Cómo contar la increíble historia del grumete Juan de Santander

Retrato idealizado de Juan de Santander, grumete de Cueto, hijo de Gonzalo de Bo /Antonio Martín Cerezo
Retrato idealizado de Juan de Santander, grumete de Cueto, hijo de Gonzalo de Bo / Antonio Martín Cerezo

Un profesor explicará a sus compañeros la historia de Juan de Santander, el grumete de Cueto que participó en la primera vuelta al mundo, con la idea de que puedan contársela a sus alumnos

Álvaro Machín
ÁLVARO MACHÍNSantander

Lo llaman 'Las tardes del CEP' y, básicamente, son encuentros en forma de charlas o presentaciones destinadas a mostrar algunas cuestiones al profesorado (CEP son las siglas de Centro de Profesores). Contarles cosas para que sepan transmitirlas. Las últimas citas, por poner un ejemplo, se centraron en el teatro de papel o el comercio justo. Hubo hasta un pequeño concierto de canciones de Sting pensado para que los que enseñan inglés las usaran como herramientas de aprendizaje. Este jueves tienen una cita. Estará centrada en el quinto centenario de la primera vuelta al mundo. La de Magallanes. En eso y en algo más. Porque en ese viaje legendario participó un grumete llamado Juan de Santander. El apellido ya da pistas, pero es que el tipo nació, además, en el barrio de Cueto. Y muchos chavales –y no tan chavales– no conocen su historia.

El encargado de impartir la charla (a las 18.30 horas en la biblioteca del CEP de Santander, en la avenida del Deporte) es Juan José González Toca, profesor del Colegio Bellavista-Julio Blanco, del propio Cueto. Especializado en Ciencias Humanas –ha impartido clases en el área de ciencias durante varios años– González Toca es del barrio y lleva años empeñado en dar a conocer la historia de su paisano. De hecho, en 2016 ya publicó en El Diario Montañés un artículo sobre el tema (un texto que se sumó al que también había firmado el rabelista Chema Puente en torno al mismo asunto unos meses antes). «La entrada –explica– es libre aunque está destinada principalmente a profesores. La idea es que los profesores que acudan puedan difundir en sus respectivos centros educativos esta impresionante hazaña». O sea, que sus compañeros de profesión puedan explicar a los chavales quién fue Juan de Santander.

Azulejo, en Sanlúcar de Barrameda, que recuerda a los superviviendes de la Nao Victori, en el siglo XVII.

¿Y quién fue? Para eso hay que explicar su gran viaje. En la carrera por llegar a las Indias, Magallanes convenció a Carlos I para que le diera su autorización para llegar a Las Molucas navegando siempre hacia el Oeste encontrando el paso que existía en el Nuevo Mundo para llegar al mar del Sur (así lo contaba el propio González Toca en su artículo). El Rey le concedió cinco navíos y, en uno de ellos, la nao Trinidad, iba el cuetano. «Juan de Santander de Cueto era un grumete, es decir un aprendiz de marinero. Un cargo en un buque para el que se elegía a adolescentes que se encargaban de las tareas más arduas y peligrosas. No cobraban como los marineros (para eso eran aprendices). Lo suyo era subir por los palos, encaramarse a la cofa...».

El profesor terminaba aquel texto recordando que «a nadie, absolutamente a nadie, se le ocurrió que esta expedición iba a ser la más importante de la historia de la navegación del pasado y del futuro». «Se iniciaba la primera vuelta al mundo». La que empezó Magallanes y culminó en la Nao Victoria Juan Sebastián Elcano. Regresó con sólo 18 hombres. Y uno de ellos era Juan de Santander, el de Cueto.