Las investigaciones volverán, 30 años después, al yacimiento de Santa María de Hito

Excavaciones en Santa María de Hito./DM
Excavaciones en Santa María de Hito. / DM

La Consejería de Cultura y el Ayuntamiento de Valderredible acuerdan volver a trabajar en esta necrópolis medieval situada sobre los restos de una villa romana del siglo III al V

Pilar Chato
PILAR CHATOSantander

Treinta años después volverán las investigaciones al yacimiento de Santa María de Hito, en Valderredible, una de las joyas arqueológicas del municipio y de Cantabria que permanecía en el olvido desde que las excavaciones que dirigió Rosa Gimeno García -Lomas se interrumpieran allá por 1986. Ahora, la Consejería de Cultura ha anunciado un convenio con el Ayuntamiento de Valderredible para volver a trabajar en esta necrópolis situada sobre los restos de una villa romana. Lo primero serán las prospecciones geográficas -los restos se cubrieron de tierra y arena cuando se cerraron la excavaciones- y a partir de ahí la Consejería ha presentado una hoja de ruta que va hasta el año 2022. En los próximos días se reunirá una Comisión Técnica entre ambas administraciones que buscan poner en valor todo este yacimiento y convertirlo en un «polo de atracción para estudiosos procedentes de distintas universidades».

La decisión responde a un acuerdo entre el consejero de Educación, Cultura y Deporte, Francisco Fernández Mañanes, y el alcalde de Valderredible, Fernando Fernández, alcanzado en el transcurso de una reunión en la que ambos han destacado la «singularidad y riqueza» de este yacimiento.

Este enclave arqueológico, de cronología romana y medieval, que abarca desde el siglo III hasta bien avanzada la Edad Media, es una referencia de primer orden para estudiar el tránsito de la Antigüedad al Medievo en Cantabria y podría abrir nuevas líneas de investigación y dotar a Valderredible de un importante polo de atracción para el turismo cultural.

Su hallazgo, hace casi 40 años, fue casi fruto de la casualidad. En 1978 unas obras en la carretera que une el pueblo de Santa María de Hito y Villaverde sacaron a la luz un espectacular broche de hueso. Los trabajos de seguimiento pusieron de manifiesto el potencial arqueológico del sitio, una pequeña loma de pradera ubicada junto a la ermita, como luego se corroboró durante las siete campañas de excavación.

Broche de hueso y anillos encontrados en las excavaciones / DM

Los trabajos sacaron a la luz un establecimiento rural romano –del tipo de los denominados 'villa'-, que se fecha entre finales del siglo III (cuando se produce un éxodo de las ciudades hacia el campo, algo que se constata en Julióbriga) y el siglo V d. de C. De las construcciones romanas se excavaron más de 500 metros cuadrados. En algún momento, por causas desconocidas, la villa se abandonó y sobre sus ruinas, dos siglos más tarde, comenzaron a realizarse enterramientos. Lo que hay es una extensa necrópolis -se llegaron a documentar 500 tumbas-, de una prolongada utilización durante la Edad Media. Esa necrópolis iría evolucionando hacia el típico cementerio medieval de tumbas de lajas y sarcófagos, ordenado, muy probablemente, por una primitiva iglesia situada bajo la actual, de fábrica románica. A partir del s. XII, la necrópolis también se abandona

El alcalde de Valderredible ha agradecido la «total disponibilidad» del consejero para desarrollar este proyecto presentado por Enrique Gutiérrez Cuenca (Santander, 1976), doctor en Historia por la Universidad de Cantabria.

El yacimiento arqueológico de Santa María de Hito está declarado Bien de Interés Cultural (BIC). Tras suspenderse los trabajos a finales de los 80, los restos arqueológicos fueron cubiertos con tierra y arena tras un fallido intento de conservar y poner en valor el yacimiento. Los materiales se conservan en el Mupac. De hecho, los anillos encontrados en el yacimiento son los protagonistas del ciclo 'La pieza del mes' del Museo de Prehistoria y Arqueología de Cantabria.

 

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