EE UU legaliza la pistola que cualquiera puede imprimir en casa

El modelo 'Liberator', de diseño sencillo pero capaz de disparar munición real./R.C.
El modelo 'Liberator', de diseño sencillo pero capaz de disparar munición real. / R.C.

Prohibidas en 2013, la legalización de este tipo de armas capaces de disparar munición real y que se crean con una impresora 3D común abren un debate sobre la seguridad

MIGUEL ÁNGEL ALFONSOMadrid

Una búsqueda en internet de apenas medio minuto y una impresora 3D común serán suficientes en Estados Unidos para conseguir un arma de fuego a partir del próximo 1 de agosto. Y aunque su aspecto es inofensivo -parece un juguete- este tipo de pistolas tienen la potencia suficiente matar a una persona ya que son capaces de impulsar a gran velocidad munición de calibre real. Los planos de 'Liberator', que es como se denomina al modelo pionero, se publicaron de forma abierta y gratuita en la web en 2013 y han pasado de estar prohíbidos a ser legales por una cuestión de «libertad de comercio».

Así al menos lo ha determinado el Departamento de Justicia de la nación que preside Donald Trump, que acaba tajantemente con un litigio de cinco años de duración, cuando obligó a su creador, Cody Wilson -un texano de 30 años que se define a sí mismo como un postanarquista-, a retirarlas del sitio web en el que las había colgado por infringir las protecciones del Reglamento de Tráfico Internacional de Armas al poder ser descargadas desde cualquier otro país.

La sentencia , que no se esperaban que el tribunal diera su brazo a torcer. «Habíamos pedido la luna e imaginamos que el Gobierno rechazaría nuestra propuesta; nos plantó batalla desde el principio y todo este tiempo y, de repente, han hecho repliegue», ha explicado Alan M. Gottlieb, representante de la Fundación de la Segunda Enmienda y colaborador en este caso. El Departamento de Estado ha accedido incluso a por los costes judiciales.

Esta decisión sienta jurisprudencia y ha abierto un gran debate en la sociedad estadounidense, azotada en los últimos años por tiroteos masivos con víctimas en varios centros escolares del país. Las asociaciones que piden un mayor control en la tenencia de armas han puesto el grito en el cielo por lo que consideran un peligro público. «Estamos sorprendidos y disgustados por que la Administración Trump haya llegado a un acuerdo secreto en tan poco tiempo», comentó a la cadena CNN Avery Gardiner, copresidenta de la Campaña Brady para la Prevención de la Violencia con Armas.

En principio, para poder imprimirla en casa basta con tener el equipo adecuado (los precios de las impresoras 3D oscilan desde los 150 euros a los 10.000) y la licencia de armas correspondiente. Aunque este último punto, al producirse en la intimidad del hogar, es complicado de controlar por las autoridades.

En España, el Ministerio de Defensa, a través de su grupo de expertos del Instituto Español de Estudios Estratégicos, presentó un informe alertando de los peligros de esta tecnología 2016. «El rápido desarrollo de las tecnologías de la información y la posibilidad de materializar 'esa información' mediante el empleo de impresoras 3D han generado un nuevo escenario de riesgo, tanto para el tráfico de armas convencionales como para la proliferación de armas de destrucción masiva», explicaban en el texto.

La legislación española, por su parte, no deja dudas en ese sentido y prohíbe la posesión y la fabricación de armas de fuego, al igual que la mayoría de países de nuestro entorno.

Difícil de controlar

A este tipo de armas ya se las denomina 'pistolas fantásma' porque son imposibles de rastrear, es decir, no cuentan con un número de serie que las identifique a ellas ni a su propietario. Además, al no tener materiales ferromagnéticos puede pasar sin ser detectada la través de los detectores de metales de aeropuertos o edificios públicos.

El tema de la munición, sin embargo, es otro asunto. La pistola necesita munición real para funcionar adecuadamente, esto la hace más vulnerable a todo tipo de controles de seguridad y en el caso concreto de España supondrá una limitación importante, ya que en nuestro país no es fácil adquirir balas sin tener la licencia adecuada.

Sin embargo, como siempre que ha ocurrido con una nueva amenaza, es más que posible que, de popularizarse esta forma de creación de armamento, los controles de seguridad en aeropuertos vuelvan a aumentar una vez más para hacer frente a una situación con la que, hasta ahora, no se contaba.

Otra cuestión es que este tipo de pistolas también supone un riesgo para la persona que la empuña, ya que no está fabricada con los controles de seguridad que se exigen en la industria armamentística y podrían fallar en caso de estar mal calibradas por la impresora.

Piezas en las que se dividie la pistola modelo 'Liberator'.
Piezas en las que se dividie la pistola modelo 'Liberator'. / R.C.

Orígenes en la Segunda Guerra Mundial

Ni el nombre, 'Liberator' ('Libertador'), ni la forma del arma son casuales. Replican al modelo que la compañía General Motors produjo en masa durante la Segunda Guerra Mundial para lanzarla en paracaídas sobre la Francia ocupada por los nazis y así dotar a la resistencia de un arma fácil de usar y efectiva. Ahora, su denomiación sirve para hacer apología a todos aquellos que están a favor de la venta de armamento en Estados Unidos, frente a los cada vez mayores grupos de presión que se muestran en contra de que se puedan comprar de forma sencilla.

Para Wilson ha sido una forma de enlazar el pasado con el futuro, «la era de las armas descargables ha empezado», apuntó, sin inmutarse después de conocer la sentencia.

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