Detienen otra vez al ladrón de la cizalla, que abre portales como latas para robar en las oficinas

Así dejó la puerta de una de las naves que desvalijó el 6 de mayo./OPC
Así dejó la puerta de una de las naves que desvalijó el 6 de mayo. / OPC

En mayo ha dado sus últimos golpes en empresas de Heras y Hoznayo, que se suman a una larga lista de puertas reventadas en Laredo, Colindres, Maliaño, Igollo, Guriezo...

Mariña Álvarez
MARIÑA ÁLVAREZSantander

A.V.L. es un delincuente de Laredo de 36 años de edad que maneja como nadie la cizalla. Es capaz de cortar y doblar las láminas de los portales metálicos como si fueran de hojalata, para entrar a las naves por los huecos y llevarse lo que considere. Lleva haciéndolo mucho tiempo y la Guardia Civil lo ha detenido en numerosas ocasiones, difundiendo cada vez las fotos de los portones plegados, santo y seña de A.V.L.

En febrero fue detenido por robos con fuerza en Laredo (aquí cometió dos en el mismo taller), Colindres (dos veces en la misma conservera y otro más en otra nave) y Gibaja (dos veces en la misma vivienda), después de seguirle la pista por hasta 18 delitos contra el patrimonio cometidos desde el mes de noviembre, también en Maliaño, Igollo de Camargo y Guriezo. Ahora, ha vuelto a caer por otros dos robos en empresas de los polígonos de Heras y Hoznayo cometidos en mayo y la Guardia Civil calcula que ya lleva 16 solo en lo que va de año -algunos consumados, otros en grado de tentativa-, siempre en empresas de Cantabria, no muy lejos del pueblo en el que vive.

Puertas reventadas por A.V.L. hace meses en Laredo y Colindres. / OPC

Esta vez, las naves de Heras y Hoznayo las reventó el 6 de mayo, fracturando las láminas de las puertas metálicas. Los agentes averiguaron datos del autor que les llevaron hacia el vecino de Laredo que a lo largo de este año «se le ha detenido como presunto autor de múltiples robos con el mismo modus operandi», explica la Guardia Civil, que pudo proceder a su arresto por estos dos nuevos casos ayer mismo, día 22.

Cuenta la Guardia Civil que, en cuanto dobla las puertas a cizalla, entra para llegar a las oficinas con el fin de apoderarse de dinero en metálico.

Pero ya antes de especializarse en este tipo de saqueos, A.V.L. acumulaba detenciones por robos de herramientas, material de construcción y cobre, y hace tres años se descubrió que él y otro compinche eran los que cada mes iban a Orejo (Medio Cudeyo) a llevarse la caja de caudales de la misma empresa. Una y otra vez. Tras su detención aquel día, escondido entre paja, quedó en libertad y volvió a lo suyo.