Paredes y techos estuvieron encalados y se conserva ese color en parte, aunque el edifico ha sido invadido por la humedad y las goteras.

Visita

Con De la Sierra, visitaron las instalaciones los directores generales de Justicia y de Servicios Generales y Atención a la Ciudadanía, Pablo Ortiz y Bernardo Colsa, respectivamente, así como varios técnicos del Ejecutivo. Ambos departamentos de la Consejería de Presidencia impulsan el mencionado estudio técnico para verificar el estado del convento de Santa Cruz y analizar posibles opciones de uso. El convento de la Santa Cruz fue habitado desde sus inicios por monjas clarisas coletinas, hasta que a mediados del siglo XIX fue transformado en fábrica de tabaco. Con el traslado de la producción a una nueva fábrica en Entrambasaguas, en 2002, el edificio quedó sin uso. El Gobierno regional pensó convertir el edifico en sede judicial, pero el proyecto no llegó a cuajar.

El convento fue construido entre 1641 y 1656 con proyecto de fray Lorenzo de Jorganes y consta de iglesia, claustro y habitaciones. La iglesia tiene una sola nave de bóveda de cañón y un ábside poligonal. La cúpula es de media esfera sobre pechinas. De las dos puertas del convento, la principal es la de la calle Alta, que está tapiada. Está rematada con un frontón semicircular partido. Fue fundado por María de Oquendo, viuda de un armador santanderino, que le dotó con 50.000 ducados de renta anual provenientes de los impuestos de Sevilla, y otros 50.000 por los derechos de carga y descarga en el puerto de Suances.