La sensibilidad de los galgos hecha terapia en Cantabria

Una sesión de paseo con un par de galgos./DM
Una sesión de paseo con un par de galgos. / DM

La psicóloga santanderina Marina Mateo Alonso lidera un proyecto que demuestra la ayuda de esta raza con pacientes de Alzheimer o Parkinson, así como en situaciones de depresión y ansiedad

Raquel Tenorio
RAQUEL TENORIO

Los perros no son sólo nuestros compañeros, nuestra familia. No sólo nos alegran el día a día con su cariño y sus juegos, ellos hacen muchas más cosas por nosotros. ¿Imagináis que algunos de ellos incluso nos ayudan cuando ya somos mayores, o cuando tenemos alguna necesidad especial? Gracias a 'Galgos&Podencos Cantabria' y al proyecto diseñado por la psicóloga santanderina Marina Mateo Alonso se ha puesto en práctica un bonito proyecto con unos perros muy especiales: los galgosEs momento de descubrir la 'galgoterapia' y todas sus aplicaciones físicas y emocionales.

-Explícanos en qué consiste la 'galgoterapia' y cómo y cuándo surgió la idea para iniciarla.

-La idea principal de la 'galgoterapia' es beneficiarnos del carácter y características del galgo para poder mejorar el bienestar psicológico y emocional de aquel que recibe la terapia. La 'galgoterapia' surge, básicamente, de cada una de las experiencias que hemos vivenciado los integrantes de 'Galgos&Podencos Cantabria' al convivir con galgos. Nace hace dos años, tras ir descubriendo las cualidades, capacidades y sensibilidades de esta raza y con la convicción de que, si la mayoría de los adoptantes han sentido un bienestar y un aumento en la calidad de vida, esto sería igual para sectores de riesgo en patologías como la depresión o la ansiedad.

Marina Mateo Alonso, en plena evaluación de una sesión de 'galgoterapia'.
Marina Mateo Alonso, en plena evaluación de una sesión de 'galgoterapia'. / DM

-¿Qué profesionales estáis implicados en este proyecto?

-Somos varios los profesionales implicados con el proyecto. Yo lo diseñé de inicio, dada mi amplia experiencia en el ámbito de la geriatría. Además, hay varias psicólogas más que están colaborando en la intervención y el seguimiento de las terapias. Contamos también con auxiliares de geriatría que están presentes durante las sesiones y que se encargan de valorar las respuestas de los usuarios que reciben la atención. Y, por supuesto, contamos con personal que domina la selección, gestión y evaluación de los perros involucrados, como es Julio Quintana, y de un gran número de voluntarios que quieren colaborar y que nos ayudan a la hora de la recopilación de datos.

-¿A qué personas va dirigida este tipo de terapia?

-En general, la 'galgoterapia' puede ir dirigida a todas las personas que padezcan algún tipo de dolencia física o emocional. Actualmente, se está llevando a cabo en Centros Residenciales donde se benefician personas mayores, la mayor parte de ellas con enfermedades físicas o neurológicas como el Alzheimer o el Parkinson. No sólo eso, también se han realizado sesiones con personas con algún tipo de discapacidad. En ambos casos, desde la primera sesión se ha notado una mejoría en el estado de ánimo y en el comportamiento del paciente. Es decir, si por ejemplo, tenemos un usuario que se niega diariamente a caminar como terapia funcional, la introducción de poder dar un paseo con un galgo le despertará un interés más allá de caminar «sin sentido». Y además, en ese momento, adquiere un rol de «cuidador» del galgo lo que automáticamente, refuerza su autoestima.

«El galgo es una raza de perro extremadamente sensible y tranquila, esto facilita la relación con las personas y el control de las sesiones».

-¿Tiene esta raza de perros una sensibilidad especial para ser perros de terapia?

-Definitivamente, sí. Y esta es una clave del proyecto. Hay varias razones por las que el galgo es ideal para este tipo de terapias. En primer lugar, el galgo es una raza de perro extremadamente sensible y tranquila, esto facilita la relación con las personas y el control de las sesiones. Nos garantiza un equilibrio que con otras razas de perros más activos e intranquilos no tendríamos. En segundo lugar, es un perro que llama mucho la atención. Los galgos no pasan desapercibidos por aquel que los ve y esto, les sitúa en el centro de atención directo de las personas que reciben la terapia. Una vez controlada su atención, la siguiente razón es que despierta mucha curiosidad y comentarios respecto a su apariencia física tan especial (qué largo es, qué color tan bonito, qué patas tan largas…). Pero si hay dos cualidades del galgo que le hacen clave para este proyecto, es que es un perro súper sensible y expresivo. Es esa sensibilidad propia del galgo la que consideramos fundamental para la terapia. Por su parte, la expresividad que muestran funciona como aliada a la hora de conseguir que aquel que recibe la terapia también exprese sus emociones y tenga una gran empatía hacia el perro.

-Se dice que los perros abandonados o maltratados son los más agradecidos, ¿puede ser que estas vivencias les hagan especialmente afines para estas terapias?

-Sin lugar a duda, los perros abandonados o maltratados son muy agradecidos. Sin embargo, eso no les convierte en un perro que pueda ser utilizado para terapia. En nuestro proyecto nos ayudan galgos que sepamos que sean equilibrados y, por lo tanto, que no sea el perro quien dirija la terapia sino el propio paciente quien descubra al perro. Si bien es cierto, que a menudo nos preguntan por la vida de los perros, de dónde vienen, qué les ha pasado… mostrar interés en ese aspecto hace que se cree un vínculo que es muy positivo para la terapia.

