Cuando fotografiar Cantabria se convierte en una pasión compartida

Cuando fotografiar Cantabria se convierte en una pasión compartida
OKLAND FOTOGRAFÍA

Marisa Corral y David González son unos intrépidos de la imagen que lo mismo sacan lo mejor de una boda o la magia de un diseño

Adriana del Val Ruiz
ADRIANA DEL VAL RUIZ

¿Alguna vez os habéis quedado prendados con una foto? ¿Nunca os habéis preguntado qué hace falta para captar el momento perfecto? ¿No habéis sentido un flechazo por un vestido o prenda por cómo una foto lo muestra? Yo lo he hecho mil y una veces. Soy amante de la imagen, tanto como de la palabra. Y aunque sé perfectamente lo importante que es conocer la técnica para que todo quede en su lugar… también sé, porque me lo dice mi corazón y mi ser, que no sólo hace falta ese conocimiento, sino que hay que poner un poco de amor, pasión y dedicación para que una instantánea nos transmita algo. Sea una boda, un reportaje de guerra, de viajes, e incluso para una sesión de moda, si el fotógrafo no sabe llegar y ver más allá del encuadre y de la luz, la foto no dejará de ser una más.

Hace unos cuantos meses conocí por mi trabajo a una pareja excepcional, profesional y dedicada. Son Marisa Corral y David González, o lo que es lo mismo Okland Fotografía. Tienen algo, no sólo detrás de la cámara sino cuando les miras a los ojos: te leen, te observan… y luego plasman eso en su trabajo.

David siempre tuvo más claro su rumbo, estudió fotografía desde bien temprano. Adquiriendo toda la técnica necesaria para conseguir la foto perfecta. Marisa comenzó en este mundo más tarde, tras muchas expediciones y excursiones con David buscando rincones mágicos que fotografiar. Es autodidacta, aunque desde mi parecer trae de serie la «mirada» idónea para su profesión. No pueden complementarse mejor. La pureza y perfección de él, con la búsqueda del gesto perfecto o la emoción concreta de ella. ¡Qué maravilloso es encontrar profesionales así! Compenetrarse es tan importante para que el trabajo final deslumbre…

Me sorprende lo multidisciplinares que son. Yo les conocí en una sesión de fotos de moda, era pleno invierno, pero el sol radiante en el cielo nos hizo conseguir (bueno, el mérito fue, sobre todo, de ellos) unas fotos alucinantes. Transmitían, vibraban y cumplían más que su propósito: no sólo incitaban a la compra sino que tenían sentimiento. Mi sorpresa vino cuando descubrí que ellos se dedicaban a las bodas. Parece que tenemos encasillados a los profesionales de ese sector, y cómo todo está más que inventado en estos días, a veces nos parecen todas las sesiones iguales. Pero las de ellos no. Cada una de las parejas que pasan «por sus manos» consiguen ver cómo su día especial es único.

Les pregunto el por qué moda, por qué salir de esa zona de confort que para ellos son las bodas: «Nos gusta evolucionar, cambiar y descubrir cosas nuevas. Nos surgió la oportunidad de trabajar para la moda y nos encantó la idea», explican. «Ahora me fijo más en la ropa que lleva la gente y en la moda en general. Muchas veces le digo a Marisa: ¡Mira qué vestido tan bonito, o qué bien queda…!», me cuenta David mientras seguimos conversando de las distintas facetas de su trabajo.

«Nos surgió la oportunidad de trabajar para la moda y nos encantó la idea».

Y es que no han parado, aunque llevan inmersos en el mundo de las bodas desde 2012, anteriormente hacían otro tipo de fotos: Moto GP, Fotos de fiestas nocturnas… y ahora están deseando centrarse en otros ámbitos más específicos del lifestyle. Marisa, por ejemplo, es una entusiasta de la gastronomía y la foto de este sector. Juntos han hecho ya varios trabajos para algunos hoteles y restaurantes, mostrando los mejores rincones y los platos más apetecibles. «Queremos diversificar, ampliar nuestra experiencia en otros sectores y dar lo mejor de nosotros mismos», dicen. Y puedo constatar que cuando ellos dicen eso dan mucho más que lo mejor, entregan su ser y su cariño.

Posado con una pareja en un entorno urbano.
Posado con una pareja en un entorno urbano. / OKLAND FOTOGRAFÍA

Me cuentan algún secreto del futuro, y aunque juré no decir nada, sí que puedo adelantaros que será algo precioso. Están cumpliendo uno de los sueños de Marisa y seguro que todos disfrutaremos el resultado final.

Cuándo les pregunto qué significa la fotografía para ellos, qué implica un buen fotógrafo en una sesión de boda, de moda o artística, casi no hace falta que me contesten. Lo veo en su expresión. Para esta pareja su profesión lo es todo, se preocupan siempre por exceso de que todo salga bien. «Antes de una boda o un evento, nos reunimos con todos los profesionales implicados para que todo fluya y salga mejor. Hablando antes de, por ejemplo, una boda, conseguimos que los protagonistas de ese día tengan el mejor producto posible al final de nuestro trabajo».

«Antes de una boda o un evento, nos reunimos con todos los profesionales implicados para que todo fluya y salga mejor».

Si hablamos de moda también lo tienen claro, no se declaran amantes de la moda para ellos mismos, pero sí que lo son en cuanto a lo que significa mostrar las tendencias del momento. El elegir unas u otras prendas en el día a día se trata algo de personalidad y de sentirse cómodos. Pero si hablamos del «espectáculo», del tiovivo que es este mundo de la moda, les apasiona planificar y montar una sesión de fotos. Se ve cómo les gusta implicarse y que todo esté dispuesto para enamorar a los receptores finales.

Artística fotografía de boda.
Artística fotografía de boda. / OKLAND FOTOGRAFÍA

En definitiva, profesionales como ellos son los culpables de que personas como yo amemos las imágenes y que estas a su vez nos transmitan emociones. ¿Y no se trata al final de eso la moda? De enamorarte hasta la médula de esa modelo, 'influencer', famosa o persona particular… que sale increíble en una fotografía que perdurará para siempre. Desde luego, David y Marisa seguirán sorprendiéndonos con su trabajo y pasión, en moda y en muchos otros sectores.

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