Joaquín Solanas abandona Lealtad Popular para dar el salto a Ciudadanos

Joaquín Solanas, a la izquierda, junto a Carlos Bedia/Celedonio Martínez
Joaquín Solanas, a la izquierda, junto a Carlos Bedia / Celedonio Martínez

El exdirector general de Cultura del PP y uno de los portavoces del sector crítico con María José Sáenz de Buruaga pidió hoy el ingreso en el partido naranja

Enrique Munárriz
ENRIQUE MUNÁRRIZSantander

Tras meses de desencuentros con el Partido Popular, de encabezar el sector crítico y ser expulsado de su partido, Joaquín Solanas ha decidido tirar la toalla en el pulso que mantenía con la dirección encabezada por María José Sáenz de Buruaga –contra la que interpuso una querella criminal que fue desestimada– para dar el salto a Ciudadanos. El exdirector general de Cultura durante la pasada legislatura ha solicitado su ingreso en el partido de Albert Rivera para tratar de «seguir defendiendo las ideas por las que siempre he luchado en una formación de nuestro espectro ideológico».

Solanas abre así el camino a un posible éxodo de algunos militantes y dirigentes críticos con el PP de Sáenz de Buruaga hacia Ciudadanos de cara a buscar un hueco en las elecciones autonómicas y municipales. El paso al partido naranja, que se hace a través de la web y cuyo partido tiene seis meses para estudiar la solicitud, supone su desvinculación de la asociación política Lealtad Popular, una suerte de ‘laboratorio de ideas’ o ‘FAES cántabra’ –la fundación que preside José María Aznar que este año ha roto precisamente con el PP de Mariano Rajoy– para aglutinar al centro derecha.

El exdirector general de Cultura fue precisamente expulsado del PP por impulsar una asociación política en contra de los estatutos de la formación. Su aventura en Lealtad Popular, que fue presentado el 30 de diciembre del año pasado, no ha durado ni siquiera dos meses. «No descartamos presentarnos en 2019, pero por ahora pretendemos ser un elemento aglutinador del centro derecha y congregar a gente del PP, de Ciudadanos y del PRC que no ve bien que Revilla se abrace a Podemos», explicó entonces Solanas en una rueda de prensa en la que participó junto a Carlos Bedia.

Solanas explicó hoy en un grupo de WhatsApp de Lealtad Popular que se «lleva maravillosos recuerdos de nuestra lucha por la verdad y del apoyo que he sentido» y deseó «lo mejor» a sus compañeros de filas.

El portavoz del sector crítico, que trató de sentar a Sáenz de Buruaga en el banquillo y se ha mantenido fiel al expresidente Ignacio Diego hasta la fecha, no reparó en su despedida en criticar a la actual dirección del Partido Popular. «Lamentablemente creo que la enfermedad en el PP, aún siendo minoritaria, es demasiado importante por afectar a personas muy principales. Espero que podáis recuperar el partido».

No obstante, él prefiere empezar «en un nuevo proyecto y como siempre aportar lo que pueda». «Estoy pendiente de ser admitido, espero necesiten mis aportes y así poder trabajar por el centro derecha en Cantabria», recalcó Solana, quien ya avanzó que se dará de baja de Lealtad Popular.

Desde Ciudadanos no quisieron hacer ninguna valoración del paso que ha dado Solana al considerar que era «prematuro». Fuentes del partido dan por hecho su ingreso, ya que se suele hacer de manera automática e ironizaron que «es la primera vez que nos enteramos por los medios de que alguien ha pedido el alta». No obstante, rebajan las expectativas electorales de él u otros dirigentes del PP que busquen un hueco en las candidaturas naranjas. «Que no se emocionen, tienen que pasar el filtro», relatan.

Solanas es el primero de algunos de los dirigentes críticos que se han decidido a cambiar de siglas. Pero no es el único que ha meditado la idea. Hace tiempo que algunos alcaldes críticos con la dirección del PP, como el de Santa María de Cayón, Gastón Gómez, o el de Alfoz de Lloredo, Enrique Bretones, mantuvieron conversaciones informales a través de un conocido empresario para tantear a los de Rivera.