Sopa de tortilla

Como todas las recetas mexicanas, puedes adaptar el picante a tu gusto

Sopa de tortilla
Ricardo Ezcurdia
RICARDO EZCURDIA

Uno de mis platos favoritos de la gastronomía mexicana es la sopa de tortilla o sopa azteca. Es sabrosa, le gusta a todo el mundo y es sencillisima de hacer, con lo cual es perfecta para compartirla con todos vosotros un sábado mas.

Tengo que reconocer que tengo algo de enchufe, yo nunca había hecho esta sopa, que me vuelve loco, hasta que le pedí la receta a Malena, mi prima mexicana, experta en la cocina tradicional de su país, que cocina a las mil maravillas. Como todas las recetas mexicanas, lo bueno que tiene, es que tú mismo puedes adaptar el picante a tu gusto personal durante la elaboración o dejarlo para que cada uno después le añada el picante que tolere.

Comenzamos la receta con una olla, en la que ponemos a cocer un par de chiles guajillos secos, un par de chiles chipotles secos, media cebolla, un diente de ajo y unos 3 o 4 tomates, dependiendo del tamaño. Dejamos cocer en el agua hasta que todo quede bien blando, y pasamos todo al vaso de batir para conseguir una pasta, que si queremos podemos colar, aunque no es imprescindible.

Retiramos el agua y lo volvemos a pasar a la olla en la que ahora añadiremos un caldo de pollo o verduras, una hoja de laurel y removemos bien para que se integren todos los sabores. Lo dejamos cociendo durante 8 o 10 minutos a fuego bajo. Salpimentamos.

Mientras, vamos con los acompañamientos. En primer lugar vamos a freír unas tiras de tortillas de maíz, que es lo que le da el nombre a la sopa, y que cortamos en tiras como os digo de 1 cm de ancho, un sartén, abundante aceite caliente y las introducimos hasta que nos queden crujientes y doradas. Las reservamos. Si queréis otra manera de hacerlas es horneandolas, a unos 200º durante 10 minutos, así evitas el exceso de aceite, pero quedan mas ricas las fritas.

Cortamos en cubitos un aguacate y un queso fresco, tipo queso costeño, que es blanco y se desmenuza con la mano perfectamente y lo reservamos hasta la hora de servir. Y ya está lo tenemos todo. Calentamos la sopa antes de servirla, y ponemos los acompañamientos aparte para que cada uno se sirva cuanto le apetezca.

Es importante no servir las tiras de tortilla hasta entonces porque si no se nos ablandan y tienen que estar bien crujientes. Un chorrito de nata sirve como colofón a un grandioso plato que estoy seguro os va a encantar.

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