La Pasión Viviente sale a la calle

Momento en el que bajan de la cruz a Jesucristo y a uno de los ladrones. /Abel Verano
Momento en el que bajan de la cruz a Jesucristo y a uno de los ladrones. / Abel Verano

La representación, declarada de interés turístico nacional, se celebrará el próximo 30 de marzo, Viernes Santo A pesar del fuerte viento, La Atalaya de Castro Urdiales acogió ayer el segundo ensayo general

ABEL VERANO CASTRO URDIALES.

Si por algo se caracterizan los integrantes de la Asociación Pasión Viviente de Castro Urdiales, que cada año sacan adelante la escenificación de las últimas horas de la vida de Jesucristo, es por hacer frente a cualquier tipo de adversidad. Y ayer lo demostraron una vez más. Las fuertes rachas de viento que se produjeron durante la jornada, no impidieron que se celebrara con total normalidad el segundo ensayo general en la zona de La Atalaya, donde se escenifican la crucifixión, muerte y resurrección de Jesús de Nazaret. Y donde por ser un lugar abierto y en altura, el viento azotaba con más virulencia que en otros puntos del municipio. También hizo bastante frío.

Pero ni con esas se alteró el guión previsto por Chechu Arozamena, el coordinador de la representación, que, declarada como Fiesta de Interés Turístico Nacional, se celebrará el próximo 30 de marzo, coincidiendo con el Viernes Santo.

Al filo de las once de la mañana, varios integrantes del colectivo que da vida a este evento ultimaban los preparativos previos al ensayo. Algunos tenían dudas de que se pudiera subir a Jesús y los dos ladrones en la cruz. «Vamos a esperar a que venga Chechu y a ver lo que dice».

«Tengo muchas ganas e ilusión», asegura Fran Álvarez, que hará el papel de Jesucristo

El primero en aparecer fue Fran Álvarez, que tras hacer el papel de Juan en la representación del año pasado, ahora le toca el de Cristo. «Vengo con muchas ganas e ilusión. Me siento muy arropado y tengo mucho apoyo de todos los compañeros de representación».

A unos metros de él se encontraba su madre, Yolanda Santos, que, como también suele ser habitual, encarnará este año el papel de María. «Para mí es un regalo el poder representar este papel», aseguró.

Fue entonces cuando apareció Chechu Arozamena y todos se colocaron en sus puestos para proceder al ensayo, como ya lo hicieran, por primera vez y con mejores condiciones meteorológicas si cabe, el domingo pasado. El ensayo partió desde una de las calles del casco histórico que da acceso a La Atalaya. Desde allí apareció, cargando con el madero, Jesucristo, y los dos ladrones. Los latigazos se sucedieron una y otra vez sobre la espalda del protagonista de la escenificación.

El ensayo, sin el vestuario que llevará cada uno el día de la representación, fue fiel a lo que se podrá ver el próximo 30 de marzo. Muestra de ello fue el momento de la crucifixión, en el que cada uno de los protagonistas interpretó su correspondiente papel, mientras el coordinador hizo una serie de correcciones. Pero si hubo un momento realmente emotivo, ese fue en el que Yolanda (María), tras la muerte de Jesús (su hijo) se dirige a él, acariciándole y besándole. La escena fue el momento más dramático de este segundo ensayo en La Atalaya.

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