Encuentro con varios galgos para una terapia.
Encuentro con varios galgos para una terapia. / DM

-Han recibido los galgos algún tipo de entrenamiento para este fin, o simplemente se integran en la sesión e interactúan con las personas.

-Los galgos que acuden a la terapia son galgos elegidos minuciosamente por su carácter, pero no entrenados para ello. De hecho, huimos de ese tipo de terapia. Elegimos a los galgos en función de la patología que se quiera trabajar. El hecho de trabajar únicamente con casas de acogida hace que conozcamos con mucha exactitud el carácter de cada galgo y que conozcamos lo que trasmite ese galgo al resto del mundo. Es cierto que no todos los galgos son aptos para la terapia, pero entrenar a un galgo para las sesiones lo convertiría en una terapia artificial. Es decir, la 'galgoterapia' lo que persigue es mejorar el bienestar emocional, no tanto que las personas aprendan a realizar alguna tarea, o trabajar como se trabaja en las terapias de estimulación cognitiva, sino despertar esa parte emocional que con cierta frecuencia dejamos olvidada.

-Explícanos, ¿cómo se lleva a cabo una sesión de terapia con galgos?

-Las sesiones de 'galgoterapia' se planean, en primer lugar, con el centro al que visitamos. Los profesionales nos informan de las características de los usuarios, del lugar donde se realizará la sesión y del número de usuarios que serán y en función de eso, elegimos a los perros. Normalmente, las sesiones tienen una duración de hora y media. En ellas se trabaja con cada usuario adaptándonos a lo que necesite y quiera. Hay personas que disfrutan dándole un paseo, otros que prefieren darle una chuche y otros, simplemente acariciarles. Sea como sea, es el usuario quien marca el ritmo, quien propone que quiere hacer y los galgos se van adaptando a esas necesidades. A diferencia de las terapias totalmente estructuradas y entrenadas, lo que diferencia a la 'galgoterapia' es la libertad de elegir cómo disfrutar del perro.

«La 'galgoterapia' lo que persigue es mejorar el bienestar emocional, no tanto que las personas aprendan a realizar alguna tarea».

-¿Qué beneficios se pretenden conseguir en las personas que participan en las sesiones de 'galgoterapia'? ¿Estáis satisfechos con los resultados?

-Los beneficios son muchos y palpables ya en la primera sesión. En personas mayores hemos presenciado una mejora del estado emocional casi desde que entramos. En algunos casos, se ha conseguido objetivos que durante meses se estaba intentando por parte del personal del centro y que al introducir al galgo se ha logrado en la primera hora. Los beneficios más importantes de la 'galgoterapia' se notan tanto en el área emocional como cognitiva. Así hemos podido ver como en usuarios se han reducido los niveles de ansiedad, o han aumentado la actividad física o las relaciones sociales o han conseguido que una persona con tendencias depresivas pueda disfrutar del cuidado de un galgo. Estamos muy satisfechos con los resultados porque además podemos disfrutarlos en el mismo momento que se da la sesión. Ese es nuestro beneficio. Sin embargo, aspiramos a que, poco a poco, a que este tipo de terapias sean comunes en todos los centros y puedan beneficiarse más personas.

-¿Es fácil introducir la terapia con animales en centros sanitarios?

-Es cierto que no siempre te abren las puertas para entrar con animales en los centros sanitarios. Sin embargo, tenemos que agradecer a todos los centros que han dado el paso en Cantabria. A día de hoy, cuatro centros de mayores nos han abierto las puertas y una Asociación de Personas con Discapacidad también. Esperamos que, poco a poco, desaparezca esa desconfianza hacia el hecho de introducir perros en los centros sanitarios. Cabe destacar que cada uno de nuestros perros lleva un control veterinario riguroso y que, por lo tanto, todos los galgos de nuestra asociación cumplen con la normativa de vacunas y desparasitaciones pertinentes. Cabe añadir a esto, el hecho de que el galgo es de por sí, una de las razas más hipoalergénicas que existen y, por sus características físicas, también una de las más cuidadosas con su higiene.

Un galgo, en un centro de mayores de la región.
Un galgo, en un centro de mayores de la región. / DM

-¿En qué se diferencia la 'galgoterapia' de otras terapias con perros?

-Principalmente, en el objetivo. La 'galgoterapia' no busca que el usuario aprenda de elegir la ropa correcta para cada día como en Terapia Asistida con Animales. Tampoco busca que alguien sepa realizar correctamente un ejercicio cognitivo. En la 'galgoterapia' no hay respuestas correctas ni actividades que realizar. He trabajado durante mucho tiempo en Centros Residenciales y, personal y profesionalmente, pienso que se hace demasiado énfasis en que las personas con algún tipo de demencia logren realizar una suma o sepan realizar algún tipo de ejercicio de atención. No se hace énfasis en los sentimientos de soledad, o en cómo paliar esa tristeza que sienten «porque creen que ya no son útiles». En los centros residenciales se controla todo tipo de síntomas físicos, pero, personalmente, creo que los síntomas psicológicos quedan en un segundo plano. La 'galgoterapia' busca despertar y estimular esa parte dormida y dejarla salir al menos, durante una hora y media.

Maravillosos los galgos, ¿verdad? Y tú, ¿tienes alguna historia que contarnos? Recuerda que puedes ponerte en contacto con nosotros a través de la dirección de correo electrónico dmascotas@cantabriadmoda.com.

Nos leemos el próximo sábado con más información sobre nuestros amigos de cuatro patas.

Hasta entonces, ¡feliz fin de semana!

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