Dos sandwiches de pollo para alegrar la cena

Dos sandwiches de pollo para alegrar la cena

Os propongo que lo pruebes a hacerlo de pechugas con cebolla encurtida, queso y mostaza; y otro con berenjena, queso mozzarella, albahaca y tomate frito

Ricardo Ezcurdia
RICARDO EZCURDIA

Son la clásica cena socorrida, de aprovechamiento de restos, de cuando llegas a casa y no sabes que preparar, de cuando no tienes muchas ganas de cocinar... El hermano pequeño del 'bocata', ése es el sandwich. Un tentempié que se puede convertir en una cena bien equilibrada y que te hace el favor de sustituir a esa pizza que estás a punto de pedir por pura pereza.

Muchas veces, con el simple gesto de abrir la nevera y mirar un poco con los ingredientes que contamos, malo será que no tengamos alguna loncha de queso dispuesta a alegrarnos la cena, alguna proteína poco grasienta y algún vegetal para que dentro de un par de rebanadas de buen pan, a ser posible integral y con semillas, nos arregle la cena en un par de minutos.

El primero que os propongo es uno de pollo con cebolla encurtida, queso y mostaza, que ya solo los ingredientes suenan bien. Comenzamos con unos contra muslos de pollo deshuesados y sin piel –lo podemos hacer con pechuga pero siempre es mas seca–, los ponemos entre dos papeles de horno y los espalmamos hasta dejarlos de un grosor de 1 centímetro, aproximadamente, así se nos harán por todas partes por igual. Los ponemos en una sartén o grill caliente con unas gotas de aceite y salpimentamos al gusto. Después los dejamos unos 3 minutos por cada lado hasta que cojan un color tostado y crujiente y los reservamos. En esa misma sartén salteamos un par de cebollas rojas cortadas en juliana a fuego vivo. No necesitamos pocharlas, solamente que pierdan un poco de potencia de sabor y un poco de resistencia a la mordida, pero no toda. Añadimos un par de cucharadas de vinagre de jerez a la sartén cuando ya estemos a punto de sacarlas, salteamos bien y las apartamos.

Cogemos un buen pan de hogaza y cortamos un par de rebanadas, las untamos ambas con mostaza de Dijon por sus caras interiores y montamos el sandwich empezando con el pollo, encima una o dos lonchas de vuestro queso favorito, preferiblemente que funda bien, las cebollas y tapamos. En una sartén o si tenéis sandwichera perfecto, ponemos el sandwich a tostar por las dos caras, presionando bien para compactarlo y que el queso haga de unión de todos los ingredientes. Una autentica delicia.

Segunda y nutritiva opción

Para el segundo sandwich vamos a necesitar una berenjena –y aprovecharemos el pollo del anterior–, queso mozzarella, albahaca y tomate frito. Esta combinación incluye todos los nutrientes que requiere un plato equilibrado.

Para éste a mí me gusta utilizar un pan integral con semillas, creo que le va perfecto. También cortamos un par de rebanadas y procedemos como os he comentado antes con el pollo, pero antes hemos de cortar la berenjena en rodajas de 1/2 centímetro aproximadamente y las ponemos en un escurridor con un poco de sal. De esta manera desaparecerá en parte su característico amargor. Cuando acabemos con el pollo pasamos las berenjenas por la plancha un par de minutos con unas gotas de aceite de oliva, y lo tenemos listo.

Montamos el sandwich con el pollo, la berenjena, el queso, la salsa de tomate y unas hojas de albahaca frescas que le darán un toque magnífico.

Espero que disfrutéis de estas dos propuestas que, lo aseguro, os van a encantar.