Fútbol | Fase de ascenso

Raciones de cocido en El Sardinero antes de que la afición reciba al equipo

La fachada principal del Ayuntamiento de Santander luce engalanada con los colores verdiblancos del Racing. / Roberto Ruiz

El partido será el domingo a las 18.30 horas y el Ayuntamiento y el club trabajan en acondicionar la zona con hinchables, pintacaras y 'photocall' desde muy pronto para crear ambiente

Marcos Menocal
MARCOS MENOCALSantander

Comida alrededor del campo para amenizar la espera -cocido montañés, como no podía ser de otra manera- y un recibimiento al equipo a pie de El Sardinero «que se recuerde para siempre». Estos son dos de los argumentos con los que la afición del Racing ya prepara su hoja de ruta para el próximo domingo. No hará falta preocuparse de pasar el día en otro lugar, en el estadio estará todo lo que se necesita para que «parezca una olla a presión y apoyemos como manda la ocasión», explica Ángel Zorrilla, presidente de las Peñas Racinguistas que ayer andaba enojado por la poca delicadeza que la Federación Española de Fútbol -bajo la servidumbre de las televisiones- se ha tomado el apartado de los horarios de los partidos del play off.

Finalmente, el Racing-Atlético Baleares se jugará el domingo a las 18.30 horas y «supongo, aunque nos falta concretarlo, pero estaremos muy pronto para recibir al equipo a eso de las 17.00 horas, y acto seguido entraremos al campo para que haya ambiente desde muy pronto».

El club planea poner unas barras junto a las puertas de acceso al estadio y por cada consumición se tendrá derecho a una ración de cocido. También se ha pensado en acondicionar los aledaños para que las familias se acerquen desde por la mañana y puedan pasar el día; no faltarán los juegos hinchables y se habilitarán unas zonas con pintacaras. Para todo ello, el Racing cuenta con el apoyo del Ayuntamiento de Santander, que les facilitará buena parte de los permisos necesarios para todo ello. Ayer mismo, los propietarios del club, Alfredo Pérez y Pedro Ortiz, acudieron al Consistorio tras ser requeridos por la alcaldesa, Gema Igual, para colgar juntos la bandera verdiblanca en el balcón principal de la fachada de la Casona.

Otra de las intenciones que desde la entidad se ha puesto en marcha es la colocación de un 'photocall' para que todos los aficionados se puedan inmortalizar en un día tan señalado y con un fondo irrepetible. «La gran mayoría de los seguidores estaremos allí, por eso no hará falta hacer un pasacalles como en otras ocasiones. Le esperaremos en al puerta del estadio y le haremos un paseíllo al autobús del equipo», añade Zorrilla.

El último antecedente de algo similar, con el Racing jugándose el ascenso en la eliminatoria de campeones data de mayo de 2016. Bien es cierto que esa tarde quedará grabada en la memoria de los aficionados, pero también en la de los rivales en aquella primavera indigesta, pues los miembros del Reus pasaron de quedarse con la boca abierta al comprobar el seguimiento verdiblanco a levantar los brazos con un resultado impensable. «Esta vez sí», repite una y otra vez el mandatario peñista.

Desde el calentamiento

Nada más cumplir con al ceremonia de cortejo e intimidación, los hinchas entrarán a El Sardinero: «Es la mejor manera de que la gente entre en calor. Que desde el calentamiento se viva el ambiente y que los jugadores y la gente que vaya entrando note la importancia». El estadio lucirá como en sus mejores tardes. Varios miembros de La Gradona trabajan desde hace más de una semana en la elaboración de un tifo «y alguna sorpresa más que no queremos desvelar hasta el mismo momento del partido», confiesa Pablo Gutiérrez, presidente del colectivo que aglutina a los seguidores más animosos del estadio. La intención de todos es superar los últimos trabajos, alguno de ellos fue capaz de prácticamente abarcar toda la parte de la grada donde no deja de sonar el tambor.

Finalmente, el propio presidente del Racing, Alfredo Pérez, aseguraba ayer que lo del domingo va a ser una fiesta. «Estoy convencido de que se llenará el campo. Ahora mismo, con los asientos que faltan y los que hemos arreglado, habrá sitio para 22.000 espectadores. Quedan cuatro días y suelen ser los más importantes. Se han vendido más de 12.000 entradas sin saber ni cuándo era el partido así que no tengo duda de que será un lleno». Precisamente este argumento fue una de las propuestas de venta que el mandatario verdiblanco puso encima de la mesa para convencer del poderío de su equipo: «Ha de ser un factor determinante y tenemos que verlo así todos. Nosotros tenemos a 22.000 jugadores extras y ellos tienen a cerca de 2.000. Es algo que tenemos que aprovechar y eso se hace desde ya», apuntó.

Será el cuarto play off en cinco temporadas de infierno futbolístico. De todos ellos tan solo uno salió como se esperaba, pero en esta ocasión ya no se piensa otra cosa: «Este año sí».