Fútbol-segunda B

Un equipo en plena forma

Dos jugadores del Rayo Majadahonda, en el partido que les enfrentó a la Unión Deportiva Logroñés.
Dos jugadores del Rayo Majadahonda, en el partido que les enfrentó a la Unión Deportiva Logroñés. / I. Izquierdo
  • El equipo dirigido por el veterano Antonio Iriondo destaca por su deseo de sacar el balón jugado desde atrás, algo que puede ayudar al Racing

  • El Rayo Majadahonda llega al play off con una racha de nueve partidos sin perder

Aunque no quiere parecer irrespetuoso, el Racing se ha encontrado con el rival que quería y le cuesta ocultarlo. Pero no por eso tendrá una eliminatoria sencilla. Más allá del tópico, de aquello de que cualquier adversario puede sorprender a una sola carta y de la mala experiencia que la euforia provocó el curso pasado, el Rayo Majadahonda ha terminado la temporada en gran forma.

Los madrileños suman nueve partidos consecutivos sin perder y han conseguido trece puntos de los últimos quince posibles para clasificarse por primera vez en su historia para la fase de ascenso a Segunda División. Ya sólo jugar el play off supone en consecuencia un hito para el club madrileño, fundado en 1958 pero que tras una larga etapa como equipo aficionado no se federó para integrarse en la competición oficial hasta 1976. Hasta ahora tenía como mejor clasificación el 14º puesto en el que terminó precisamente la temporada pasada en la categoría de bronce, en la que ha militado los últimos cuatro años. Números todos ellos que ilustran las características de un equipo joven y con afán de crecimiento, pero aun así modesto.

Antonio Iriondo cumple su segunda etapa como entrenador del modesto equipo madrileño, al que su buena progresión en la fase final de la temporada le ha permitido colarse en una fase de ascenso a Segunda División para la que no figuraba entre los favoritos. Con Pedro Calvo como segundo de a bordo, ha conseguido formar un bloque muy sólido que sin grandes figuras ha rentabilizado al máximo sus goles para colarse en el play off.

Esa rentabilidad y una defensa sólida, aunque menos que la cántabra, han sido sus argumentos para auparse a la cuarta plaza junto a los goles de Ñoño, Portilla y Jorge Félix, que con ocho dianas cada uno se han repartido mucho la responsabilidad anotadora, el último de ellos desde la posición de 'nueve', en una formación que no tiene un auténtico matador en el área. También el lateral izquierdo portugués Tiago (los madrileños han alineado hasta a cuatro foráneos esta temporada en su plantilla) ha completado una buena temporada, aportando cinco importante goles a una formación muy necesitada de puntería.

Sin embargo, el nombre más conocido para los aficionados y uno de los personajes de referencia del club es el de su director deportivo, José María Movilla, exfutbolista del Zaragoza, Atlético de Madrid y Rayo Vallecano, equipos en los que se convirtió en un clásico de Primera División. Encabeza el proyecto de un equipo que en caso de ascender a Segunda División debería incluso cambiar de estadio.

Inaugurado en 1995 y con capacidad para 3.376 espectadores que el modesto Rayo Majadahonda comparte con el segundo equipo y la formación femenina del Atlético de Madrid, lo que ha condicionado la fecha y hora del partido de ida frente a los verdiblancos, puesto que ha debido adaptarse a otro compromiso oficial de las colchoneras. Se da incluso la curiosidad de que una semana después la Gimnástica visitará ese mismo campo para enfrentarse al filial atlético en busca del ascenso, en su caso a Segunda División B.

A pesar de su reforma de finales de los noventa -poco después de su inauguración-, el Cerro del Espino no está diseñado para acoger partidos de la Liga de Fútbol Profesional, y un equipo en la categoría de plata lo tendría muy complicado para seguir compartiendo estadio con otras dos formaciones.

Dada su modestia, el Rayo Majadahonda parecía el rival más asequible, si bien el Racing huye de cualquier exceso de confianza tras la cura de humildad sufrida el año pasado, cuando se le consideraba favorito en primer lugar ante el Reus (en la eliminatoria entre campeones de la que salió goleado) y después frente al Cádiz, que le apeó en la repesca cuando ya se había rebajado el entusiasmo, pero mientras se daba aún a los verdiblancos como favoritos.

También "contentos"

Prueba de la filosofía del equipo y del modo en que afronta esta fase de ascenso son las palabras de su presidente, Enrique Vedia, que más allá de referirse a su rival como "el Santander" en un deje que al fin parecía ya superado en el fútbol español, sí destaca la calidad e historia de los cántabros, a los que da por abrumadores favoritos. Sin embargo, también insiste en que el emparejamiento es una oportunidad para su modesto club, que podrá enfrentarse así a un clásico del fútbol español en una reflexión que ilustra la desigualdad entre ambos.

"Estamos muy contentos porque dentro de los tres equipos a los que nos podíamos enfrentar nos ha tocado el que más nos gustaba", reconocía tras el sorteo en declaraciones para la retransmisión en directo ofrecida por la Federación Española desde la Sala Luis Aragonés, donde tuvo lugar el sorteo.

"Nosotros, además de lo deportivo, pensamos en más cosas. Santander es una ciudad que nos encanta, está cerquita y nos gusta mucho su estadio", reconocía Vedia antes de insistir en que "para un equipo pequeñito como el nuestro poder ir a jugar a un campo de Primera División será un sueño". También valoraba, como ocurre siempre en este tipo de eliminatorias, la relativa cercanía de una ciudad con la que tiene buena comunicación, de modo que a pesar del varapalo que desde el punto de vista deportivo podría haber supuesto desde su propia perspectiva un rival como el Racing, los madrileños estaban contentos.

En cuanto a la eliminatoria en sí, también era claro: "Conocemos nuestras posibilidades, sabíamos las dimensiones de los equipos con los que nos íbamos a enfrentar y el primero -el Racing- ya es un hueso, lo que pasa es que el fútbol es el fútbol. Lo más bonito que tiene nuestro deporte es que a doble partido un equipo modesto puede pasar. En una competición de 38 jornadas es muy difícil competir con un Santander -sic- o un Albacete, pero a doble partido siempre les puede salir mal y a lo mejor le damos un susto", decía esperanzado tras avanzar que "soñar es gratis; no pasa nada".

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