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Koné, Concha y los recortes permiten al Racing cuadrar las cuentas de la temporada

Manolo Higuera, en el centro, junto a sus compañeros de Consejo durante la Junta General de Accionistas de diciembre de 2015
Manolo Higuera, en el centro, junto a sus compañeros de Consejo durante la Junta General de Accionistas de diciembre de 2015 / Celedonio Martínez
  • El club arroja un anecdótico beneficio de 12.000 eurosen un curso en el que ha conseguido evitar un "desastre"

  • El Consejo presentará el 17 de diciembre unos números que salvan el curso, pero quedan muy lejos del objetivo de 1,2 millones de ganancias

Dos millones. Ese es el beneficio que arrojó el Racing el ejercicio pasado. Pero en pesetas. El Consejo de Administración defenderá en la Escuela de Náutica unas cuentas con números negros en una Junta General de Accionistas que se prevé tranquila, frente a las batallas dialécticas –y a veces algo más– que se vivieron hasta hace dos años. Pese a sus dificultades, la sociedad ha conseguido arrojar de nuevo beneficios, aunque resultan anecdóticos en comparación con los del curso 2014-2015 (1.103.905 euros, con el equipo en Segunda División), con las necesidades financieras de un club ahogado por las deudas y con sus propias previsiones.

Según reconoce el propio Consejo, la reducción de costes –entre otros la bajada de sueldo de la plantilla no deportiva– y los ingresos por los traspasos de Koné, Concha e Iñaki (este último en mucho menor medida) han propiciado este resultado positivo, porque de lo contrario, tras el descenso de Segunda a Segunda B, el ejercicio podía haber resultado "catastrófico".

Siempre según la cuenta de resultados de la SAD, el Racing registró unos ingresos de cerca de 4,4 millones de euros, una cantidad sensiblemente superior a los 3,3 previstos, aunque parte de este incremento lo es sólo de forma contable. También los gastos se dispararon respecto a los 2.047.000 presupuestados, de modo que las cuentas quedan prácticamente compensadas, con un mínimo diferencial positivo de los citados 12.301 euros. Una cantidad que contrasta con los 1.190.000 de superávit previsto.

Caer a Segunda División B tiene su precio, en especial en lo que a derechos televisivos se refiere. Un capítulo que en la categoría de plata reportaría enormes ingresos –el plan de viabilidad preveía cinco millones en caso de ascenso a Segunda antes de que se negociaran los nuevos contratos, que han vuelto a hinchar el mercado– se ha quedado en las cuentas de este año a cero, como lo está en el presupuesto del próximo curso tras fracasar en el objetivo del ascenso.

Las cuentas se aprobarán casi por unanimidad, pero no por ello dejan de presentar ciertas incertidumbres que el propio Racing reconoce y la auditora detalla en un párrafo de énfasis de su informe. No es ningún secreto: el incumplimiento del acuerdo singular con la Agencia Tributaria, que lo denunció el 14 de octubre de 2013 (todavía en plena la etapa Harry-Pernía) pone en peligro la propia supervivencia de la sociedad.

Amenaza latente

De acuerdo con el informe de Sociedad General de Auditoría Norte, "esta decisión tiene como consecuencia inmediata el embargo de todas las cuentas, depósitos, derechos de cobro y cualquier instrumento de crédito financiero que ostente la sociedad. Esta situación perturba la normalidad financiera de la actividad empresarial e indica la existencia de una incertidumbre material que puede generar dudas significativas sobre la capacidad de la sociedad para continuar como empresa en funcionamiento".

Dicho en román paladino, que como el club –la SAD, a efectos legales– no se ponga pronto al día con Hacienda puede desaparecer. El discurso que ya se ha escuchado infinidad de veces en El Sardinero, pero no por eso deja de ser cierto: Si la AEAT toma acciones contra el Racing, que sobrevive ahora a base de ingeniería financiera, podría morir por inanición. De ahí la importancia del contrato de patrocinio con el Grupo Pitma, que permitiría sufragar la deuda con las arcas públicas y levantar el embargo.

Otra de las notas a pie de página que incluye la auditora es mucho más favorable al Racing. Se refiere a la calificación de concurso culpable, que afecta directamente a Western Gulf Advisory Sports Holding, la persona jurídica con la que el Consejo de Ángel ‘Harry’ Lavín y Francisco Pernía controlaron a través de Ahsan Alí Syed el club. En este caso se ratifica lo ya conocido: que una vez calificado el concurso como culpable la WGA deja de figurar como acreedora del Racing, con lo que se da por amortizada la deuda que tenía elclub con su entonces sociedad propietaria. En consecuencia, confirma que el Racing no tendrá que pagar 4.251.078 euros que dejan de figurar así en su pasivo.

Gastos de personal

Los gastos de personal ascendieron durante la temporada 2015-2016 a 2,14 millones de euros, repartidos entre los 1,73 de sueldos y salarios –tanto de la plantilla deportiva como de la no deportiva– y 404.912 de cargas sociales. Además, se ingresaron 1.260.000 euros en concepto de ingresos por traspaso de jugadores. Se refiere a la venta de David Concha a la Real Sociedad, la cesión de Koné al Oviedo –partidas ya previstas en el presupuesto del año pasado– y el traspaso por una cantidad mínima de Iñaki al Alavés.Se revelan así las por otra parte tradicionales dificultades financieras de un club que de no mediar el ingreso recurrente del traspaso de jugadores, con la consiguiente merma del potencial deportivo, hubiera arrojado unas pérdidas de 1,2 millones.

De hecho, estos montantes por la venta de derechos, junto a los correspondientes a otros ingresos de explotación ajenos a la actividad deportiva pura y el capítulo de ‘otros resultados’ son los que permiten cuadrar unas cuentas que, con el equipo en la categoría de bronce, resultarían en caso contrario deficitarias. De hecho este año, de nuevo en la categoría de bronce, la venta de futbolistas será de nuevo lo que cuadre el balance e incluso permita aspirar a un nuevo beneficio.

Así, y de acuerdo con las cuentas que se presentarán el próximo 17 de diciembre, el equipo ingresó 1.021.111 euros por abonados y socios, a los que se unen otros 408.595 por competiciones y 344.781 por publicidad.En total, 1,774 millones de euros que sin las partidas complementarias no permitirían siquiera sufragar los salarios de la temporada, en una nueva muestra de la penuria económica en la que se mueve una sociedad que condenada a la autarquía consigue presentar beneficios, pero no enjugar la deuda heredada, que incluso se incrementó tras el proceso concursal.