«Si retiran las mallas que protegen a las almejas, se perderá todo»

«Si retiran las mallas que protegen a las almejas, se perderá todo»
Javier Cotera

Los mariscadores de la bahía censuran la medida tomada por la empresa Tragsa, encargada de la repoblación de los moluscos | La Consejería responde que «se está haciendo lo que los técnicos creen necesario para asegurar las siembras»

Rafa Torre Poo
RAFA TORRE POOSantander

La polémica entre los mariscadores de la bahía de Santander y el Gobierno regional ha registrado este viernes un nuevo episodio. La asociación que engloba a los trabajadores de este sector en la capital, La Campanuca, ha criticado la política de trabajo de la empresa Tragsa, encargada de las siembras para la repoblación. Según José Luis Álvarez, presidente del colectivo, «están quitando las mallas que protegen los parques de almeja». El Gobierno regional se defiende y explica que «la empresa está haciendo lo que los técnicos de la Consejería de Pesca creen necesario para asegurar la viabilidad de las siembras».

La postura del Ejecutivo no la comparten los mariscadores, que se basan «en una experiencia que tuvimos en 2015». Entonces, según relatan, «los técnicos nos recomendaron quitar las mallas en Santander y Santoña». La decisión de los profesionales de la capital fue dejarlas, mientras que los santoñeses «siguieron las directrices de la Consejería». «El resultado fue claro: aquí (por Santander) no se perdieron y allí (Santoña) no quedó ni una», relata Álvarez.

El presidente de La Campanuca insiste en que las almejas que ahora están quedando al descubierto «son más pequeñas que una lenteja, por lo que acabarán siendo la comida de cangrejos o quedarán desperdigadas por el mar». Desde el Gobierno insisten en que «los mariscadores no han querido participar en estas tareas», que están realizando los trabajadores de la empresa Tragsa «bajo las directrices de la Consejería, que está realizando lo que les asesoran sus técnicos», explican desde el gabinete que dirige Jesús Oria.

Este es uno de los principales focos de conflicto entre ambas partes, que se escenificó este pasado jueves a través de una manifestación en la sede del Gobierno regional, en la calle Peña Herbosa. Los mariscadores acusan a la Consejería «de recortes, impagos y una mala gestión» que les está dejando «sin marisco y sin dinero». Incluso afirman que el Gobierno ha contratado a Tragsa para la siembra de almejas «cuando ese era un trabajo que siempre realizaban ellos». Por su parte, la Dirección General de Pesca se defiende y asegura que los mariscadores sólo quieren que «se les paguen unas ayudas sociales por lo que consideran que están perdiendo por no poder recolectar almeja». «Pero -añadía este jueves la directora general de Pesca- la Consejería no puede dar esas ayudas, dado que no existen, y que a pesar de que desde el Gobierno se les propone que pesquen ostras, erizos, percebes u otros moluscos, «ellos solo quieren esas ayudas».

 

Fotos

Vídeos