La industria empieza a recuperar su papel como motor de la economía de Cantabria

Empresas como Edscha, del sector de la automoción, están incrementando su actividad y contribuyendo al avance del PIB regional. /Celedonio Martínez
Empresas como Edscha, del sector de la automoción, están incrementando su actividad y contribuyendo al avance del PIB regional. / Celedonio Martínez

Supone casi el 20% del PIB de la región y crece un 7,4% interanual con un incremento de 3.573 ocupados el último año, el 94% del total

María Ángeles Samperio Martín
MARÍA ÁNGELES SAMPERIO MARTÍNSantander

La industria empieza a recuperar su papel como motor de la economía de Cantabria tras los años de crisis en los que los problemas de algunas empresas han eclipsado la realidad: que su peso en el PIB es mayor que el del turismo. Cerca de un 20% frente a un 12%. Las cifras de los últimos meses hablan de un crecimiento importante y, de hecho, el PIB industrial sube un 7,4% interanualmente cuando el general lo hace un 3,2%, según las cifras de la contabilidad trimestral. Además, en el último año la cifra de negocio de la industria creció un 2,7% y el número de nuevos ocupados (3.573) supuso el 94% del total de la región. Los empleados de la industria son 38.695 de los 239.868 ocupados de la región según la última EPA.

Desde el Gobierno regional se valora el avance de la industria de forma positiva porque precisamente la apuesta por este sector como motor es esencial. No hay que olvidar que los primeros siete años de este siglo la autonomía se movió por la construcción para luego pasar del 2007 al 2016 al turismo. Ahora, según la visión del Ejecutivo, es la industria la que está volviendo a tirar, aunque todavía lo tiene que hacer mucho más. «En la actualidad representa cerca del 20% del total del PIB y en España la media es del 16,1%», valora el consejero de Innovación, Industria, Turismo y Comercio, Francisco Martín.

El consejero recuerda que el PIB industrial lleva seis trimestres seguidos creciendo y que los pedidos se están comportando de forma positiva. «La industria está creando músculo del bueno, no grasa», comenta Martín que pone de manifiesto que mientras la actividad industrial supone cerca del 20%, el turismo, con toda su importancia, solo llega al 12% mientras que en las regiones más turísticas sobrepasa el 14%. «Creo que la visión de que Cantabria es más turística que industrial no se corresponde con la realidad», señala y recuerda que los contratos suelen ser mas estables y los salarios más altos que la media.

«La industria está creando músculo del bueno, no grasa», valora Francisco Martín

Para Martín lo importante es «generar confianza empresarial para que nuevas industrias se instalen en la región». Así lo han hecho más de 60, aunque también reconoce que hay otras que se enfrentan a problemas incluso al cierre. «Las empresas van y vienen. Es un ecosistema vivo», estima el consejero, aunque deja claro que hay que apostar por la vocación industrial de Cantabria.

Daniel San Miguel: «Hay que recuperar las condiciones laborales perdidas durante la crisis»

La buena marcha del sector industrial tiene sus sombras en el campo laboral ya que, aunque sigue teniendo mejores condiciones que otros sectores, la crisis hizo mella y las reformas han ahondado en la perdida de derechos. «Se nota la recuperación de la industria ya que la sangría de los últimos años, que ha acabado con muchas empresas y empleos, ha finalizado y el sector se ha estabilizado», consideró Daniel San Miguel, secretario general de la Federación de Industria de CC OO de Cantabria, aunque añade que «si bien las empresas han vuelto a los beneficios, esto no ha llegado a los trabajadores».

Para San Miguel aunque la industria siempre tuvo mejores condiciones laborales, como empleos mas estables y mejores salarios, los años de la crisis y las dos reformas laborales que se aprobaron durante la misma han empeorado la situación. «Hay que recuperar las condiciones laborales que se han perdido», afirmó el sindicalista que recordó que hay preocupación por empresas que han cambiado de manos como Sidenor o Bosch de Treto y otras que han vuelto a la actividad como es el caso de Sniace.

San Miguel plantea, de otro lado, el caso de las pequeñas y medianas empresas, como en el sector del Metal que sigue sin acordar su convenio, con unas condiciones que no se cambian desde 2016. «Los empresarios ya están recuperando beneficios y tienen que llegar a los trabajadores», explicó.

