La misa crismal reúne a 130 sacerdotes en la ciudad

Imagen de los participantes en la misa que, todos las Semanas Santas, precede a la celebración del Jueves Santo. /
Imagen de los participantes en la misa que, todos las Semanas Santas, precede a la celebración del Jueves Santo.

Este oficio religioso se celebra cada Semana Santa la víspera de Jueves Santo

Violeta Santiago
VIOLETA SANTIAGOSantander

130 sacerdotes concelebraron ayer junto al obispo de Santander, Manuel Sánchez Monge, una misa crismal al tiempo que renovaron ante él sus promesas sacerdotales. Este oficio religioso se celebra cada Semana Santa la víspera de Jueves Santo y en él se bendicen los óleos y se consagra el crisma con el que se unge a los que vayan a ser bautizados como católicos y se reconforta a los enfermos.

En su homilía, el obispo aseguró que éste es un «momento vivamente esperado cada año» e invitó a los sacerdotes a vivir con generosidad el ministerio, «sin horarios» que lo asimilen a cualquier trabajo: «Es una vida entera, no un rato». Este ministerio desde el que les invitó a ser «portadores del bálsamo de Dios que no deja de salir a nuestro encuentro cuando lo necesitamos».

Y la Semana Santa sigue de procesión. Ayer salió la del Perdón y Silencio, en la que participó la Archicofradía de La Merced con 'Jesús Nazareno' y 'Nuestra Señora de la Merced', que partieron de la capilla de La Merced. A las 23.00 horas fue el turno para la Santa Misericordia.