La jueza aplaza las declaraciones de los exaltos cargos del SCS

Real y Caviedes junto a otros miembros del equipo de Sanidad durante la presentación de presupuestos del área/R. Ruiz
Real y Caviedes junto a otros miembros del equipo de Sanidad durante la presentación de presupuestos del área / R. Ruiz

El PP pedirá de nuevo en el Parlamento el cese de la consejera de Sanidad, María Luisa Real

DM .
DM .Santander

Las declaraciones de los tres altos cargos y el asesor externo investigados por las irregularidades en las contrataciones del Servicio Cántabro de Salud, se retrasarán. En principio, mañana debían comparecer el exdirector del SCS, Julián Pérez Gil; el exdirector de Gestión Económica, Francisco Javier Gónzález Gómez; el exgerente de Atención Primaria, Alejandro Rojo Gutiérrez, y al asesor externo Alvaro Sáenz de Viteri Bello, contratado por los anteriores, pero la juez que instruye el caso ha ordenado su aplazamiento.

Este dato se ha dado a conocer a través del Partido Popular, personado en la causa, cuyo portavoz, Íñigo Fernández, ha comunicado que el juzgado les ha notificado el aplazamiento que retrasará el proceso «solo unos días». Las declaraciones de los testigos, previstas para el jueves, se mantienen en el calendario.

La causa de este cambio está en la solicitud de uno de los investigados y la aceptación de la juez al considerar la petición «justificada suficientemente».

Cesar a la consejera

Por su parte, el PP llevará al primer Pleno del Parlamento del nuevo periodo de sesiones tras el parón navideño, que se celebrará el próximo lunes, 4 de febrero, una moción para instar al presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla (PRC), a cumplir con la resolución aprobada por toda la oposición el pasado 27 de junio, en el Debate del Estado de la región, de cesar a la consejera de Sanidad, María Luisa Real, por el «escándalo» de las contrataciones en el SCS.

Según Fernández, esta es la «última oportunidad» que tiene Revilla de «soltar lastre» y «quitarse de la espalda esa mochila» que, a su juicio, le supone seguir contando con la consejera y «marcar distancias» con ella.

A juicio del PP, el líder del PRC «ha ido muy lejos» en la defensa de la consejera, incluso -ha dicho Fernández- más que lo que fue en la del exdiputado regionalista Javier López Marcano, qu estaba imputado por el 'caso Racing' y que en junio de 2015 renunció a su acta para que Revilla pudiera ser presidente, ya que esta renuncia fue una de las condiciones impuestas entonces por Podemos para apoyar su investidura.

Ahora, el PP considera que si Revilla no cesa a Real es para mantenerse en el cargo, ya que, según ha dicho, la continuidad de la consejera es una de las «exigencias» impuestas por el secretario general del PSOE, Pablo Zuloaga, para mantener el pacto de Gobierno PRC-PSOE.

Revilla ha defendido continuamente a Real. El presidente regional ha calificado a la consejera de persona «honesta», «decente» y «honorable», negando la afirmación de los populares de que «está de basura hasta el cuello».

Cuando, a finales de noviembre, la Fiscalía anunció que veía indicios de delito en la gestión de la Consejería de Sanidad y remitía el caso al juez, María Luisa Real, quien aseguró que no iba a dimitir y que las posibles responsabilidades que se puedan derivar están «solventadas» con las dimisiones que se han producido ya.