El acusado de abusar de su sobrina de tres años y tener fotos de menores decide no declarar

El acusado se tapó el rostro con una capucha durante el juicio celebrado hoy en la Audiencia de Cantabria./Antonio 'Sane'
El acusado se tapó el rostro con una capucha durante el juicio celebrado hoy en la Audiencia de Cantabria. / Antonio 'Sane'
Cantabria

Se enfrenta a 22 años y medio de cárcel por un delito de abusos sexuales a una menor de 13 años y otros dos de corrupción de menores

DM .
DM .Santander

El acusado de abusar de su sobrina de 3 años, además de intentar difundir en Twitter fotografías de menores desnudas y de tener casi 4.000 archivos de pornografía infantil, para el que la Fiscalía pide 22 años y medio de cárcel, ha renunciado a su derecho a declarar durante el juicio celebrado este miércoles en la Audiencia de Cantabria.

En este juicio, que ha quedado visto para sentencia en la Audiencia de Cantabria, el Ministerio Público ha pedido para el acusado penas de nueve años y siete años y seis meses de prisión, por dos delitos de corrupción de menores; y otros seis años por un delito de abusos sexuales a una menor de 13 años.

En su escrito provisional, la Fiscalía solicita también que el acusado indemnice a su hermano y a la madre de su sobrina con 30.000 euros por el daño moral que les ha causado.

También hoy

Sin embargo, los padres de la menor han renunciado a cualquier indemnización posible durante su declaración en la vista que ha tenido lugar hoy.

Calificación del fiscal

Según la calificación del fiscal, el hombre realizó 46 fotografías y dos vídeos de carácter sexual a su sobrina de 3 años, en agosto de 2015, cuando se quedó a su cargo una noche, en el domicilio que el acusado compartía con sus padres y abuelos de la niña.

Antonio 'Sane'

En esos archivos se veía al hombre tocando a la niña en sus partes íntimas y masturbándose sobre ella, aunque la menor no se percata de la conducta de su tío, porque se encontraba profundamente dormida.

Las fotografías y los vídeos se encontraron en uno de los teléfonos del acusado en un examen superficial que la Policía Nacional realizó durante un registro en su vivienda, a la que acudieron después de ser alertados por una organización humanitaria que lucha contra la explotación de menores.

Los agentes examinaron dos móviles, en los que el acusado tenía, además de aquellos en los que aparecía la hija de su hermano, un total de 3.775 archivos digitales de pornografía infantil, que había acumulado al menos desde agosto de 2013 hasta enero de 2017.

En las imágenes se veía a menores de corta edad desnudos y manteniendo relaciones sexuales con adultos, y, según relata la Fiscalía, algunos de ellos contenían prácticas «especialmente degradantes y vejatorias».

Antes, en marzo de 2016, la red social Twitter avisó a esta organización del intento de distribución a través de su red de archivos con fotos de menores desnudas.

La organización humanitaria informó a su vez de esta situación a las autoridades españolas, que comprobaron que esos archivos, habían intentado difundirse desde el perfil del acusado.

En los 14 archivos que había tratado de compartir había 40 fotografías de menores de edad desnudas, aunque ninguna de ellas era su sobrina.

Tampoco se ha podido constatar que el encausado hubiese intervenido en la elaboración de las imágenes ni que éstas fuesen distribuidas a terceras personas, porque antes fueron detectadas por Twitter.

Sin embargo, el fiscal ha señalado que la inclusión de esas fotografías en una red social pone de manifiesto que el objetivo del hombre era que ese material pornográfico llegase a terceras personas, «aunque fuera de una forma limitada a sus seguidores en el perfil».

En sus conclusiones, el Ministerio Fiscal ha mantenido sus solicitudes de pena iniciales, al igual que la defensa del encausado, que ha pedido que se le absuelva de todos los delitos de los que se le acusa.

El acusado, que ha acudido a la vista cubriéndose la cabeza con una capucha, ha decidido no declarar y tampoco ha hecho uso de su derecho a la última palabra.

Los padres la reconocieron en las fotos

Por su parte, los padres de la niña han explicado que reconocieron a su hija en las fotografías por el pijama que llevaba, las colchas que se veían y las manos de la menor. «Sé que es mi hija», ha añadido el padre.

Dos de los funcionarios de la Policía Nacional que estuvieron presentes en el examen de los teléfonos han afirmado que, al preguntar al acusado en ese momento por unas fotografías que presentaban indicios de haber sido tomadas por él, éste admitió haberlas hecho y que los que aparecían en ellas eran él y su sobrina.

La defensa pide la absolución

La defensa, aunque ha solicitado la absolución completa del encausado, ha pedido que, teniendo en cuenta que el hombre «colaboró» con la investigación y no tiene antecedentes, en caso de ser condenado, se le imponga una pena menor a cinco años de prisión por el delito de corrupción de menores.

La letrada también ha pedido que, de considerar que existe un delito de abusos sexuales a menor de 13 años, se le condene a cuatro años de cárcel y no a seis, al no apreciar que se trate de un delito continuado.

La defensa ha destacado que el acusado relató durante un examen pericial que ese día había consumido alcohol y metanfetamina, por lo que sus capacidades podían haber estado alteradas.

En cuanto al delito de corrupción de menores por la tenencia de pornografía infantil, ha pedido que la absolución del acusado o, de ser condenado, la reducción de la pena a un año.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos