Escolta policial en Santoña por un conductor enfermo que iba haciendo eses

La patrulla se puso detrás del coche, que iba invadiendo el carril contrario en la carretera de los puentes que lleva a Santoña./OPC
La patrulla se puso detrás del coche, que iba invadiendo el carril contrario en la carretera de los puentes que lleva a Santoña. / OPC

La Guardia Civil tuvo que ir avisando al resto de usuarios de la carretera de los puentes para que aminoraran la marcha y no chocaran contra el hombre, que iba invadiendo el carril contrario

Mariña Álvarez
MARIÑA ÁLVAREZSantander

Iba haciendo eses por la carretera de los puentes (la CA-241), invadiendo constantemente el carril contrario en zig-zag, circulando hacia Santoña de forma errática... Ocurrió este miércoles, día 14, cuando numerosos conductores alertaron a las autoridades de la peligrosa conducción de un hombre por esta vía de un solo carril por sentido. Y no paraba. Efectivos de la Guardia Civil acudieron al lugar intentando avisar a todos con los que se cruzaba este coche para que no chocaran contra él. Consiguieron que no ocurriera ningún accidente. Y no estaba ebrio, como parecía. Ese hombre sufría una hipoglucemia severa.

Según informa hoy la Guardia Civil, fue a las cinco de la tarde cuando una patrulla de seguridad ciudadana observó en esta carretera a un vehículo zigzagueante «poniendo en claro riesgo su integridad y la del resto de conductores». Al tiempo, el instituto armado iba recibiendo llamadas de ciudadanos que alertaban de esta situación, mientras la patrulla conseguía colocarse detrás de ese coche y se puso a darle luces y a pitarle. Pero el conductor no detuvo la marcha, de ahí que los guardias pensaran que podía estar en estado de embriaguez. Al tratarse de una vía de doble sentido con circulación constante, los agentes no podían más que ir haciendo señales al resto de vehículos para que aminorasen la marcha y se apartaran.

Los agentes consiguieron que parara en la rotonda de entrada de Santoña. Fue entonces cuando comprobaron que ese hombre, de 70 años de edad, podía estar sufriendo algún problema de salud. «El conductor se mostraba desorientado, manifestando que le dejaran marchar que tenía que ir a Cicero, repitiendo frases inconexas, ofreciendo incluso resistencia para abandonar el vehículo», cuenta la Guardia Civil. Y fue una vez fuera del coche cuando los agentes se percataron de que no estaba borracho, sino que presentaba una «importante desorientación y palidez cutánea».

Ellos mismos le evacuaron al centro médico del pueblo, donde le diagnosticaron una hipoglucemia severa, que era la que motivaba su manera de conducir. La incidencia fue comunicada a los familiares del hombre, que se hicieron cargo de él.

Otras imágenes del dispositivo de la Guardia Civil en la carretera de los puentes. / OPC

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