Cantabria carece de legislación para limitar las salas de juego en los entornos escolares

Exterior de una sala de apuestas presencial en Santander, donde la entrada de menores está prohibida./Alberto Aja
Exterior de una sala de apuestas presencial en Santander, donde la entrada de menores está prohibida. / Alberto Aja

El Gobierno regional prepara un cambio en la normativa para recuperar la de 2014, que establecía la distancia mínima con los espacios educativos: «La evolución en el juego está siendo vertiginosa», advierten desde Justicia

Marta San Miguel
MARTA SAN MIGUELSantander

Está en el pecho de los futbolistas que se imitan en los patios de colegios como si fueran héroes; está en las retransmisiones de la radio, en el descanso de las películas, en el cine. Ahí están las apuestas deportivas como reclamo, un juego de azar que se ha convertido en el principal enemigo de los expertos que luchan contra la ludopatía ya que, como advierten desde Proyecto Hombre, las adicciones están aumentando entre los más jóvenes desde hace cinco años: los casos asistidos han crecido un 40%.

El sector del juego, que en Cantabria genera 600 empleos directos y 900 indirectos, y reporta más de 12 millones de euros a las arcas, carece actualmente de una legislación que limite la apertura de este tipo de negocios en entornos escolares. Esto es así desde 2014, cuando se levantó la prohibición de hacerlo a menos de cien metros, en virtud de la Ley 20/2013 de garantía de la Unidad de Mercado, que anteponía la libertad de establecimiento y comercio, a la protección de los menores. Ahora, el Gobierno de Cantabria quiere regresar al modelo anterior para enfrentar la nueva realidad empujados por las cifras que manejan: desde 2015, han abierto seis salas de apuestas presenciales en Cantabria, «y antes no había», advierten desde la Consejería de Presidencia y Justicia, que lidera el grupo de trabajo en el que están vinculados Educación y Sanidad. Pero hay más: en cuanto a salas de juego, en los últimos ocho años han abierto once nuevos locales en la región, y se ha pasado de 21 que había en 2010 a 32 actuales.

EL JUEGO EN CIFRAS

40%
han aumentado los casos de ludopatía atendidos en Proyecto Hombre en los últimso seis años.
32
salones de juego hay en la región, y en 2010 había 21, lo que supone once salas abiertas en ocho años.

Los casos empiezan a cebarse con un perfil concreto, jóvenes con estudios y nivel económico medio alto. «Es de vital importancia cuidar al contexto más vulnerable, como es la adolescencia. No únicamente con una regulación de las distancias, sino siendo más tajantes a la hora de permitir la entrada de menores de edad a las casas de apuestas y por último con la publicidad. Debemos educar en ocio saludable, no vender el juego como parte de un ocio sano o responsable», advierte Arrate Emaldi, psicóloga de Proyecto Hombre.

Desde 2015 han abierto seis salas de apuestas presenciales en la región: antes no había

En 2018 se han tramitado cuatro expedientes de entrada de menores en establecimientos de juego, pero a pesar de la vigilancia, el vacío legal hace posible que estas salas de juego se acerquen «demasiado» al área de influencia de los menores. Hasta 2014, la normativa regional no permitía la instalación de un salón de juego en la misma calle y a una distancia inferior a 100 metros de centros de enseñanza. «Esta norma se suprimió en un decreto aprobado en la anterior legislatura y la distancia final se acordará en el grupo de trabajo valorando todos los elementos que puedan afectar esta decisión», explica Noelia García, secretaria general de la Consejería de Presidencia y Justicia. «Lo que sí se ha ampliado en esta legislatura es la distancia mínima entre salones de juego», explica Noelia García: desde enero de 2018 es de 500 metros, cuando antes era de 150 metros para poblaciones de más de 100.000 habitantes, y de 75 metros para el resto que existía antes.

«El mayor problema está en la publicidad; Cantabria siempre ha sido más conservadora que el juego estatal» Noelia García | Consejería de Presidencia

«En materia de juego la evolución es vertiginosa, sobre todo en lo que se refiere a cuestiones técnicas y conductas sociales», advierte García. Y esto se percibe en el Servicio de Juego y Espectáculos de la Consejería de Presidencia donde acuden ciudadanos «de forma voluntaria e individual» para inscribirse en el Registro de Interdicciones y que «se les prohíba la entrada en casinos y bingos, y también al de juego online estatal». En ese sentido, dice García, «en el servicio sí se ha detectado un ligero aumento en las inscripciones, lo que sumado a las primeras informaciones que nos llegaron de la Consejería de Sanidad y la Fundación Cescan (Proyecto Hombre) impulsó la creación del grupo de trabajo el pasado mes de diciembre».

¿Cuáles son sus objetivos más inmediatos? Hasta el momento se han celebrado tres reuniones, y desde el Servicio de Juego y Espectáculos enfrentan tres cambios normativos: las distancias que debe haber entre los salones de juego y lugares donde es habitual la presencia de menores (centros escolares); el control de admisión en todos los salones de juego, ya que actualmente sólo cuentan con ellos casinos y bingos, y en tercer lugar, la ampliación del Registro de Interdicciones (prohibición de acceso a salas de juego) a todos los salones. Además, desde el Ejecutivo, trabajan para «elaborar un Programa de Juego responsable como han hecho otras comunidades autónomas y estudiar la adopción de otras medidas, algunas de carácter normativo, para favorecer su implantación».

«Es vital cuidar a los más vulnerables, que son los adolescentes, y no venderles el juego como un ocio sano» Eloísa Velarde | Proyecto Hombre

La publicidad, el problema

«La mayor problemática está en la publicidad y en el juego online, que es de competencia estatal de la Dirección General de Ordenación del Juego», dicen desde el Gobierno regional. ¿Qué se puede hacer, por tanto, desde Cantabria? Regular los accesos, la cercanía con un público más susceptible, como son los menores, pero también que el Registro de Interdicción vincule a todos los espacios: «Estamos trabajando en una modificación o decreto nuevo para ampliarlo a todos los salones de juego, ya que ahora sólo regula los accesos a bingos y casinos, teniendo en cuenta que la inscripción en este Registro es voluntaria».

La tendencia de Cantabria «siempre ha sido muy conservadora, estableciendo unos controles y límites elevados hacia las empresas de juego que, en muchos casos, ha causado ciertos desagravios frente a los empresarios del juego online o al juego estatal», dice Noelia García. De hecho, explica, «las campañas de publicidad que hacen tanto las casas de apuestas por internet o la lotería de Navidad, frente la escasa publicidad que se le permite a los establecimientos de juego presencial, que hasta el año 2014 estuvo prohibida».