Sólo cuatro de cada 10 acusaciones de violencia machista acaban en condena

Sólo cuatro de cada 10 acusaciones de violencia machista acaban en condena
  • La cifra de sentencias condenatorias por este tipo de violencia cae casi a la mitad en un año

En 2015, sólo el 44,6% de los escritos de acusación que se presentaron por violencia machista en los juzgados de Cantabria (que fueron 663, ligeramente por encima de los 656 del año precedente) acabó en una condena. El porcentaje es llamativo porque el ejercicio anterior habían resultado con condena el 80%, lo que significa que, en comparación sólo se estimaron la mitad. De las 296 condenas, también más del 50% lo fueron de conformidad.

La Memoria de 2015 de la Fiscalía de Cantabria indica que, en total, se incoaron 1.578 diligencias por violencia contra la mujer, cifra que representa un retroceso del 10% respecto a 2014, año en que habían aumentado un 40%.

Por otro lado, el documento refleja una circunstancia que ya se ha convertido en habitual en las estadísticas de la violencia de género: que es un mucho mayor el número de diligencias incoadas (las investigaciones que se abren) que los escritos de acusación que finalmente se presentan, que fueron 900 menos. Se atribuye «esta aparente descompensación» a una disfunción del registro informático de calificaciones («en la mayoría de los casos en un solo escrito de acusación se imputa una pluralidad de delitos y en la plataforma informática sólo queda constancia de un escrito de acusación», explica). Y en segundo lugar, el Ministerio cita la dispensa a la obligación de declarar contra un pariente o cónyuge del artículo 146 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal. Los expertos en violencia sobre la mujer, sin embargo, suelen atribuir la gran diferencia entre causas abiertas y escritos de acusación precisamente a este factor y a la dificultad de la víctima en mantener la acusación hacia su pareja en el tiempo.

El mayor número de procedimientos incoados en 2015 fue por maltrato ocasional (casi 700). Otros 245 lo fueron por maltrato habitual y 120 por delito de lesiones. En el caso del maltrato habitual, sólo 25 sentencias fueron condenatorias, algo que para la Fiscalía «manifiesta una vez más la dificultad probatoria del delito».

En la estadística del año pasado, se observa un descenso del número de procedimientos por coacciones (de 127 a sólo 62), aunque aumentaron los procedimientos por amenazas (en más de 60).