El camionero que atropelló mortalmente a una mujer dice que no la vio cruzar desde su cabina

El camionero que atropelló mortalmente a una mujer dice que no la vio cruzar desde su cabina

El acusado ha explicado que cruzó «antes del paso de cebra» y que él estaba pendiente de un autobús municipal que iba en dirección contraria | El juicio ha quedado visto para sentencia

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DM .Santander

El camionero acusado por un atropello mortal en Santander hace dos años ha alegado este jueves que no vio a la mujer porque cruzó justo por delante de la cabina del camión, lo que ha ratificado un testigo, aunque la Policía Local estima que cuando la peatón comenzó a atravesar la calle era visible desde el asiento del conductor.

El juzgado de lo Penal número 1 de Santander ha celebrado este jueves el juicio contra este hombre al que la Fiscalía acusa de homicidio por imprudencia menos grave por el atropello en la tarde del 2 de enero de 2017 de una mujer que resultó muerta en la calle Menéndez Pelayo.

En el juicio, que ha quedado visto para sentencia, el camionero ha relatado que el atropello se produjo en un tramo estrecho de la calle cuando se dirigía al semáforo que estaba en verde y ha explicado que «en ningún momento» vio a la mujer porque estaba pendiente de un autobús municipal que circulaba en dirección contraria, para que los espejos retrovisores de ambos vehículos no colisionaran.

Según ha detallado, paró cuando el camión hizo un «extraño» y fue entonces cuando se percató de que había atropellado a una mujer, que yacía bajo las ruedas del vehículo.

El conductor de ese autobús ha señalado que le «llamó la atención» que la mujer cruzó la calle «antes del paso de cebra» y «muy cerca» de la cabina del camión y, por lo que cree que el conductor de ese vehículo «no la vio».

«Fue muy rápido», ha resumido este testigo, quien ha indicado que la mujer comenzó a atravesar la calle cuando el camión «iba a arrancar» y que lo hizo «cabizbaja y mirando al suelo», sin mirar «en ningún momento» al vehículo que tenía al lado.

Los dos policías locales que elaboraron el atestado de este atropello, por su parte, han declarado que teniendo en cuenta la velocidad estimada del camión, según los datos del tacógrafo, y la distancia de frenado, estiman que la mujer cruzó a unos siete metros de distancia del paso de cebra y que cuando bajó de la acera para hacerlo estaba algo más de 9 metros del vehículo.

A esta distancia, según ha afirmado uno de ellos, la mujer era «perfectamente visible» desde el asiento del conductor del camión y había distancia suficiente para haber detenido el vehículo.

«Creo que sí, podía haber frenado», ha aseverado este policía, quien no cree que el conductor del camión estuviera pendiente del autobús que circulaba en dirección contrario y que ha estimado que se encontraría a unos 16 metros de distancia. «Me parece mucho para que ya estuviese pendiente del autobús», ha opinado.

Ha confirmado, además, que el conductor dio negativo en el control de alcoholemia, por lo que no se le hizo el test de drogas y que ese día circulaba por Santander sin el permiso que ese tipo de vehículos necesitan para transitar por las ciudades y sin el seguro obligatorio del camión.

De hecho, según ha expuesto, el acusado se presentó a las seis de la tarde, cuando había sido citado por los agentes en las dependencias policiales, con el documento de un seguro «provisional», que la compañía asegurado informó al policía de que se había formalizado dos horas después del atropello.

El fiscal ha mantenido su calificación de los hechos como homicidio imprudente menos leve y ha argumentado que, aunque el acusado «debió de haber extremado más ese día las medidas de conducción», la mujer «cruzó por un lugar inadecuado».

La acusación particular ha elevado esta calificación a homicidio imprudente grave, porque, según ha apuntado, «no se puede equiparar» la participación en este suceso de una peatón y un camión de más de 30 toneladas conducido por un hombre con más de 30 años de experiencia en ese trabajo.

Defensa

La defensa del conductor ha pedido su libre absolución, porque no se ha demostrado que cometiese ninguna infracción de tráfico alegando y ha apelado a que «no era previsible que un peatón cruzase la carretera fuera de un paso de cebra».

«Este señor no ha hecho nada para que esta desgracia ocurriera», ha remarcado«, el abogado defensor, para quien en el »peor de los escenarios« lo ocurrido no pasaría de ser un homicidio imprudente leve.

En la misma línea, la abogada del Consorcio de Compensación de Seguros, entidad que ya ha consignado la mitad de la indemnización que le corresponden a la familia de la fallecida, ha defendido que al conductor le amparaba el principio de «confianza en que los peatones van a cruzar por el lugar establecido para ello» y ha añadido que fue la mujer «la que introdujo el riesgo en la circulación al irrumpir en la trayectoria del camión».

Por ello, considera que de no declararse la libre absolución de este conductor se deberían «repartir las culpas al cincuenta por ciento» entre el camionero y la peatón.

 

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