Los mariscadores pescarán almejas en la bahía de Santander tras dos años y medio de paro biológico

Mariscadores de La Campanuca, en la bahía de Santander./Celedonio
Mariscadores de La Campanuca, en la bahía de Santander. / Celedonio

El Gobierno levanta la veda tras comprobar «claros signos de recuperación» del molusco | Los profesionales, sin embargo, no están contentos con los trabajos de repoblación hechos por la empresa Tragsa

DM .
DM .Santander

La Consejería de Medio Rural, Pesca y Alimentación, tras dos años y medio de paro biológico y constatar que las poblaciones de almeja de la bahía de Santander muestran claros signos de recuperación, ha decidido abrir la pesquería con un nuevo stock explotable instaurado en 3.000 kilogramos de almeja al año. Los profesionales cántabros, sin embargo, ya han manifestado en varias ocasiones su descontento con los trabajos de repoblación realizados por la empresa Tragsa.

El Boletín Oficial de Cantabria (BOC) publica hoy la orden que regula el plan de explotación de la almeja de la bahía de Santander tras dos años y medio de cierre, como consecuencia del paro biológico declarado en enero de 2016 ante la precaria situación de este recurso.

La recuperación de la almeja en la Bahía de Santander se ha alcanzado gracias a los trabajos que la propia Consejería ha llevado a cabo en los últimos tres años con un plan de regeneración marisquera que fue definido por el Gobierno cántabro en noviembre de 2015.

El consejero del área, Jesús Oria, ha explicado que este plan ha logrado los objetivos propuestos y continuará en marcha hasta que los informes técnicos indiquen que ya no es necesaria la asistencia externa de la Administración.

El plan de explotación que ha diseñado la Consejería recoge las normas que van a regir la pesca de este molusco en la bahía, estableciendo los cupos semanales y totales de cada zona de producción. El plan tendrá una duración de un año desde su publicación en el Boletín Oficial de Cantabria y estará abierto a toda persona que tenga en vigor el carné de mariscador profesional de la Comunidad Autónoma de Cantabria en el momento de la solicitud.

Con el objetivo de establecer una veda biológica para las especies, se ha declarado un periodo de descanso de tres meses, desde el 1 de abril al 30 de junio de 2019, periodo en el que tiene lugar parte de la etapa reproductora del ciclo biológico de estas especies, por lo que debe dejarse descansar a los bancos de moluscos.

Por otra parte, con el objeto de lograr una explotación racional del recurso, se ha determinado un cupo máximo explotable al año de 3.000 kilogramos de almeja para la bahía de Santander, con un cupo de pesca semanal de 15 kilogramos por mariscador. Una vez alcanzado el cupo máximo establecido se procederá al cierre de la campaña. Finalmente, en esta orden se establece la incompatibilidad para formar parte de los Planes de explotación de Almeja de Santander y Santoña.

El plan de regeneración marisquera en la bahía de Santander comenzó hace más de dos años y medio con un paro biológico para la almeja, solicitado tanto por los técnicos como por el sector, al objeto de corregir la tendencia descendente de sus stocks, paro entró en vigor en enero de 2016.

De forma paralela a la veda de pesca, el Gobierno inició la siembra de esta especie para recuperar los bancos de almeja de la bahía de Santander y de otros estuarios, medida enmarcada dentro del Plan de Recuperación de las poblaciones de almeja de los estuarios de Cantabria.

En estos años se han realizado cultivos de juveniles de dos especies: almeja fina (Ruditapes decussatus) y almeja japonesa (Ruditapes philippinarum) en aquellos lugares de la región donde estos recursos han sido explotados de forma histórica.

En la bahía de Santander se han recobrado las zonas de producción que ahora vuelven a abrirse a la pesca, tras más de dos años y medio de parada biológica, con esta limitación de tres toneladas al año.

Aunque los informes técnicos reflejan una supervivencia importante de los individuos sembrados durante esta veda y una notable mejora del estado general de este recurso, la Dirección General de Pesca y Alimentación del Gobierno ha elaborado un plan de explotación específico para lograr una extracción racional de almejas y que no se repita el colapso en la población de esta especie.

En el marco del Plan de Recuperación Marisquera de Cantabria, la Consejería de Medio Rural, Pesca y Alimentación ha aportado hasta la fecha un total de tres millones y medio de unidades de almeja fina y japonesa durante los últimos tres años en los estuarios de Santander y Santoña.

Esta contribución externa de ejemplares juveniles ha permitido finalmente aumentar la biomasa de almejas en los estuarios y, a su vez, favorecer el reclutamiento de nuevos individuos a la población adulta, garantizando con esto su viabilidad futura.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos