El abad de Montserrat pide perdón a las víctimas de los abusos sexuales

Abadía de Montserrat./EFE
Abadía de Montserrat. / EFE

Soler extiende las disculpas a quien estos hechos protagonizados por religiosos les ha llevado a «perder confianza en la Iglesia

EUROPA PRESSBarcelona

El abad de Montserrat, Josep Maria Soler, ha pedido perdón este domingo a las víctimas de abusos sexuales en la homilía de la misa que se ha celebrado esta mañana en el Monasterio de Montserrat. «Mis hermanos de comunidad y yo mismo pedimos humildemente perdón a las víctimas, nos solidarizamos con su dolor y les ofrecemos el apoyo de la comunidad«, ha afirmado Soler, que ha condenado los abusos y ha reconocido saber el dolor que causan y cómo cuesta cicatrizar las heridas.

Soler ha afirmado: «Los abusos sexuales a menores por parte de personas consagradas a Dios nos duelen profundamente« y ha indicado que hieren la parte más vulnerable de las víctimas y quitan la confianza que habían puesto en ellos. También ha pedido perdón »a todas las personas a quien el conocimiento de estos hechos ha podido escandalizar o hacer perder confianza en instituciones de Iglesia« y ha reiterado su condena rotunda a cualquier tipo de abuso a menores y su voluntad de transparencia.

El abad ha explicado que han creado «una comisión externa que analice los casos que se puedan denunciar» y ha anunciado que actuarán en consecuencia, expondrán los resultados de la investigación y seguirán el protocolo establecido por el Papa. «Tenemos las herramientas necesarias para aclarar los hechos y atender a las víctimas de una manera justa y evangélica», ha concluido Soler.

Protesta

A las 10:00 horas de este domingo, víctimas de presuntos abusos sexuales se han concentrado ante el Monasterio de Montserrat para pedir «transparencia y depuración de responsabilidades» tras los últimos casos que han salido a la luz, así como la dimisión del abad Soler.

La protesta también ha exigido que se establezca una comisión de investigación «realmente independiente», que tenga al frente a un jurista de prestigio, si conexiones con la Iglesia, con un representante de las víctimas y que gestione las denuncias, en lugar de hacerlo la Abadía.