La iglesia de Santa María de Laredo sufre un nuevo intento de robo por la noche

Vista nocturna de una de las entradas a la iglesia de Santa María de Laredo.
Vista nocturna de una de las entradas a la iglesia de Santa María de Laredo. / DM
  • En esta ocasión, los ladrones no reventaron el candado de la verja que da acceso al templo, sino que la debieron saltar

La iglesia de Santa María de la Asunción de Laredo ha sido objeto de un nuevo intento de robo durante la madrugada del pasado martes. En esta ocasión, los ladrones no reventaron el candado de la verja que da acceso al templo, sino que la debieron saltar. Como en la ocasión anterior, intentaron acceder a la iglesia por la puerta trasera, pero, nuevamente, el refuerzo de hierro impidió que lograsen su cometido. Para intentar abrir la puerta, los ladrones rompieron de nuevo una ventana de madera pequeña situada en la parte más alta de la entrada.

Ante este nuevo suceso, una empresa de carpinteros de Laredo procedió ayer a reforzar la puerta trasera. Aun así desde la parroquia insisten en que hay un sistema de alarma dentro de la iglesia.

En el primer intento, rompieron el candado

Eenterrador de Laredo, Miguel Ángel Osorio, fue el primer que esta semana se llevó una desagradable sorpresa cuando a las siete de la mañana del pasado viernes se percató de que alguien había intentado robar en la iglesia de Santa María de la Asunción, dado que habían roto el candado de la verja que da acceso al templo, cuya puerta trasera estaba forzada. Eso sí, se quedó más tranquilo cuando comprobó que todo se había quedado en un intento, puesto que el refuerzo de dicha puerta impidió que los ladrones accedieran al interior del edificio.

Aun así, Miguel, que se mostraba ayer «disgustado», no tardó un segundo en dar aviso a la Policía Local y al sacristán para que comprobasen que no faltaba nada dentro de la iglesia, como así se confirmó.

En declaraciones a este periódico, Miguel explicó que normalmente es el encargado de cerrar la verja situada en la muralla medieval que da acceso a la iglesia. «He preguntado a los vecinos a ver si han oído algún ruido, pero nada», comentaba, al tiempo que aseguraba que los ladrones desistieron de su intento de acceder al templo cuando vieron, desde una ventana que rompieron, que una barra de hierro impedía abrir la puerta trasera. «De todas formas, si hubiesen entrado habría sonado la alarma», advierte el enterrador.

Pero si hubo alguien ayer que se llevó un verdadero disgusto ese fue Juan Luis Cerro, el nuevo párroco de Laredo, que sustituye a Romualdo Fernández, y que todavía está aterrizando en la villa pejina. De hecho se presentó a los vecinos el pasado domingo. «Cuando me llamaron para decirme que había intentado robar en la iglesia, me llevé un buen susto, aunque por suerte al final sólo ha quedado en eso».

El nuevo párroco pejino reconoció que es «difícil» acceder al templo dado el refuerzo de la puerta, «que ahora tendremos que reparar», y que hay alarma, pero, aun así, se mostró «apenado» por el hecho de que alguien intente robar dentro.