La DGT sopesa quitar entre cuatro y seis puntos por chatear al volante

La DGT sopesa quitar entre cuatro y seis puntos por chatear al volante

Navarro recalca que el número de siniestros causados por distracciones ha superado a los provocados por el alcohol y la velocidad

Daniel Roldán
DANIEL ROLDÁNMadrid

El teléfono móvil se ha convertido en el enemigo número uno de los responsables de la seguridad vial en España, que quieren acotar su uso a la mínima expresión. El máximo responsable de la Dirección General de Tráfico (DGT), Pere Navarro, anunció ayer que el Gobierno está estudiando endurecer las infracciones por chatear al volante. La idea de Navarro es pasar de los actuales tres puntos a cuatro o seis. «Si es un tema de máxima alarma, tendrá que tener su reflejo», explicó el responsable de la DGT en la Cadena Ser. El motivo es el aumento del número de accidentes provocados por las distracciones que causan los aparatos electrónicos como el móvil. Están detrás de uno de cada tres siniestros mortales, según las estadísticas de la DGT. «Por delante del alcohol y la velocidad», ha remachado en las últimas semanas el director de Tráfico. «Estas distracciones tienen un nombre, el uso excesivo o inadecuado del móvil», añadió, antes de recalcar que esta situación se está viviendo en todos los países europeos.

Si el Ejecutivo opta por la retirada de puntos más alta, colocaría el chatear con el móvil entre las infracciones más graves. Por ejemplo, se pierden esa cantidad de puntos por conducir bajo los efectos de estupefacientes, psicotrópicos, por negarse a someterse a las pruebas de alcoholemia o por circular de forma temeraria, en sentido contrario al establecido, o conducir vehículos en carreras no autorizadas. Por el contrario, si se opta por la opción más 'blanda', se equipararía a conducir por autopistas o autovías con vehículos no autorizados, saltarse un stop o adelantar poniendo en peligro o entorpeciendo a los ciclistas.

Para Navarro, la solución al móvil no pasa por conectarlo a un sistema de audio incorporado en el coche -cada vez más comunes- o poner un altavoz externo. «El manos libres no ha sido una buena idea», señaló. Para el director de Tráfico, el simple hecho de hablar, ya supone una distracción al volante. No obstante, el 44% de los conductores españoles realiza llamadas usando la opción 'sin manos' y un 39% habla por teléfono usando uno o los dos auriculares, según un estudio realizado por la Fundación Vinci Autoroutes.

Navarro apuesta por un 'modo coche' al igual que el 'modo avión' que existe en los teléfonos. «Van a tener que mover ficha», indicó Navarro sobre las empresas tecnológicas, ya que es una forma de «atender los problemas que pueden haber creado con el uso excesivo» de sus productos. En este sentido, también lamentó que las empresas tecnológicas se negaran a modificar sus sistemas de navegación para impedir que se toquen cuando el vehículo esté en marcha. Tampoco se mostró favorable a aplicar la tasa cero de alcohol. «Lo que hay que hacer es cumplir la ley», apuntó.

Además, Navarro recalcó la necesidad de retocar el carné por puntos, del cual fue uno de los impulsores. «Hay que darle un nuevo impulso», apuntó, como hiciera hace un mes en la presentación de los datos finales de siniestralidad en las carreteras y ciudades durante 2017 -1.803 muertos, 9.546 heridos graves y 129.616 leves-. «Tenemos que alertar a la gente, porque tengo la impresión de que ha caído en la agenda el tema de los accidentes de tráfico, porque hay otras prioridades, es como si se hubiera banalizado y estamos todo el día hablando del coche autónomo y nos olvidamos de lo que pasa cada día en nuestras carreteras», dijo Navarro.

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