«Los salarios han bajado en torno al 20% en estos años de crisis y habrá que lograr pactar subidas que ayuden a recuperar derechos», insistió el dirigente sindical, al que le preocupa especialmente las empresas multiservicios que empiezan a proliferar y que contribuyen a empeorar las condiciones laborales y, además, llevan a cabo competencia desleal.

El consejero insiste en la necesidad de aprovechar estos buenos momentos para consolidar el crecimiento de las empresas de la región y continuar generando empleo, «algo que es el objetivo último de todas las acciones políticas de la Consejería de Industria», dijo y añadió que la dinámica de esta tendencia debe aprovecharse para tomar conciencia de una visión de futuro a medio y largo plazo y seguir trabajando para lograr crear instalaciones con infraestructuras logísticas y de suelo industrial.

Es evidente que los datos pueden tener diferentes valoraciones, pero en los últimos meses los que tienen que ver con la industria son especialmente positivos. Así, el incremento de la producción industrial en Cantabria fue más de siete puntos superior a la media nacional (1,6%) en mayo. Con estos datos, Cantabria continúa en la segunda posición en el acumulado del año con un crecimiento del 9,8%, superado por Galicia (10,4%) y muy superior a la media española que repuntó un 2,7%.

Si nos vamos a los sectores, tenemos el empuje del de automoción que supone cerca del 30% del PIB industrial de Cantabria, según los últimos datos aportados por el clúster GIRA. En 2917 facturó 3.118 millones de euros. Las empresas de este sector dan empleo a 9.839 personas de forma directa y llegan a las 13.500 de forma indirecta.

2,7% aumentó la facturación industrial de Cantabria en 2017, según los datos del INE

Por su parte, la industria manufacturera cántabra creció un 11,6% en 2017. El incremento fue el cuarto mayor por comunidades. Las agrupaciones de actividad que más contribuyeron al total de las ventas en 2017 en Cantabria fueron producción, primera transformación y fundición de metales (que representan el 19,1% del total), alimentación, bebidas y tabaco (18,7%), material de transporte (12%) y coquerías, refino, químicas y productos farmacéuticos (11,7%). Les siguen productos metálicos (10%), manufacturas de caucho y plástico (7,3%), productos informáticos, electrónicos, ópticos y eléctricos (4,5%), maquinaria y equipo (3,9%), productos minerales no metálicos y reparación e instalación de maquinaria y equipo (ambos 2,5%), textil y confección (2,2%), papel, artes gráficas y reproducción de soportes grabados (1,5%), madera y corcho (1,4%) y muebles y otras industrias manufactureras (0,3%).

Buena marcha

De otro lado, si nos centramos en lo que va de año son varias las empresas que tienen factoría en Cantabria que han informado de la buena marcha de su actividad. Así, por ejemplo, el Grupo Gestamp, al que pertenece Edscha, ha aumentado sus ingresos un 9% en el segundo semestre de 2018 con un beneficio que alcanza los 136 millones en los seis primeros meses. Por su parte, Tubacex, también con planta en la región, incremento sus ventas un 49,4% hasta los 360,6 millones de euros en el primer semestre del año.

9,8% es el incremento acumulado de la producción industrial hasta mayo

Otra empresa que parece ir bien es Sidenor Forgings & Casting cuyas ventas en el primer trimestre del año ascendieron a 27 millones de euros, por encima del presupuesto de ventas para 2018. Además, según la firma, se observa una tendencia alcista en el presente ejercicio de la cartera de pedidos de piezas.

Aunque desconocemos datos de la marcha de otras empresas que han cambiado de manos, como es el caso de SEG Automotive (antigua Bosch en Treto, parece que la dinámica es positiva.

GSW, Solvay, Nissan, BSH... siguen con su actividad no exenta de dificultades en algunos casos por la propia situación de los mercados internacionales. Otras, como Sniace, han reanudado su andadura después de varios años de cierre. Tampoco hay que perder de vista a las pymes, muchas de ellas dependientes de empresas mayores a las que dan servicio como industria auxiliar. Parece que empiezan a levantar cabeza después de los duros años de la crisis.

De otro lado, no podemos olvidar que aunque proyectos como el Fundinorte parece que no van a poder salir adelante, hay nuevas empresas que se han instalado en la región y que están ampliando su actividad. Es el caso de Santander Coated Solution que ya se encuentra acometiendo su segunda fase para ampliar su producción en una zona cedida por el Puerto de Santander.

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