Renfe pone fin al estado de ruina de la vieja estación de Sierrapando

Los trabajos de rehabilitación del viejo edificio han entrado en su última fase. /Antonio 'Sane'
Los trabajos de rehabilitación del viejo edificio han entrado en su última fase. / Antonio 'Sane'

Las obras de rehabilitación del emblemático edificio concluirán en octubre, tras una inversión de 213.000 euros

José Ignacio Arminio
JOSÉ IGNACIO ARMINIOTorrelavega

La antigua estación de Renfe en Sierrapando, que se encontraba en estado ruinoso, pronto lucirá una imagen renovada. Las obras de rehabilitación del emblemático edificio, que entró en servicio en 1858, se encuentran en la recta final. Si todo marcha con normalidad, los trabajos, adjudicados a la empresa Cesme en 213.474 euros, concluirán a finales de octubre. Tanto el Ayuntamiento de Torrelavega como los vecinos venían exigiendo a Renfe desde hace varios años la mejora del inmueble, que fue vallado perimetralmente por seguridad en 2015, tras producirse pequeños desprendimientos en la cubierta (tejas, cascotes...).

Las obras, que tienen un plazo de ejecución de cinco meses, consisten en el vaciado del edificio, desmontaje de la techumbre, instalación de una nueva cubierta metálica, recubrimiento de las paredes y el acabado final. Actualmente, la empresa adjudicataria está terminando de levantar el nuevo tejado.

La también denominada estación del Norte es la más antigua de Torrelavega y una de las pocas que quedan en pie de la línea férrea original, Alar de Rey-Santander. Convertido en apeadero desde hace muchos años, el inmueble aparece registrado en el Plan Especial de Protección y Catalogación del Patrimonio Arquitectónico de la ciudad.

El Ayuntamiento y los vecinos venían exigiendo la mejora del inmueble

«Contamos con un edificio emblemático y aunque la estación principal de viajeros se encuentra en Tanos, el deber de Renfe es actuar para preservar la edificación, que esta protegida urbanísticamente. El Ayuntamiento llegó a comunicar la ejecución subsidiaria, y gracias a la insistencia y las gestiones municipales es la propia empresa la que finalmente ha comenzado las obras», señaló el concejal de Urbanismo, José Otto Oyarbide, tras iniciarse los trabajos.

Los servicios técnicos del Consistorio valoraron en 271.000 euros el presupuesto para mantener y conservar la estación, y los trabajos exigidos fueron la revisión de las cubiertas, la reparación del revoco de las fachadas manteniendo el tipo existente, previo picado y saneado de las zonas afectadas; la reparación del sistema de recogida de aguas pluviales y la eliminación de cristales rotos en ventanas, entre otros.

«Celebramos la realización de las obras después de varios años de tramitación y exigencias por parte del Ayuntamiento. Finalmente, nos alegramos de la conservación de este edificio y estaremos vigilantes con la ejecución de las obras y los trabajos que se realicen, siendo exigentes, nuevamente, con los responsables del mantenimiento de la estación», concluyó Oyarbide.

Nuevos accesos

La última inversión importante de las administraciones públicas en la zona tuvo lugar hace 10 años y se realizó en el entorno de la estación. En julio de 2008 fueron inauguradas las obras de mejora de los accesos y servicios del apeadero, trabajos a los que se destinaron 300.000 euros. El objetivo era potenciar el uso del ferrocarril como alternativa al coche particular, descongestionando así el tráfico en la autovía Santander-Torrelavega.

Renfe aumentó el número de frecuencias de los trenes de cercanías entre Torrelavega y la capital cántabra, e hizo más accesible y confortable el apeadero de Sierrapando, un pueblo que ha experimentado un importante crecimiento de población y en el que se han instalado numerosas superficies comerciales.

El entorno del apeadero y sus accesos se encontraban en situación de abandono. El Ayuntamiento habilitó una carretera de sentido único y 400 metros de longitud, construyó aceras e instaló una red de alumbrado. Por su parte, la Dirección General de Transportes se encargó de acondicionar la calzada, instalar una marquesina y habilitar un aparcamiento.

Cinco años después, los vecinos del entorno de la estación pasaron a contar con las aceras en la carretera de La Hilera que reclamaban desde hacía varios años, incluso a través de movilizaciones. El Gobierno de Cantabria había reparado anteriormente el vial, que une Torrelavega y Polanco, pero sin hacer las aceras y los vecinos protestaron por la falta de seguridad vial.

El entonces consejero de Obras Pública, Francisco Rodríguez, atendió sus demandas, acompañadas de la recogida de firmas, poco después de acceder al cargo, en 2011, y se comprometió a destinar los «primeros recursos» de la consejería a construir las aceras, obra que se realizó en un tramo de 700 metros y supuso una inversión de 300.000 euros, incluida la expropiación de terrenos a varios propietarios.

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