Un menú del día para saborear 'Cada día' en Santander

Un menú del día para saborear 'Cada día' en Santander

Por la relación precio-calidad y por sus instalaciones, La Taberna del Herrero es un restaurante «para repetir»

José Luis Pérez
JOSÉ LUIS PÉREZSantander

En los últimos años algunos establecimientos de hostelería han abandonado, seguramente con bien criterio, la pelea por tener el menú del día más barato de su zona. Hay un perfil de cliente que no prima tanto el precio como la calidad de las elaboraciones y el nivel de las materias primas.

En esta línea, los menús que se han posicionado entre los 15 y los 20 euros están teniendo -cuando la variedad y la calidad lo acreditan- una gran aceptación por parte del cliente, lo que ha repercutido en que estén consolidando como una alternativa de peso a las cartas tradicionales. Porque, además, el abanico de propuestas para elegir también ha crecido exponencialmente, teniendo el cliente la posibilidad en ocasiones elegir entre más de una decena de platos distintos, con la ventaja de que se trata de elaboraciones hechas en el día y para consumir en el día.

Un buen ejemplo de quien ha puesto «cuidado» en el menú del día es La Taberna del Herrero, con tres establecimientos en la ciudad, en la calle del Rubio, en El Campón-Peñacastillo y en la S-20. Precisamente en este establecimiento, inaugurado en diciembre de 2017, hemos tenido la oportunidad de probar su menú del día esta misma semana y el balance es muy positivo. Su precio, con postre, bodega y café es de 16,50 euros, con cinco opciones para poder elegir tanto en primeros como en platos principales y postres. Además, para el cliente que quiera elegir dos platos principales, existe la opción a un precio de 21 euros.

En el menú hay registros para diferentes gustos y sensibilidades. Así, por ejemplo, esta semana, de inicio, había una ensalada de ricotta con arete asado, una sopa castellana, unos champiñones con jamón, un ajo blanco y, de cuchara, unas exquisitas verdinas a la marinera, con algo de punto y un punto de cocción que invitaban a repetir.

Para el plato principal, clásicos y sencillos los huevos fritos con patatas y morcilla de arroz -bien frita-, unos sabrosos tallarines con calamar, una lubina al horno, un sabroso solomillo ibérico y los clásicos callos estofados de la casa, garantía de sabor, textura y cremosidad.

La Taberna del Herrero

Av. Constitución, s/n, Santander,

Autovía S-20 (en la salida de Santander, frente a Real de Piasca).

Teléfono: 620 29 01 52.

Dirección: Ramón López

Inaugurado: Diciembre 2017.

Jefe de cocina: Adrián Mellado.

Estilo de cocina: Tradicional.

Precio medio de la carta: 20-25 euros.

Menú diario: 16.50 euros. Fines de semana y festivos, 22 euros.

Menú degustación: A definir con el cliente bajo petición.

Capacidad: Más de 200 comensales.

Terraza: Sí.

Horario: De 7.30 horas a fin de cenas.

Cierra: No.

Bodega: Unas 60 referencias.

Café: Dromedario.

Wifi: Sí.

Aparcamiento: Sí, propio.

El menú, acompañado por un vino de la casa y con la posibilidad de elegir entre los postres del ya famoso carro de estos establecimientos, termina con el Café Dromedario. Entre los postres, destacar la tarta de hojaldre elaborada en Polanco, así como otras elaboraciones caseras tipo leche frita, arroz con leche, diferentes tipos de tartas...

Sugerencias del día

Por el enfoque que sus responsables dan todas las tabernas del Herrero, incluida la de Valladolid y con Ramón López al frente de la coordinación de los equipos de cocina y sala, las cartas son bastante estables y apenas cambian por la buena aceptación que tienen entre la clientela. Pero, para dar alicientes al comensal y para atender al producto de temporada que tanto gusta para trabajar a los cocineros y hosteleros, junto con el menú del día se presentan cada jornada las denominadas 'sugerencias de la carta', especificándose el precio unitario del día. Así, el cliente puede encontrarse en este apartado unas zamburiñas, una ensalada de rape, un rodaballo a 39 euros/kg, san martín (45), bocaditos de mero, chuletón de buey (80), magret de pato a la naranja (16) o jarrete de vaca para dos personas (50 euros).

Volviendo a la carta tradicional, aquí destacan sobre todo sus raciones frías y calientes para compartir, sus huevos rotos y las carnes a la parrilla, por la que también pasan algunos pescados que admiten bien esta técnica. No faltan también los arroces, las ensaladas y las raciones de quesos.

Especialidades

Si el comensal busca algunas recomendaciones con las que no se equivocará -siempre que encajen en sus particulares gustos-, hay que evocar a las rabas, las croquetas (bien de changurro o de jamón ibérico), la cecina y los ibéricos, los buñuelos de bacalao, los arroces (de pollo guisado, marineros o negro de calamar, aunque también hay uno meloso a la parrilla que merece la pena), las albóndigas de vaca rellenas de foie, los callos estofados a la antigua o alguna carne a la parrilla, por ejemplo un chuletón o un entrecot de raza angus americano.

En el ámbito del pescado, aquí lo mejor es atender a las sugerencias, ya que esta casa funciona a partir de la disponibilidad diaria en lonja. No obstante, el amante de los pescados siempre podrá degustar las patatas a la importancia con merluza y almejas, las albóndigas de merluza o las clásicas elaboración con bacalao (club ranero, al pil pil o con tomate).

De la herencia castellana donde nació el nombre de los establecimientos se mantiene en carta la sopa castellana, los torreznos de Pucela y los huevos rotos con pimentón, jamón, chistorra, torreznos o jijas.