Solvay y la empresa portuguesa CUF firman el acuerdo para construir una planta de cloro en Barreda

Solvay y la empresa portuguesa CUF firman el acuerdo para construir una planta de cloro en Barreda

La productora lusa invertirá 55 millones de euros para levantar una nueva instalación | El comité de Solvay dice que el acuerdo «salva puestos de trabajo en la comarca»

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DM .Santander

Solvay y el grupo portugués CUF han firmado ya el esperado acuerdo para construir una nueva planta de cloro en las instalaciones de Barreda. La vicepresidenta, Eva Díaz Tezanos, ya avanzó la semana pasada que el trato estaba casi cerrado, pero no ha sido hasta hoy, lunes, cuando las dos compañías químicas se han aliado oficialmente para resolver el problema de la producción de cloro.

Solvay Química SL y Altamira-Electroquímica del Cantábrico, S.A., nueva filial del grupo químico portugués CUF, han firmado un acuerdo por el que Solvay vende a CUF las instalaciones de electrólisis de productos clorados de su fábrica de Torrelavega (Cantabria).

Así lo ha confirmado hoy Solvay en un comunicado, en el que ha explicado que, tras esta adquisición, CUF realizará una inversión de cerca de 55 millones de euros para instalar en Torrelavega una nueva fabricación de cloro y derivados del cloro a través de un proceso basado en células de membrana, que es la mejor tecnología disponible para fabricar dichos productos, según la compañía.

La empresa ha indicado que el personal vinculado a la actual planta de cloro no será transferido a la nueva compañía y Solvay negociará con los representantes de los trabajadores de su planta de Torrelavega la consecución de un plan social.

«El acuerdo alcanzado con CUF, el mayor grupo portugués en el sector de la industria química, supone consolidar el empleo dentro del complejo industrial de Solvay en Torrelavega, así como fortalecer el sitio de Torrelavega como un importante parque industrial en Cantabria», ha destacado el director general de Solvay en España y Portugal y director de la fábrica de Solvay Torrelavega, Jorge Oliveira.

Por su parte, el presidente del Consejo de Administración de CUF, João de Mello, ha remarcado que con este proyecto de inversión en España, su grupo «fortalece su posición de liderazgo en el mercado ibérico de cloro y derivados clorados y logra un importante hito en la implementación de su estrategia».

Solvay espera poder transferir las instalaciones a CUF durante el primer trimestre de 2018, una vez se haya procedido a la parada de la planta de cloro basada en la tecnología de mercurio, que se producirá el próximo 11 de diciembre.

El comité de empresa celebra el acuerdo

El comité de empresa de Solvay Quimica considera «una muy buena noticia» el acuerdo alcanzado con Altamira Electroquímica del Cantábrico, filial del grupo químico portugués CUF, para la compra-venta de la fábrica de Torrelavega, ya asegura que permite «salvar puestos de trabajo en la comarca».

El presidente del comité, Roberto García Porras, ha dicho a Efe que este acuerdo pone fin a un periodo de incertidumbre que ha durado varios meses pero, a la vez, abre un nuevo proceso de negociación para determinar la situación en la que quedarán los 40 trabajadores de la planta de cloro.

En este sentido, ha recordado que el acuerdo incluye que el personal vinculado a la actual planta de cloro no será transferido a la nueva compañía, por lo que Solvay negociará con los representantes de los trabajadores de su planta de Torrelavega la consecución de un plan social.

En este sentido, García Porras ha mostrado su confianza en que la negociación con Solvay del plan social «sea rápido y satisfactorio» para los afectados, y ha explicado que se tiene previsto iniciar en los próximos días.

Ha indicado que, en principio, el plan social incluirá a los 40 trabajadores afectados a los cuales se pretende ofrecer su incorporación a otras plantas del complejo de Barreda, o bajas incentivadas de la empresa, todo ello «sin que se produzcan situaciones traumáticas» como despidos o similares.

Aunque el acuerdo de compra-venta de la planta no contempla la transferencia del personal de Solvay a CUF, para García Porras «es probable» que algunos de los trabajadores puedan pasar Altamira Electroquímica del Cantábrico cuando comience a operar la nueva planta con la tecnología de membranas.

En cualquier caso, las incorporaciones a la nueva empresa del grupo CUF serán voluntarias por parte de los trabajadores y en función de las necesidades de puesta en marcha y operación que fije Altamira Electroquímica del Cantábrico.

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