«Puede ser que esté cómodo, pero no es el lugar apropiado para ponerse»

«Puede ser que esté cómodo, pero no es el lugar apropiado para ponerse»
Bomberos de Santander

Los bomberos de Santander afean en redes sociales el gesto de este joven que salió a fumar un cigarrillo a la jardinera de su casa, ubicada en la calle Gerardo Diego

Ana del Castillo
ANA DEL CASTILLOSantander

Con el hastag #riesgodecaída, los Bomberos de Santander han publicado una fotografía en sus redes sociales en la que aparece un joven sentado en el alféizar de una ventana de un edificio de la calle Gerardo Diego, en Santander. «Puede ser que este cómodo, pero no es el lugar apropiado para ponerse», escriben en Twitter junto a la imagen.

El chaval está apoyado en la jardinera del tercer piso del edificio y parece estar haciéndose un cigarrillo. La fotografía fue tomada por un vecino durante el día de ayer. Un «pequeño» error y «estaríamos hablando de intervención de los servicios sanitarios, policía y bomberos», advierten los bomberos a la vez que piden «consciencia de nuestros actos y no asumamos riesgos innecesarios».

No es la primera vez que ocurre y probablemente no será la última. En septiembre de 2018 un hombre no dudó en sacar más de medio cuerpo fuera para limpiar el cristal de la ventana. Fue en un segundo piso de la calle Francisco Gil Rivas de Santander. Según los bomberos, «limpiar los cristales no es un deporte de riesgo».

Casi siempre se trata de personas que deciden arriesgar su vida por tener relucientes los cristales de las ventanas o las persianas. «No se puede ser tan riguroso con la limpieza, un pequeño fallo da lugar a un gran disgusto», escribían en Twitter los bomberos el 4 de agosto de 2018 junto a una imagen en la que una mujer está totalmente fuera de la ventana, agarranda únicamente con su mano izquierda.

En esta ocasión la foto se tomó en un establecimiento de hostelería de la localidad de Ajo.

Un mes antes había circulado por Whatsapp el vídeo de una mujer con bata azul y zapatillas que se encaramó a la ventana de su vivienda para limpiarla por fuera. Ni asomó la cabeza al abismo. Parecía no preocuparle la altura y tampoco las consecuencias de tener un despiste o un resbalón.

«La limpieza es algo esencial, pero no hace falta llegar a estos extremos, pensemos antes de hacer ciertas labores en las consecuencias que puede acarrear un pequeño despiste o un fallo a la hora de dejar limpia nuestra casa», advierten los bomberos de Santander en sus redes sociales acompañando al vídeo.

Y en mayo de 2018 otra mujer, esta vez con bata rosa y también en zapatillas, que no las tenía ni bien puestas, se subió a la ventana para limpiar las persianas: «Seguramente tenga las persianas más limpias de la comunidad o del barrio, pero es necesario arriesgar tanto para ello?», se preguntaban los bomberos.