Vecinos de Félix Apellániz exigen más presencia policial tras ser identificados 63 menores en un bar

Vecinos de Félix Apellániz exigen más presencia policial tras ser identificados 63 menores en un bar
Luis Palomeque

Comerciantes y residentes recuerdan que ya han advertido sobre la creciente presencia de jóvenes en una zona de la ciudad en la que critican «la escasa vigilancia»

David Carrera
DAVID CARRERATorrelavega

Los vecinos, sobre todo, y en menor medida, los comerciantes de la calle Félix Apellániz claman a las autoridades para que tomen de una vez cartas en el asunto, en relación con los múltiples problemas que padece esta zona del centro de la ciudad y que este fin de semana ha vivido un último episodio de incidencias con el cierre de un bar en cuyo interior se encontraban 63 menores a las dos de la madrugada. La clausura del establecimiento de produjo durante un control rutinario llevado a cabo por la Policía Local y que los vecinos celebran porque «por aquí no se ve ni rastro de los agentes, al menos patrullando a pie las calles, y eso que saben lo que aquí se organiza los sábados desde bien pronto».

Es el relato de María Ángeles, vecina del número 13 de Félix Apellániz, unos metros más allá del bar clausurado la madrugada del sábado al domingo, quien asegura que ya han advertido tanto al Ayuntamiento como a la propia Policía de la creciente presencia de adolescentes en esta calle que «parece haberse puesto de moda». «No es la primera vez que viene una ambulancia y se lleva a un chico o una chica por un coma etílico», señala.

Asimismo, explica que los sábados por la tarde y por la noche «son muchos los jóvenes que vienen a beber a esta calle», con los inconvenientes que ello acarrea como «peleas, gritos o vomitonas en plena calle». Comerciantes y vecinos denuncian «falta de limpieza, inseguridad y el presunto trapicheo de drogas», en una calle que curiosamente se encuentra a unos 500 metros de las comisarías de las Policías Local y Nacional. Este panorama preocupante se ha acentuado desde hace dos años, aproximadamente, cuando los vecinos reconocen que la calle «parece que se ha puesto de moda, pero sobre todo entre chavales muy jóvenes, todos menores».

Muy relacionado con el problema de la venta de alcohol a menores, que según los residentes en el barrio «ni el Ayuntamiento, ni la Policía controlan», otra queja habitual entre los vecinos y comerciantes de Félix Apellániz es la escasa presencia policial en las calles. «Antes había algo pero ahora están todos en la zona de vinos y en La Inmobiliaria, porque por aquí no se les ve, y si hacen acto de presencia es para colocar multas de tráfico, y no para salvaguardar a los vecinos».

No menos «sangrante» es la limpieza y recogida de basuras, «que no funciona como debe ser. Hay rincones en los márgenes de las aceras y junto a contenedores que siguen sin limpiarse desde hace meses», se queja uno de los comerciantes.

Una calle «de moda»

Los vecinos no quieren que esta calle «de moda», en la que conviven con comercios y negocios como una peluquería, una carnicería, una academia de baile, un taller, un kebab, una tienda de pinturas, una asesoría, o una charcutería, entre otros, además de varios bares y un pub, se convierta en un punto conflictivo de la ciudad y por ello reclaman una mayor presencia policial.

En este sentido y tras el cierre del bar 'Luz de gas' el pasado fin de semana, el concejal de Seguridad Ciudadana, Pedro Pérez Noriega, indicó que la intervención policial forma parte de una estrategia de control de una zona que calificó como «especialmente conflictiva» en cuanto a convivencia ciudadana, por lo que el Ayuntamiento continuará con esta labor y será «inflexible» con todos aquellos negocios que no cumplan la normativa.

Uno de los afectados por la presencia de jóvenes en esta zona del centro, José Manuel Jiménez, considera muy grave la situación. «Todos los fines de semana hay peleas, trapicheo de drogas y todo lo que puedas pedir y además no podemos decir nada por miedo a que nos hagan algo cuando no estamos en casa o a las amenazas», señala. De hecho, resalta que hace unas semanas en uno de los portales de Félix Apellániz entró un grupo de adolescentes y «arrasó» con todo el mobiliario del inmueble, «las plantas, espejos... todo lo que pillaron». En su caso particular, ha llamado varias veces a la Policía «pero toman nota y después hacen caso omiso». Los vecinos se quejan de la falta de limpieza, falta de papeleras, falta de mantenimiento de la limpieza viaria, y de la inseguridad que viven por el tipo de gente y las actividades que llevan a cabo sobre todo la tarde-noche de los sábados. Incluso dicen que hay días en que los jóvenes aprovechan el aparcamiento público que hay en esta calle «para hacer botellón y beber sin que la Policía lo impida».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos