El encanto de la cerveza artesana de Cantabria

Area de embotellado de un productor de cervezas artesanas. :: a. W. /
Area de embotellado de un productor de cervezas artesanas. :: a. W.

El ciclo 'La Agroalimentación del siglo XXI' cuenta este lunes con nueve de los principales elaboradores en la región

JOSÉ LUIS PÉREZ

La cerveza artesana se ha convertido en todo un fenómeno en España en la última década. En un país donde la cultura del vino está muy arraigada y la cerveza está considerada por mucha gente como un refresco con alcohol, las 'craft beer', como se las conoce fuera de nuestras fronteras, tratan de hacerse un hueco en el mercado nacional cubriendo una cada vez mas exigente demanda de cerveza.

Así, lo que en un principio nació como un movimiento de jóvenes apasionados por este líquido elemento que utilizaban sus escasos recursos para hacer su propio caldo y disfrutarlo con sus amigos, está dando paso a un sector emergente que cada vez suma mayores números y que recuerda al 'boom' del vino en la España de los años noventa del siglo pasado.

Para analizar este fenómeno de las cervezas artesanas en Cantabria, El Diario Montañés y este suplemento Cantabria en la Mesa han organizado este lunes, 29 de mayo, una nueva jornada del ciclo 'La Agroalimentación del siglo XXI: producto, nutrición y gastronomía'.

Ha llegado para quedarse

una moda que no es cara

David González, que este lunes será ponente en esta jornada, cree que «en absoluto la cerveza artesana es una moda, los hábitos saludables de vida están llevando al público a buscar, cada vez más, bebidas alternativas a las tradicionales, de baja graduación, a precios razonables pero sin perder esa variedad de matices que ofrecen. Las cervezas artesanas han venido para quedarse y complementar a la gama premium de las cervezas industriales».

Respecto a su precio, David cree que «no es cara. Sí que vale más que la industrial. Pero, si no pagamos lo mismo por un vino cosechero que por un crianza o un reserva, ¿no parece razonable que la cerveza artesana tenga un precio superior que el de una caña normal?

El evento, que cuenta con el patrocinio de la Universidad Europea del Atlántico y con la colaboración de Grupo Consorcio, se celebrará el lunes a partir de las 18.30 horas en el salón de actos del propio periódico, en la Avenida de Parayas nº 38, de Santander.

Como en ocasiones anteriores, habrá tres ponentes que disertarán sobre el mundo de la cerveza en España, sobre este sector en Cantabria y sobre la experiencia de producir cervezas artesanas con el reto de comercializarlas dentro y fuera de las fronteras regionales. Participarán en la mesa redonda Marcos Rodríguez Méndez, presidente de Asociación de Productores de Cerveza de Cantabria -que agrupa a un total de 13 productores- y representante de la firma Portus Blendium; David González Martínez, vicepresidente de la Asociación Española de Cerveceras Artesanas Independientes (AECAI) y representante de Cervezas Colegiata; y Andrew Dougall, de la firma cervecera Dougall's, pionera en la región y la que mayor volumen comercializa.

Tras las intervenciones de los tres ponentes, los representantes de los principales elaboradores, un total de nueve, presentarán a los asistentes sus referencias más acreditadas, las características de las cervezas que tienen en el mercado y la filosofía de la empresa, pudiéndose a la conclusión del acto catar estas cervezas.

Está confirmada la presencia de las siguientes empresas y de sus elaboradores: Dougall's (Liérganes); Colegiata (Reocín); Portus Blendium (Suances); La Grúa (Pontejos); La Cierva (Ampuero); La Cervezuca (Torrelavega); Smach (Santander); Ibre (Reinosa); y Compañía de las tierras altas (Valdeprado del Río).

El acto será de acceso libre, hasta completar el aforo del salón de actos.

Emprendedores

La situación de crisis ha generado en nuestro país un movimiento de emprendimiento como forma de auto empleo que está rescatando antiguos oficios y formas de elaborar, y la cerveza no ha sido ajena. Se vuelve a fabricar bajo las premisas y normas de calidad antiguas, de forma natural y con una gran variedad de clases como consecuencia de la utilización de infinidad de ingredientes inéditos hasta ahora. Si durante muchas décadas la cerveza que se ha consumido aquí era la tradicional lager rubia, hoy en día empezamos a ver otros tonos menos amarillentos y una gran variedad de clases como consecuencia de la mezcla de una gran variedad de maltas y lúpulos.

Pese a todo, en España aun queda un largo camino por recorrer, que requiere de la difusión de una cultura cervecera muy arraigada en el resto de Europa, que lleve al consumidor nacional a demandar productos de mayor calidad y variedad.

En la actualidad hay en España más de 400 fábricas de cerveza artesana con su correspondiente registro sanitario y una infinidad aún mayor de pequeños establecimientos que venden su propia cerveza.

Pese a que aún representan una cuota muy pequeña, que apenas llega al 0,5 %, el consumo de este tipo de cerveza en el resto de países europeos, donde está cifra se mueve en torno al 5 %, ha llevado a las grandes marcas españolas a fijar la vista en estas pequeñas factorías, que aportan imaginación, naturalidad, raíces y una forma distinta de entender esta bebida y, por ello, ya han comenzado a mover ficha incorporando a alguna de estas a sus grupos.

Recuperación de la tradición

David González, gerente de Cervezas Colegiata y vicepresidente de la Asociación Española de Cerveceros Artesanos Independientes, patronal del sector, es también representante de este colectivo en el poderoso Lobby Cervecero Español y ante las instituciones.

Para él la cerveza artesana es «sencillamente cerveza, sólo que elaborada de una forma distinta. A comienzos del siglo XX se industrializó la forma de elaborar cerveza, desapareciendo los pequeños productores y pasando a un modelo de fabricación de grandes cantidades abaratando costes y con el uso de productos de menor calidad. La llegada del fenómeno de la cerveza artesana ha vuelto a recuperar la forma tradicional de hacer cerveza con la utilización de infinidad de maltas, lúpulos y levaduras que dan a la cerveza una variedad mucho mayor, que por ejemplo la del mundo del vino».

Entiende que no hay que discriminar entre cerveza artesana e industrial: «Yo creo que son complementarias. Si tienes sed, no hay nada mejor que una buena caña muy fría, si lo que deseas es una bebida de alterne o para consumir tranquilamente en tu casa, entonces, una cerveza artesana es lo ideal. Contrariamente a lo que se piensa, no deben beberse frías porque pierden todas las cualidades organolépticas. Son para saborear y disfrutar, y en consecuencia, para probar de muchos tipos.

 

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