«Si miento que se muera mi hermana y toda mi familia»

«Si miento que se muera mi hermana y toda mi familia»
Antonio 'Sane'

El acusado de la muerte de un tendero chino en Torrelavega inculpa en el juicio a sus dos amigos | La viuda del fallecido señala a los tres como responsables

DM | EFE

Los tres acusados por la muerte de un tendero chino en Torrelavega tras recibir una paliza en noviembre de 2015 se han inculpado entre ellos. Uno de ellos, que sigue en prisión provisional, ha asegurado que solo le dio tres puñetazos para defenderse y se ha mostrado rotundo: «Si miento que se se muera mi hermana y toda mi familia». Los otros dos procesados, en cambio, le señalan y dicen que ellos solo trataron de separarle. Por su parte, la mujer del comerciante ha responsabilizado a los tres jóvenes de la muerte de su marido.

La vista ha comenzado este lunes en la Audiencia de Cantabria, después de que en noviembre el tribunal tuviera que aplazarla porque uno de los acusados, el que está en prisión, renunciara a su abogada. Éste ha señalado que, para defenderse, le dio tres puñetazos al fallecido, que él le había golpeado antes en el cuello y que llegó a temer por su propia vida. Además, ha insistido en que propinó una patada a la mujer porque estaba dando manotazos a su amigo. Según esta versión, fueron los otros dos procesados los que se «enzarzaron» con el comerciante y su esposa, con patadas y golpes, cuando ya estaban en el suelo.

En cambio, los otros dos jóvenes, que salieron de prisión cinco meses después de los hechos, contradicen esta versión. Aseguran que no agredieron al comerciante ni a su mujer en ningún momento y que se limitaron a tratar de parar a su amigo para que no los pegara más.

Según el relato del todavía detenido, que se ha declarado consumidor de drogas, éste se encontró con los otros por Torrelavega y les dijo que le acompañaran al establecimiento del tendero chino para vender mercancía que había sustraído de algunos supermercados. Una vez allí, ha relatado, no llegaron a un acuerdo sobre el precio y, en un momento determinado, el comerciante, tras unos insultos, le golpeó en el cuello, a lo que reaccionó dándole tres puñetazos para «defenderse».

«No creía que se iba a morir. Estuve día sí y día también rezando para que no muriera», afirma el acusado que sigue en prisión provisional

El joven ha contado que el comerciante cayó y se quedó «doblado en el suelo», y que a continuación entraron sus amigos, que se habían quedado fuera de la tienda, y también la mujer del fallecido, que «se lanzó a pegar» al otro chico acusado. «Entonces yo le di una patada, no para hacerle daño, sino para que no siguiera pegando a mi amigo», ha destacado.

Este joven ha insistido en que su intención no fue en ningún momento causar la muerte a nadie. «Yo no creía que se iba a morir. Estuve día sí y día también rezando para que no muriera. He tenido 20.000 peleas de abrirse uno la cabeza y nadie se ha muerto», ha resaltado, antes de añadir que «de dos o tres puñetazos no se mata a nadie», y si eso pasa «es porque se golpea con algo al caer». También ha pedido perdón a la familia.

También ha indicado que después se enteró de que el fallecido murió de una infección pulmonar y ha insistido en que ha pedido ver las imágenes de las cámaras para probar que solo se defendió y que lo que cuenta es la verdad. «No miento, y si miento que se muera mi hermana y toda mi familia», ha llegado a decir. «Si se tiene que repartir el pastel, que se reparta», ha afirmado en clara alusión a sus amigos.

Mintió en su anterior declaración

El acusado que sigue en prisión provisional ha reconocido que mintió en sus declaraciones anteriores, en las que se autoinculpó de lo sucedido, y ha señalado que lo hizo «por una voluntad un poco excesiva» hacia sus amigos.

«He quedado con mi abogado en decir la verdad. No quería verlos ahí, pero me he dado cuenta de que entras solo. Si alguien ha hecho algo... que lo pague. Después de mucho hablar con los psicólogos de El Dueso y de ir a terapia, no quiero ir de héroe», ha zanjado.

Los otros acusados, un chico y una chica, que solo contestaron a su abogado, han expuesto una versión de los hechos coincidente entre sí pero distinta a la de este otro acusado. Según su relato, ellos no pegaron a nadie y solo entraron para parar la agresión.

La viuda da una versión diferente

La versión de los acusados tampoco ha coincidido con la de la viuda del tendero, que ha declarado, gracias a la ayuda de una intérprete, que los tres pegaron a su esposo «puñetazos, patadas y rodillazos». También ha dicho que cuando su marido cayó al suelo siguieron pegándole y que a ella uno de ellos le dio una patada cuando intentó impedirlo.

Según esta mujer, los tres chicos entraron juntos, nadie se quedó fuera, y mientras uno de ellos intentó vender productos a su marido los otros dos fueron al mostrador de bebidas porque «querían robar».

Para los tres jóvenes la solicitud de pena de la Fiscalía es de 25 años de prisión: 20 años por un delito de asesinato y cinco años por otro delito de robo, ya que se acusa a estos jóvenes de entrar al establecimiento para llevarse bebidas alcohólicas. Además, el Ministerio Público también pide para ellos 20 años de libertad vigilada, además de penas de multa e indemnización.

El juicio continúa este martes con declaraciones de policías y testigos.

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