Un total de 530 viviendas se construyen en el área de Santander en la actualidad

Santander está tirando del suelo que había disponible para construir antes de la anulación del PGOU. :: dm /
Santander está tirando del suelo que había disponible para construir antes de la anulación del PGOU. :: dm

Están en marcha 21 promociones, una municipal y 20 privadas. El presidente de los constructores dice que «por fin hay demanda de obra nueva»

Violeta Santiago
VIOLETA SANTIAGOSantander

Un total de 530 viviendas nuevas se construyen actualmente en Santander, según el dato aportado por el Ayuntamiento. La cifra incluye tanto las 120 viviendas de protección oficial que está levantando la Sociedad de Vivienda y Suelo municipal (SVS) como otras 20 promociones a cargo de 16 empresas. Una de ellas, Tecniobras, destaca sobre las demás: tiene en marcha cinco proyectos, si bien por número de pisos en construcción destaca Real de Piasca, que está edificando 73 viviendas en la calle Ernest Lluch. El dato municipal no contabiliza las viviendas unifamiliares, «pese a que también existen», señaló a este periódico César Díaz, concejal de Infraestructuras, Urbanismo y Vivienda.

Díaz indicó que es difícil hacer una comparativa con años anteriores por la forma en que se recaban los datos, si bien está seguro de que en 2018 se puede hablar de una horquilla «ascendente» de la edificación residencial en la capital, una percepción que corrobora Gervasio Pinta, presidente de la Asociación de Promotores y Constructores de Cantabria. Todavía sin datos cerrados sobre el ejercicio recién terminado, Pinta señala que se nota más movimiento «y, sobre todo, demanda de obra nueva, por fin». Habla por experiencia personal. «Hemos pasado varios años en los que nadie llamaba preguntando por vivienda nueva y, actualmente, hay bastante demanda». No se atreve a dar un porcentaje de incremento en 2018 «porque partíamos casi de cero», pero tiene claro que se está reactivando la construcción en la capital y lo hará aún más «cuando sea más fluido el crédito al promotor». Parte de la actividad de ahora se debe «a cooperativas».

¿Consecuencias del PGOU?

Según el concejal de Vivienda, Santander no estaría acusando consecuencias demasiado negativas por carecer de un Plan General de Ordenación Urbana desde noviembre de 2016, momento en que fue anulado por el Tribunal Supremo, porque tuvimos «la prudencia de incluir una categoría de suelo denominada 'suelo urbano en vías de consolidación' que se correspondía con aquellas actuaciones que habían empezado a desarrollarse en el contexto del plan del 97. Este tipo de suelo, se remite en su totalidad a la normativa del plan precedente y, por lo tanto, no se ha visto afectado».

«La vuelta al PGOU del 97 no ha supuesto, ni mucho menos, un frenazo a la senda de recuperación económica que estaba experimentando la ciudad», agrega. Además, Santander «contaba, y sigue contando, con una superficie de suelo ya urbanizado seguramente mayor a la demanda existente, lo que posibilita que numerosas iniciativas tengan viabilidad en el contexto actual». El concejal señala que esto ocurre en el Sector 4 de Primero de Mayo, el Sector 3 de Peñacastillo Sur, El Mansil o El Recial, que son áreas que están urbanizadas y que «tienen parcelas disponibles con condición de solar», lo que significa que se pueden llevar a efecto promociones de viviendas, equipamientos, dotaciones y usos terciarios.

El Ayuntamiento, por otro lado, está dando cobertura a iniciativas que, en su momento, tenían que haber sido amparadas por el desarrollo del PGOU de 2012 por medio de modificaciones puntuales, «como ha sido el caso de la modificación aprobada para la implantación de usos terciarios en zonas residenciales para favorecer la combinación de diferentes usos en el mismo ámbito» y propiciar, así, que se implanten negocios en áreas que, en principio, iban a ser exclusivamente residenciales.

La experiencia del presidente de promotores y constructores de Cantabria es que el hecho de que no haya PGOU «influye», aunque no demasiado. «Ahora se está tirando del suelo que ya había disponible, que es el que se está construyendo. Pero hay que pensar que puede venir un problema en un futuro no muy lejano, cuando se acabe el que hay».

La cifra de 530 en construcción que facilita el Ayuntamiento es mucho más abultada que la ofrecida recientemente por el Colegio Oficial de Arquitectos Técnicos (aparejadores), cuya estadística reflejaba solo 285 viviendas visadas al cierre del año pasado. Pero Víctor Blanco, gerente de la entidad, advierte que su dato no es exhaustivo, ya que sólo se refiere a las «declaraciones colegiales de intervención». Es decir, el colegio contabiliza el número de viviendas que supervisan sus profesionales, de forma ejecutiva, cuando van a comenzar la dirección efectiva de una obra.

«Una parte de las 530 que sabe el Ayuntamiento que se están en construcción pueden haber sido visadas por este colegio en 2017 (y las tendremos contabilizadas ese año) o incluso en 2016». Por el contrario, de las 285 viviendas declaradas por los aparejadores este año, «algunas pueden no haberse empezado todavía».

Díaz recurre precisamente al dato de estos visados porque «refleja una tendencia» y señala que los aparejadores solo visaron en 2017 en Santander un total de 81 viviendas, en 2016 algo más de 200 y, en 2015, 103. Los datos revelarían, además, que en 2018, Santander dobló con sus 285 viviendas, el número de las visadas por los aparejadores en Camargo (142), en Castro (133) y en Bezana (100).

El edil de Vivienda también tiene constancia de que, por la crisis inmobiliaria, algunos suelos de Santander han pasado a manos de la Sareb (Sociedad de Gestión de Activos procedentes de la Reestructuración Bancaria), tal como denunció la organización que preside Gervasio Pinta. «Esto no supone, ni mucho menos, que esos suelos no puedan desarrollarse. De hecho, nos consta que, o bien directamente la Sareb, a través de acuerdos con otras empresas, o bien mediante su venta directa a terceros, se estudia siempre la posibilidad de promoverlos en función de la demanda de cada momento».