Sánchez sufre su primera derrota en el Congreso con el consejo de RTVE

La Cámara rechaza el acuerdo PSOE, Podemos y PNV sobre el presidente y los consejeros del ente público

Ramón Gorriarán
RAMÓN GORRIARÁNMadrid

Pedro Sánchez paladeó hoy su primera derrota parlamentaria. El Gobierno no logró que el Congreso apoyara la lista de consejeros de RTVE pactada por PSOE, Podemos y PNV porque sus otros aliados en la moción de censura, Esquerra, PDeCAT, Compromís, Bildu y Nueva Canarias, se negaron a secundar el acuerdo por haber sido excluidos de la negociación. Los socialistas ahora tienen 48 horas para forjar una mayoría suficiente para sacar adelante su propuesta en la segunda votación del miércoles.

El presidente del Gobierno ha comprobado que reeditar la alianza parlamentaria que le aupó a la Moncloa no va a ser tarea fácil para lo que resta de legislatura. La primera votación trascedente, la de los seis miembros del Consejo de administración de RTVE que designa el Congreso, resultó un fiasco. Una cosa fue echar a Mariano Rajoy, para lo que todo fueron facilidades, y otra muy diferente gobernar. La cifra de los 180 diputados que sirvieron para descabalgar al líder del PP será difícil volverla a ver en el casillero de votaciones para apoyar al Ejecutivo socialista. Hoy se quedó en 150. Sánchez solo ha tardado tres semanas en comprobarlo.

Tras muchos dimes y diretes, propuestas y descartes, PSOE, Podemos y PNV pactaron que, tras la renuncia de Andrés Gil, el candidato a presidir el ente público sea Tomás Fernando Flores, director de Radio 3. Se pusieron además de acuerdo en una lista de diez nombres para formar el Consejo de la corporación. En esa relación, el partido que lidera Pablo Iglesias se llevó la parte del león y colocó a cinco candidatos, entre ellos Rosa María Artal, extrabajadora de RTVE y ahora columnista de eldiario.es, Cristina Fallarás, exredactora de El Mundo, y Fernando López Agudín, exdirector de Informe Semanal de TVE y miembro del Consejo Editorial de El Mundo. El nombre propuesto por el PNV fue el de Juan José Baños, director del diario Deia. Los socialistas, además de Flores, colocaron a Isabel Cerrada, directora de Relaciones Laborales de RTVE, y Concepción Cascajosa, profesora de la Universidad Carlos III de Madrid.

«Cacicada chavista»

Pero no lograron sumar ni un solo apoyo entre sus potenciales aliados. Y aunque lo hubieran logrado habría sido estéril porque el listón era de dos tercios de la cámara, es decir de 234 de los 350 diputados. El PDeCAT dio a entender que está dispuesto a apoyar en la segunda votación del miércoles, en la que es suficiente con una mayoría absoluta de 176, y que si no lo hacía ahora era porque se sentía ninguneado. Casi lo mismo dijo Compromís. Esquerra, menos prosaica y más principista, exigió un «diálogo sin condiciones ni renuncias» entre Sánchez y el presidente de la Generalitat como condición para sumarse.

PP y Ciudadanos justificaron su voto en contra por «la cacicada y el dedazo», según Albert Rivera, y por las formas «chavistas y bolivarianas», según el PP, de proceder de PSOE, Podemos y PNV al proponer un presidente y un consejo provisionales del ente público en vez de esperar a la celebración del concurso público que diseña un consejo de expertos. Los populares presentaron su propia candidatura, que solo cosechó 128 votos propios porque los diputados de Ciudadanos se negaron a votar y se ausentaron del hemiciclo.

Los socialistas daban por descontada la derrota y, según dejó entrever la portavoz en el Congreso, Adriana Lastra, van a centrar sus esfuerzos en llegar a un acuerdo con el PP antes que con Esquerra. Un entendimiento con los populares aseguraría la mayoría en el Congreso y permitirá contar con un consejo de administración «más plural» que, en todo caso, sería transitorio hasta que se pudiera conformar el que se elija mediante concurso público.

Iglesias presume de la influencia de Podemos sobre el Gobierno

A. Azpiroz.-Pablo Iglesias aprovechó este lunes la negociación para renovar la cúpula de RTVE para sacar pecho por la influencia de Unidos Podemos en las decisiones del Gobierno. El líder podemista tenía como primera opción la entrada en un Ejecutivo de coalición, algo que rechazó desde un primero momento Pedro Sánchez. No obstante, el partido morado y sus confluencias se han convertido en los socios preferentes del gabinete socialista, como quedó patente con la reunión secreta en la Moncloa que el presidente mantuvo con Iglesias el pasado 14 de junio.

El Gobierno «tiene que negociar con nosotros», señaló Iglesias, quien añadió que la actual situación no tiene precedentes y convierte a su grupo político en «extremadamente útil». «Por primera vez se inaugura una nueva época en la que hay por fin un Gobierno parlamentario, eso quiere decir que en España por primera vez la separación de poderes actúa de manera efectiva, el Parlamento nunca ha sido tan poderoso», dijo el líder de Podemos en una conferencia que ofreció en los cursos de verano de la Universidad Complutense junto a Jean-Luc Mélenchon, líder del partido Francia Insumisa.

Iglesias, que desde la llegada al poder de Sánchez ha multiplicado su actividad para no quedar a la sombra del presidente socialista, destacó la importancia de su formación después de llevar la voz cantante en la renovación de RTVE. El viernes llegó incluso a anunciar que el próximo presidente de la corporación pública iba a ser el periodista Andrés Gil, aunque finalmente no será así. Iglesias aspira a mantener idéntico protagonismo en próximos acuerdos, algo que no ha pasado desapercibido para el PP que ya considera al líder de Podemos como un «vicepresidente». No parece molestarle a Iglesias, que recordó que ha sido el primer dirigente político nacional en reunirse con Quim Torra y subrayó el trabajo que realizó para que nacionalistas e independentistas apoyarán la moción de censura.

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