Casares cree que iniciar la obra del segundo espigón sería «precipitarse» y pide «consenso»

Imagen de archivo del espigón ya construido en mitad de las playas. Unos lo ven como una cicatriz innecesaria en un paisaje único y otros como un elemento para salvar las playas. /Alberto Aja
Imagen de archivo del espigón ya construido en mitad de las playas. Unos lo ven como una cicatriz innecesaria en un paisaje único y otros como un elemento para salvar las playas. / Alberto Aja

Fuentes-Pila reitera su «no rotundo» a los espigones y apuesta por seguir, de momento, con los rellenos

Álvaro Machín
ÁLVARO MACHÍNSantander

El estudio del Cedex puso este jueves a leer con lupa a todos los que habían mostrado su frontal oposición a los diques de La Magdalena. El análisis de las conclusiones deparó reacciones y silencios. Entre los primeros, mientras Pedro Casares (PSOE) aseguraba que iniciar ahora la construcción del segundo dique sería «precipitarse» y pedía «consenso», José María Fuentes-Pila (PRC) seguía con su «no rotundo» a los espigones y apostaba por continuar con los rellenos «hasta encontrar otra alternativa». El Gobierno regional, por su parte, se limitó a decir que «evaluará» el informe. Nada de valoraciones por el momento. Y tampoco las hubo -silencio absoluto- de Pablo Zuloaga. Como delegado del Gobierno aseguró que su labor se ha limitado a la de «intermediario» entre las partes. Pero tampoco quiso responder en calidad de secretario general del PSOE pese a que su partido fue de los que pidió la paralización de la obra en el Parlamento de Cantabria.

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Casares, portavoz socialista en el Ayuntamiento de Santander, había sido de los más críticos con la obra. Dijo en su día, de hecho, que la paralización no había sido «un capricho». Este jueves le tocó salir al paso del informe. Y habló. «Dice muy claramente dos cosas: o bien que se avanza en el proyecto de construcción del segundo espigón o se vuelve al sistema anterior, eliminando el primer espigón y apostando por el sistema de relleno periódico de las playas con arenas». Pidió «consenso» entre las partes y una solución que «garantice la sostenibilidad y el respeto al medio ambiente».

«No se puede gobernar a golpe de imposiciones, como quiere Gema Igual», a la que recomendó abandonar «la crispación, la soberbia y las prisas» porque ya le han jugado «malas pasadas, como con el MetroTUS». A juicio de Casares, iniciar ahora la construcción de un segundo espigón sería «precipitarse» y «la prioridad» pasa por «garantizar que se puede hacer uso de las playas desde mediados de abril». Además, pidió a Igual la convocatoria urgente de la Junta de Portavoces y «escuchar a los santanderinos» porque no puede imponer una decisión «por la regla del ordeno y mando».

«No se puede gobernar a golpe de imposiciones, lo importante es buscar una solución entre todos» Pedro Casares | PSOE Santander

Fuentes-Pila no se movió de su posición. Pese al informe, insistió en el «no rotundo». «Hoy por hoy continuar con los rellenos constituye la mejor opción para preservar la playa y evitar el atentando que constituye la obra hasta que se encuentre otra alternativa». El regionalista explicó que «el informe plantea claramente la posibilidad de desistir de la obra, desmantelar el espigón y continuar con las actuaciones de aportación de arena». Sin dudar de que se encontrará una solución permanente «a medio plazo», fue claro en su postura: «Hasta entonces, rellenos». Él también cargó contra Igual. En este caso por tirar de un «argumento tramposo» de «playa o espigón. «Lo que hay que decidir ahora es si queremos preservar la playa con rellenos, como hasta ahora, o con un espigón que constituye un atentado paisajístico evidente a ojos de todo el mundo menos a los de los concejales del PP».

«Decir que la obra es la única posibilidad para contener la playa es demasiado atrevido» Domingo de la Lastra | Plataforma Salvar La Magdalena

Otras reacciones

Y hubo más reacciones desde el ámbito político. Santander Sí Puede (Antonio Mantecón) acusó al PSOE de tratar de «embaucar a los santanderinos con los espigones». De hecho, exigieron a Casares que aclarase «si su partido se ha pasado al bando del PP en este asunto», ya que entienden que las conclusiones del Ministerio (PSOE) coinciden con las del Partido Popular en la capital. El partido verde Equo, por su parte, reiteró que ellos siguen «en contra de las escolleras» y alineados con «el rechazo social manifestado a través de la plataforma Salvar La Magdalena». Y precisamente desde ese colectivo -la plataforma- desmenuzó este jueves las conclusiones uno de sus miembros más activos, el arquitecto Domingo de la Lastra. Hizo un análisis con varios puntos. De entrada destaca que el informe concluye «que no nos deberíamos quedar en ningún caso con lo ya construido». «No hay dato que permita asegurar que lo que hay ha servido para algo -como se defendió en su día- y se ha de retirar. No ha hecho nada y el informe lo tilda hasta de peligroso».

«Hoy por hoy continuar con los rellenos constituye la mejor opción para preservar la playa» José María Fuentes-Pila | PRC Santander

Además, De la Lastra entiende que es «llamativo» justificar su falta de eficacia porque la obra del otro espigón no esté completa «teniendo en cuenta» la distancia «grande» entre ambos. A su juicio, decir que la obra es «la única posibilidad» para contener la playa es «demasiado atrevido. Hasta hace unas décadas, el muelle de 'La fenómeno' servía para contener la playa, pero se dejó crecer Los Peligros sin mantenimiento alguno. El Ministerio creo que dice de más».

Vinculado a esto, el arquitecto recuerda que las arenas que se intentan mantener «son siempre las añadidas, no las naturales de la playa» y destaca que «pretender como solución una que implique una alternativa de mantenimiento cero de la playa es un absurdo». «Hagamos la obra que sea, pero pensar que la playa no necesitará mantenimiento es no haber entendido nada».

Pablo Zuloaga Delegado Gobierno/PSOE No hizo valoraciones ni desde la Delegación ni como secretario general de los socialistas

De la Lastra recalca que el debate «no es una competición» y que su único objetivo es defender, sin enfrentamientos, «un patrimonio que, si perdemos, lo perdemos todos». «Y si conservamos ese paisaje, lo ganamos todos». Este proceso debe permitir, además, «sacar lecciones» para «cuidar la bahía». En ese sentido, propone crear una «mesa de gestión» con el objetivo de «cuidar lo que tenemos para no tener que hacer obras que no deseamos o rectificarlas una vez hechas».

«El lugar en sí mismo -concluye De la Lastra- es un monumento de la ciudad, un monumento en forma de paisaje que tenemos que cuidar». De ahí que soliciten «una figura de protección» para ese entorno.