GP de Francia | MotoGP

Márquez pone la directa hacia la séptima corona

Jorge Lorenzo y Marc Márquez. /Reuters
Jorge Lorenzo y Marc Márquez. / Reuters

Tercera victoria consecutiva del piloto del Repsol Honda en otra jornada redonda en la lucha por la general de MotoGP

BORJA GONZÁLEZLe Mans

Marc Márquez había dado a sus rivales una pista muy clara de qué quería hacer en la carrera de Le Mans. En el entrenamiento previo matinal, con una temperatura de pista baja -20 grados menos que a las dos de la tarde-, fue capaz de usar el compuesto trasero de Michelin más duro de los tres disponibles, mientras que el resto trabajaba con el más blando. En esas condiciones le metió casi medio segundo a Andrea Dovizioso, sobre el papel su principal rival en la pelea por la victoria, haciendo, además, su mejor vuelta en el último giro. Esto en un trazado marcado en rojo en el calendario del campeón español, consciente de que, lograr un buen resultado en Francia, como ya había hecho en Jerez dos semanas antes, iba a suponer la definitiva prueba de fuego para su Honda. Y el plan le salió a las mil maravillas con la ayuda añadida, de nuevo, de sus rivales. De Dovizioso primero, que cometió un error impropio de un piloto tan cerebral, cuando era primero y marchaba con la intención de tirar a por la victoria. «

Ha sido un error inaceptable, porque cuando tienes la velocidad para poder lograr la victoria y sobre todo de este modo, no puedes cometer este error. Y no era un momento en el que estuviera forzando», explicó el italiano de Ducati, que había conseguido rebasar tanto a Jorge Lorenzo, que de nuevo lideró el inicio de una carrera, como a Johann Zarco, el autor de la pole. Un Dovizioso que no dudó en afirmar que en Jerez habría sido segundo, y que habría tenido serias opciones de ganar en Le Mans, unas declaraciones hechas desde su seguridad, aunque la realidad fue otra.

También Zarco interpretó que tras su buen inicio de año y su buen rendimiento en los entrenamientos en casa este domingo podía ser el suyo. Aunque la presión le pasó factura. «Había visto a Zarco muy agitado», comentó el propio Dovizioso después de la carrera. Descartados dos de los tres favoritos en la lucha por la victoria, el panorama quedó muy despejado para Márquez, que sólo mantuvo a su sombra a Danilo Petrucci, una presión que lidió con solvencia. El italiano juega, además, dos carreras: la de los resultados en pista y la de su futuro, con la perspectiva de poder quedarse con el sitio de Lorenzo, que de nuevo fue de más a menos.

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El mallorquín pasó de liderar la prueba a verse superado por Dovizioso, Zarco, Márquez, Petrucci, Miller (estos dos con Ducati, la del italiano la versión 2017) y Pedrosa, en un resultado que sigue dejando en el aire su futuro rojo, con importantes divergencias entre sus pretensiones económicas y lo que la marca le ofrece en estos momentos. «Mi objetivo es siempre dar el máximo en carrera», comentó Petrucci sobre esta situación. «Ganarle ayuda, pero esta moto no le va al cien por cien a Jorge. Yo cuando empecé con la Ducati en Pramac llevaba la de 2014, que era una moto muy vieja… Como se dice, la elección de Ducati es entre Miller y yo, pero no es una broma lo que digo, lo es porque nuestro salario es más bajo. Es por esta razón», dijo en un arranque de sinceridad.

Por detrás de Márquez y Petrucci entró en meta Valentino Rossi, tercero en un escenario en el que Yamaha había ganado en las tres anteriores temporadas. Un resultado que, además, no achacó a mejorías en la moto, si no a lo que ayuda Le Mans a la M1: «Este podio es muy importante para nosotros, porque llega en un momento especialmente difícil, con muchos problemas en la moto y hay que coger cada ocasión que se presenta». Una 'ayuda' que no recibió Maverick Viñales, ganador en 2017 y séptimo en 2018, a más de 23 segundos del ganador. Una barbaridad. Una situación que ha elevado el nivel de desconcierto del piloto catalán que, por otra parte, se ha encontrado con que ocupa el segundo puesto de la general de MotoGP. Una clasificación muy igualada en la pelea por el segundo puesto –del segundo al noveno están separados por trece puntos- mientras el líder hace cada día más sólida su posición: 36 puntos de ventaja sobre un segundo clasificado envuelto en dudas y dejando la sensación de que sus rivales van a tener muchos problemas para parar este rodillo. Mugello será la tercera prueba de fuego para confirmar de una vez por todas el nivel del poderoso binomio Márquez-Honda 2018.

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