Análisis

Viñales da un respiro a Yamaha

Maverick Viñales, celebrando su victoria en Assen. /Europa Press
Maverick Viñales, celebrando su victoria en Assen. / Europa Press

La primera victoria del español desde la que lograse en Australia en 2018, sumada al nuevo podio de Quartararo, reaniman a la marca japonesa tras un inicio de año titubeante

BORJA GONZÁLEZ

«Vamos a Montmeló con el espíritu de redimirnos pero conscientes de que será otro circuito complicado para nosotros», comentaba Massimo Meregalli, director de la escudería oficial Yamaha, en una entrevista en el portal italiano GPOne pocos días antes del inicio del Gran Premio de Cataluña. Y es que el equipo azul llegaba a la segunda cita española rodeado por un aire un tanto depresivo por el mal resultado dos semanas antes en Italia, donde Maverick Viñales y Valentino Rossi sufrieron mucho. El primero terminando solo sexto, el segundo cayendo después de salirse de pista cuando rodaba decimoquinto y tras regresar al asfalto último. Sin embargo, y pese a que los dos finalizaron en Montmeló por los suelos tras el error de Jorge Lorenzo, las sensaciones mejoraron mucho en un trazado a priori crítico, donde podrían haber optado por el podio, lugar al que sí llegó el novato Fabio Quartararo con la moto satélite. En el test del lunes posterior a la carrera, Viñales voló.

«Para mí, Yamaha, desde Jerez, ha sido la moto más completa en todos los circuitos y seguro que será un rival a tener en cuenta, sobre todo en la segunda parte del campeonato», apuntaba Marc Márquez tras terminar segundo este domingo en Assen. Un aparente cambio que ha llegado en muy poco tiempo y que, en cierta medida, revela las dudas que en este inicio de curso ha despertado una marca que viene arrastrando una situación extraña desde hace más de dos temporadas.

Extraña por la dificultad que supone muchas veces descifrar lo que se ve en pista. En 2018, por ejemplo, se hablaba de las dificultades de Viñales y Rossi mientras brillaba Johann Zarco con una unidad satélite de la escudería Tech3; en este curso está pasando lo mismo con otro francés, Quartararo, autor de tres 'poles' y de dos podios consecutivos, y que consigue ser mucho más regular con un prototipo que no es de 2019, y de nuevo dentro de la estructura satélite, esta vez el Petronas SRT.

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¿Cómo puede ser que en tres cursos consecutivos se genere el mismo debate sobre por qué una moto antigua aparente ser más efectiva que una nueva gestionada directamente por los ingenieros japoneses? A esta pregunta nunca saben darle una respuesta desde el box oficial nipón.

Cautela

Y viendo lo de este fin de semana, ¿se puede decir que tiene ya Yamaha una moto para pelear con las otras tres marcas de tú a tú? «Es muy difícil decir que sí la tenemos, porque pasa cualquier cosa en Alemania y ya no la tenemos. Estamos con los pies en el suelo. Trabajamos bien y sabemos que si le sacamos el máximo provecho a la moto podemos luchar por la victoria», reconocía Viñales tras su primera victoria en 2019, la primera de su marca, con un discurso cauteloso fruto de las decepcionantes experiencias del pasado.

«Ha sido un gran resultado para el equipo y estoy contento por Yamaha. Es una victoria importante y, sinceramente, Maverick se la ha merecido porque ha pilotado de un modo impecable desde el viernes. Este resultado para mí es importante, porque tener dos motos en el podio significa que tenemos que trabajar para ser tan competitivos como ellos», señalaba por su parte Rossi después de finalizar por los suelos por tercer domingo consecutivo, que pese a ver algo de luz el domingo por la mañana, mantuvo la tónica de duda que suele rodear últimamente a Yamaha.

«Tenemos que encontrar algo mejor para mí. Hace tres carreras estaba luchando por ganar y todavía soy la primera Yamaha en la clasificación a pesar de los tres ceros. Y no es que las cosas hayan cambiado tanto. Pero es verdad que estamos encontrando dificultades y a veces desde un punto de vista técnico no logramos mejorar», indicaba Rossi.

Este próximo domingo Sachsenring, territorio donde Márquez sólo sabe ganar en MotoGP, dará una buena pista de si lo visto en estos dos últimos grandes premios es de verdad la luz al final del túnel de la casa japonesa.