Hallan a una mujer muerta con un golpe en la cabeza en Granada

Portal donde ha tenido lugar el suceso.
Portal donde ha tenido lugar el suceso. / Ramón L. Pérez
  • La Policía detiene a su pareja, que ya fue arrestado por malos tratos anteriormente, aunque los resultados preliminares de la autopsia descartan violencia de género

  • Los vecinos afirman que "no es la primera vez que acudía la Policía"

Muchos lugareños pensaban que era un 'lío' más. Que alguien había llamado a la policía porque alguna fiesta estudiantil, frecuentes en esta zona desde que se inició el curso, se había ido de las manos. Pero no. La presencia de los coches patrulla primero y de la ambulancia después, advertidas por el 112, hacían pensar que algo grave había ocurrido. Así fue. Sobre la una de la madrugada llegaba un coche fúnebre. Acto seguido sacaban un ataúd por la puerta del número 29 de la calle Verónica de la Magdalena, en pleno centro de la capital granadina. Silencio. La Policía Nacional se llevaba a un hombre.

Los primeros indicios apuntaban a una muerte violenta porque la finada, boliviana de 41 años de edad, presentaba supuestamente un golpe en la cabeza, aunque el informe preliminar de la autopsia descartara después que ésta fuera la causa. Vivían en el mismo domicilio y eran pareja. Como siempre pasa en los sucesos en los que concurren estas circunstancias, se activó el 'protocolo por muerte judicial'.

No tardó mucho en conocerse el comunicado del 112. Un particular, concretamente un inquilino que tenía alquilada una habitación en la misma vivienda donde se produjeron los hechos, se había puesto en contacto con el servicio de emergencias a las 23:10 horas para informar de que había encontrado a una mujer sin vida "tras una discusión" en el ámbito familiar. Los primeros en llegar fueron los agentes de la Policía Local que, tras personarse en la vivienda y comprobar los hechos, activaron el 'protocolo por muerte judicial'. Desde ese momento la investigación la asumía el equipo de homicidios del Cuerpo Nacional de Policía.

No confirman los malos tratos

El cadáver fue trasladado al Instituto de Medicina Legal de Granada. La autopsia, que empezó a realizarse a las 12:30 horas, debía determinar cómo se produjo realmente el óbito. Y también valorar si estábamos ante una muerte accidental o ante un nuevo caso de violencia de género. Las primeras pesquisas evidenciaban que no había signos aparentes de ello, pero no se descartaba ninguna hipótesis. A lo largo de la tarde nadie confirmó si estábamos ante un nuevo episodio de malos tratos con la peor de las consecuencias.

Según los protocolos oficiales, debe ser el Ministerio de Sanidad quien informe de este extremo a la Junta de Andalucía, a través del Instituto de la Mujer. Según pudo saber este periódico de fuentes próximas a la investigación, los resultados preliminares de la autopsia -a expensas de conocer otros informes forenses- descartaban la muerte violenta, como se había especulado inicialmente, y apuntaban a que el fallecimiento pudo deberse a que la víctima se asfixiara al tragarse su propio vómito.

Mientras tanto, el detenido, de nacionalidad ecuatoriana, era trasladado a las dependencias de la Comisaría de la Policía Nacional. Al parecer, en sus primeras declaraciones dijo que su pareja había sufrido "un golpe fortuito" y aseguró que ambos habían estado bebiendo durante toda la tarde noche y que se encontraban en estado de embriaguez. Según el arrestado, ella se habría caído y se habría golpeado. La Policía Nacional, una vez instruidas todas las diligencias previas, tiene un plazo máximo de 72 horas para ponerlo a disposición judicial. Una circunstancia que ocurrirá durante la jornada de hoy lunes. Ayer por la tarde se le tomaba declaración.

Detención anterior

La hipótesis de la violencia machista cobró fuerza desde el momento que se supo que este hombre tenía antecedentes por este motivo. Fue arrestado el pasado mes de septiembre por supuestos malos tratos sobre la fallecida, tras una denuncia de la misma. Finalmente no hubo cargos contra él ni orden de alejamiento después de que la víctima retirara la denuncia.