La mujer de rosa, la protagonista de la Copa del Rey

La mujer de rosa aparecía en todos los planos de la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, y del presidente del Barça, Josep María Bartomeu./
La mujer de rosa aparecía en todos los planos de la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, y del presidente del Barça, Josep María Bartomeu.

Ana María Bollaín Domenech estaba en el palco durante la final de la Copa del Rey porque es la esposa de Ángel María Villar, presidente de la Real Federación Española de Fútbol

LETICIA MENASantander

La polémica de las esteladas en la final de la Copa del Rey y el triunfo del Barcelonadejaron hueco al ingenio de los espectadores cuando, en el palco y sentada detrás de la alcaldesa Ada Colau y del presidente del FC Barcelona, Josep María Bartomeu, apareció una mujer vestida de rosa ajena a toda la tensión del encuentro en el Calderón. No se inmutó ni con las faltas, las expulsiones ni con los dos goles del Barça. Estuvo ausente, pero presente, de principio a final del partido en el que 54.000 espectadores se dejaron la garganta. Pero ella, la mujer de rosa, ni se inmutó.

La imagen se convirtió en viral y terminó siendo 'trending topic' durante el Barcelona-Sevilla con ingeniosos memes, que superaron cualquier anécdota de la jornada. Sólo Messi consiguió adelantarla en el número de menciones en Twitter y, por detrás, quedaron Suárez, Iniesta o el Objetivo de Ana Pastor.

Las redes se incendiaron nada más ver a la señora en cuestión, a la que los realizadores de Mediaset volvían a enfocar de vez en cuando para saber si ya estaba despierta o más pendiente del partido. Pero nada. La mujer de rosa seguía traspuesta, con su elegante traje y su abundante maquillaje intacto.

Twitter bramaba por saber quién era aquella fémina tan ausente en un partido tan crucial. Tras varios minutos de incertidumbre alguien la reconoció. La señora de rosa es Ana María Bollaín Domenech, la esposa de Ángel María Villar, presidente de la Real Federación Española de Fútbol, por lo que es probable que supiera dónde iba a pasar la tarde y que eligiera, a conciencia, un elegante traje.

Sería injusto decir que no cambió la mueca en los 122 minutos que duró el partido, prórroga incluida, porque en un momento determinado esbozó una pequeña sonrisa, que también se viralizó en Twitter. (Ver el vídeo hasta el final).

Y como suele ser habitual en Twitter, los Simpson también tenían algo que aportar a la historia: