Temporada 19/20

Fórmula 1, año 1 después de Fernando Alonso

Saludo entre Hamilton y Sainz, gran favorito y único español en el Mundial de F1 2019./EFE
Saludo entre Hamilton y Sainz, gran favorito y único español en el Mundial de F1 2019. / EFE

Lewis Hamilton defiende título en una campaña marcada por el paso adelante que deben dar en Ferrari y, sobre todo, la ausencia del piloto asturiano

DAVID SÁNCHEZ DE CASTROMadrid

Durante las últimas dos décadas, un nombre había aparecido de manera unánime en casi todas las crónicas de Fórmula 1, bien seas previas o posteriores, a cada Gran Premio: Fernando Alonso Díaz. Cuando en 1999 se hablaba de él como una de las grandes promesas del automovilismo español, muy pocos esperaban que iba a suponer una de las grandes figuras de la historia del deporte, trascendiendo con mucho las fronteras de la piel de toro para convertirse en un referente y un ejemplo para muchos, y también un 'archienemigo' para otros tantos.

La temporada 2019 arranca este fin de semana con la ausencia de Alonso muy presente, irónicamente. Mientras él está a decenas de miles de kilómetros en Florida rodando con el Toyota para las 1.000 millas de Sebring, los 20 pilotos que conformarán la parrilla de Fórmula 1 estarán en Melbourne para dar el pistoletazo a una campaña en la que hay muchos cambios individuales pero que, a priori, van a mantener el statu quo.

Y es que, salvo máxima sorpresa, la pelea por el título volverá a ser cosa de dos y, con suerte, de tres. Lewis Hamilton aparece en todas las quinielas, no sólo por ser el piloto más en forma del momento (él mismo dice que llega más preparado que nunca), sino además porque sus cinco títulos ya le han convertido en una de las mayores leyendas de la Fórmula 1. Con un Mercedes W10 que apunta a ser muy revolucionario, tendrá ante sí la oportunidad de alcanzar una cota que, si bien no es la más alta jamás alcanzada, sólo habrá sido pisada una vez en la historia. Convertirse en hexacampeón del mundo, superar así a Juan Manuel Fangio y colocarse en el dintel de la puerta del heptacampeonato para igualar al mítico Michael Schumacher es el gran objetivo que tiene por delante.

Tendrá que batirse en duelo, una vez más, con las hordas italianas que comanda Sebastian Vettel y, quizá, Charles Leclerc. Y es que si hay revolución en un equipo este año, ese sin duda es Ferrari. Cambio de jefes (sale Arrivabene, sube Binotto), cambio de pilotos (ascienden a Leclerc, da un paso atrás Räikkönen) y se queda sin margen un Vettel a quien muchos acusaron del fiasco de 2018. En pretemporada se han ganado el papel de grandes candidatos a victoria, no sólo en Australia sino para lo que resta de campaña. La gran duda es si todas esas palabras casi temerosas que lanzaban hacia ellos desde los boxes de Mercedes o Red Bull eran reales, o todo era un teatrillo para no ceder ante la presión de tener que llevar la voz cantante. Vettel, además, se queda sin margen: ya no goza de la popularidad que tenía cuando llegó y el amargo sabor con el que acabó la temporada pasada no le ha granjeado demasiados adeptos entre la siempre vehemente afición tifosi.

Una de las grandes dudas es si Red Bull, el perejil en todas las salsas, estará en disposición de meterse en la pomada entre Mercedes y Ferrari. La labor de Max Verstappen, con sus luces y sus sombras, le ha convertido en uno de los pilotos más seguidos de la Fórmula 1, pero Red Bull afronta este 2019 como el primero con propulsor Honda. La temida falta de fiabilidad que les ha lastrado en años anteriores será uno de los puntos a tener en cuenta para quienes apuesten por ellos.

El reto de Carlos Sainz

En una zona media en la que nadie saca la cabeza, muchas miradas irán dirigidas hacia McLaren y lo que pueden hacer Carlos Sainz y el novato Lando Norris. Como Ferrari, en la escuadra de Woking también han levantado las alfombras para quitarse de encima peso, y estrenan nuevas incorporaciones, desde los pilotos que se estrenan con el coche color 'papaya', pasando por el jefe de equipo Andreas Seidl y el nuevo máximo responsable técnico, James Key. Este 2019 servirá más para poner los cimientos del proyecto para 2020, pero no pueden dejar de lado sus posibilidades, ya que habrá mucha pelea por ver quién es el 'mejor del resto', por detrás de los tres grandes.

Aquí es donde Carlos Sainz debe demostrar que su talento y trabajo estos años puede trasladarse a un equipo convulso como McLaren. Este año será, por primera vez, jefe de filas ante un Norris con muchas ganas de llevarse titulares y que cuenta con un potencial infinito. Pocos son los que dudan del madrileño, que tendrá que devolver la confianza que han puesto en él tanto los fans de McLaren como los españoles que, huérfanos de Alonso, seguirán sus andanzas ahí donde vaya el hijo del 'Matador'.

Alonso, ante su 'no-jubilación'

Habrá quien diga que Fernando Alonso va a estar más relajado este año 2019, pero no podría estar más equivocado. El piloto asturiano es, ante todo, piloto, y dedicará todos sus esfuerzos a demostrar que lejos de la Fórmula 1 aún tiene mucho que decir.

Este mismo fin de semana estará en Sebring para la disputa de las 1.000 millas del circuito de Florida, donde defiende el liderato del Mundial de Resistencia con Toyota. Después, afrontará en mayo las 6 horas de Spa y luego en junio las 24 horas de Le Mans, en las que se podría proclamar campeón del mundo del WEC.

Pero si algo está en la agenda de Alonso esa es la cita del 26 de mayo. Las 500 millas de Indianápolis copan todo el pensamiento del asturiano. No será un reto fácil, pero si gana, logrará esa Triple Corona que tanto se ha puesto de moda. Un hito que sólo ha logrado antes un piloto: Graham Hill.