Los 70 metros de rampas mecánicas ya se adivinan en la calle Lope de Vega

Trabajos del encofrado de los lados de las rampas, que discurren por el lado Oeste de la calle./Javier Cotera
Trabajos del encofrado de los lados de las rampas, que discurren por el lado Oeste de la calle. / Javier Cotera

Los trabajos avanzan a buen ritmo, a pesar del mal tiempo, con vistas a inaugurarlas a mediados de julio. La calle está cortada desde hace dos meses

Juan Carlos Flores-Gispert
JUAN CARLOS FLORES-GISPERTSantander

Con la calle cerrada al tráfico desde hace más de dos meses, los vecinos de Lope de Vega cuentan los días para que acabe la gran obra de renovación de esta empinada vía en la que el Ayuntamiento está instalando rampas mecánicas para hacer más fácil la conexión desde el Paseo de Pereda hasta la calle del Sol, y desde ahí hasta el paseo General Dávila. Las dos rampas de la calle Lope de Vega miden 36 y 34 metros de longitud; dos tramos con parada a la altura de la calle Bonifaz y que, según el Ayuntamiento, beneficiarán también al comercio de la zona.

La obra tiene un presupuesto de 1,4 millones y en Lope de Vega ha incluido también la sustitución de las viejas bóvedas del saneamiento a base de ladrillos por modernas tuberías, proceso que ya ha concluido; los trabajos se centran ahora en el hormigonado del seno que acogerá las rampas, una labor que está siendo interrumpida estos últimos días de lluvia, pero que no frena a los empleados de la empresa Ascán, encargada de la obra. El propósito es que la obra esté acabada antes de la festividad de la Virgen del Carmen, a mediados de julio.

La obra marcha a buen ritmo y se adivinan ya a ojos vista las rampas que ascenderán por la acera oeste de la calle. Además de la sustitución de las canalizaciones del saneamiento se están realizando obras de mejora de salida del saneamiento de los edificios para conseguir que, cuando acabe la obra, Lope de Vega tenga un subsuelo renovado, con un colector de pvc de 1.000 milímetros de diámetro desde la calle Ataúlfo Argenta a Daoiz y Velarde, y de 800 milímetros desde el cruce de ésta última hasta la calle Santa Lucía.

Las obras están centradas en las dos rampas que subirán desde Daoiz y Velarde hasta Bonifaz (la primera) y desde Bonifaz a Santa Lucía (la segunda). Un proyecto de mejora de la movilidad que llegará hasta la Finca de Jado, en el paseo General Dávila y que, en parte, se ejecutó hace años. Fue el tramo en la calle de Santa Teresa al que se unirán dos más: uno hacia arriba (Finca de Jado) y otro hacia abajo, hacia el muelle, por el lateral oeste de la iglesia de los Carmelitas y recorriendo Lope de Vega.

En el tramo de calle Lope de Vega está muy avanzada la excavación de los fosos de la rampas y la construcción de sus laterales de hormigón. Y en el lateral de la iglesia de los Carmelitas se ha excavado para localizar los servicios existentes y realizar su desvío. Desde aquí, la nueva ruta de movilidad mecánica llegará hasta la calle Prado San Roque mediante las escaleras y el ascensor ya existentes. Y, desde Prado San Roque, un ascensor comunicará con la Finca de Jado.

Un proyecto que podrá ser utilizado antes del próximo verano con el fin de que el centro quede mejor conectado con la zona alta de la ciudad, con el paseo General Dávila. Se trata, como dijo la alcaldesa Gema Igual el 17 de septiembre pasado, cuando se inició la obra, «no sólo de que los vecinos de los dos barrios se relacionen (las zonas altas y baja de la ciudad) sino de conseguir que los visitantes puedan moverse con facilidad por la ciudad sin necesidad de usar sus vehículos».

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