Lasaña de berenjenas y requeson

Lasaña de berenjenas y requeson
Ricardo Ezcurdia
RICARDO EZCURDIA

Una de las comidas más completas es la pasta, y de las mas reconfortantes, la pasta al horno. Si encima hacemos nosotros mismos la pasta no os quiero contar lo bueno que es el resultado final.

Hacer pasta en casa es bien sencillo ya que tan solo necesitaremos harina (medio kilo), 4 huevos, 1 cucharada de aceite de oliva y una pizca de sal. Ponemos en la encimera la harina en forma de montaña y hacemos en el centro un volcán donde añadiremos los huevos y el aceite. Mezclamos con las manos hasta que tengamos una masa homogénea y elástica. La cubrimos con un paño húmedo y la dejamos reposar media hora, antes de volver a amasarla.

Llega el momento de estirarla, con el rodillo, hasta que tenga aproximadamente un milímetro de grosor. Luego la vamos cortando en cuadrados de unos 12 cm de lado. La dejaremos reposar en la misma encimara enharinada.

Mientras preparamos el relleno, necesitaremos un par de cebollas bien picadas, que ponemos en una cazuela con un chorrito de aceite y sofreímos bien; unos cuatro tomates, a los que quitamos la piel y las pepitas. Los cortamos en cubos pequeños y los añadimos a la cazuela para hacerlos con la cebolla, con calma, sin prisa, esperando que suelten el agua y se reduzcan en condiciones. Vamos a añadir a nuestro tomate unas nueces peladas y troceadas y, seguidamente, nos ponemos con las berenjenas. Las lavamos bien y las cortamos en dados. A mí me gusta dejarlas con la piel. Las salteamos en una sartén con un par de cucharadas de aceite hasta que veamos que están doradas y 'blanditas'.

Es el momento de cocer nuestra pasta, ponemos al fuego en una olla abundante agua con sal y cuando esté hirviendo vamos introduciendo las placas de pasta que hemos hecho de pocas en pocas. Al ser pasta fresca no necesita mucha cocción, un par de minutos como mucho es suficiente. Las vamos sacando a un paño limpio hasta que tengamos todas listas.

Cogemos una fuente y la untamos con aceite, vamos poniendo las placas de lasaña en la base, seguidamente nuestro tomate, berenjenas y el requesón. Hacemos varias capas hasta que acabemos con los ingredientes. En la capa superior nos tiene que quedar pasta de lasaña que cubrimos con requesón y parmesano rallado. Queda genial sumar un buen chorro de aceite de oliva y unas hojas de albahaca coronando nuestra obra de arte.

Metemos al horno la fuente para gratinar unos ocho minutos a 180º, siempre con el horno precalentado.

Veréis que deliciosa lasaña serviréis a los vuestros que no les quedará más remedio que aplaudiros hasta que les duelan las manos.

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