La empresa de socorrismo de Suances, en el punto de mira del Ayuntamiento

Una pareja de socorristas de Suances, ayer, en la playa de La Concha. /Luis Palomeque
Una pareja de socorristas de Suances, ayer, en la playa de La Concha. / Luis Palomeque

El alcalde explica que la actual adjudicataria está pendiente de entregar diversa documentación y que tiene un plazo de una semana para hacerlo

Sara Torre
SARA TORRESantander

La polémica generada el jueves por el rescate a cargo de un vecino que estaba en su barco de tres socorristas de Suances que nadaban en una zona de mareas no dejó de crecer en la jornada de ayer, si bien la empresa catalana Aunar Group mantiene que se trató de «una trampa» y que el hombre, relacionado con Cruz Roja, la otra licitante y que llevaba decenas de años prestando el servicio, les insistió en que subieran a bordo.

El alcalde de Suances, Andrés Ruiz Moya, explicó al respecto que lo que se ha hecho con Aunar es una adjudicación provisional, a partir de la cual se ha procedido a exigir toda la documentación que viene en la parte administrativa para ver si reúnen todas las condiciones del pliego de prescripciones técnicas. «Estamos a la espera de que lo presenten y lo justifiquen», explicó ayer.

También reconoció que, «por distintas cuestiones, la adjudicación definitiva se ha dilatado más de la cuenta así como la redacción del pliego por parte de los servicios técnicos y jurídicos del Ayuntamiento y de ahí que nos encontremos en pleno inicio del verano y el expediente aún no esté resuelto».

La empresa ya trabajó en 2017 en Santander, donde acabó multada por incumplimiento

Sobre el procedimiento de contratación, el alcalde recuerda que «la Ley de Contratos aprobada recientemente ha cambiado de forma importante y eso ha generado algún que otro contratiempo, porque hasta el año pasado se podía adjudicar directamente a la institución de Cruz Roja, como se ha venido haciendo desde hace alrededor de treinta años».

Sin embargo, en esta ocasión, se ha hecho un concurso público al que se presentaron estas dos empresas y hubo, según expone, una diferencia de alrededor de 30 puntos de ventaja para Aunar Group, «en virtud de lo cual los servicios técnicos, jurídicos y de intervención procedieron a hacer la adjudicación provisional».

«Como la ley es muy clara y rotunda, el hacer adjudicaciones distintas a lo que marca, supondría irnos al juzgado de cabeza», insiste el alcalde. En el caso de que para la semana que viene la documentación que falta no se aporte, se le comunicaría a Cruz Roja para ver si sigue interesada en el servicio.

Sobre la polémica del jueves y si alguna incidencia de este tipo podría desencadenar la resolución del contrato, el alcalde dice que «como el pliego de condiciones no contempla altercados que se puedan producir, lo que penalizaría sería únicamente la parte técnica, administrativa y económica».

El vecino de Suances que subió a su barco a los tres socorristas, David Martínez, acudió ayer a hablar con ellos para aclarar las diferencias entre versiones y según el responsable de Aunar en Suances, Bernardo Suárez, después de un rato se llegó a un entendimiento.

«Nosotros lo que queremos para Suances es dar mejor servicio si cabe que el que se ha dado siempre, aunque se ha puesto el listón muy alto», comentó. Suárez consideró también que muchas de las críticas que ha sufrido la empresa a la que representa desde el inicio del servicio en Suances vienen desencadenadas por «una mala interpretación de la multa del año pasado en Santander, ya que vino dada por las mejoras, no por el servicio ni por la calidad del servicio».

Cabe recordar que Aunar Group, como ha ocurrido este año en Suances, ya desplazó a Cruz Roja de las playas santanderinas en 2017. Sin embargo, la relación entre el Ayuntamiento de la capital y la empresa catalana no terminó bien, ya que el Consistorio acusó a la adjudicataria de numerosos incumplimientos, como la falta de personal o las condiciones poco adecuadas del material de los puestos de vigilancia. La situación acabó en los juzgados, que ratificaron la multa de casi 25.000 euros que el Ayuntamiento impuso a Aunar por lo que consideraba un incumplimiento del pliego de adjudicación.

Un socorrista despedido denuncia a la empresa

«A mí la vida de las personas me importa porque tengo familiares que van a esa playa», expone Jorge Salcines, que fue despedido de la empresa Aunar el jueves y que considera improcedente su salida de la adjudicataria del servicio de socorrismo de Suances, por lo que denunció la situación ante la Guardia Civil. En la denuncia hizo constar ciertas condiciones que ponen en entredicho el buen funcionamiento de la de la empresa.

«Yo al llegar sugerí, porque he trabajado otras veces de socorrista, que todas las playas tendrían que estar comunicadas por walkies, pero nada, después de un mes, seguían diciendo que ya llegará el material y nos seguíamos comunicando por WhatsApp», afirma.

También critica que nunca tuvo contrato físico y después de todo este tiempo no conocía algunas condiciones básicas, como el salario, que aún no ha cobrado. «Me iban cambiando de playa y de puesto cada día y cuando se enteraron de que daba la razón a mi patrón sobre determinados temas que él también criticaba, me echaron», afirma, y añade que el citado patrón tampoco continúa en la empresa aunque no sabe si sería despedido o abandonó voluntariamente, «tras una serie de amenazas».

El joven, residente en Santander, fichó ayer por Cruz Roja, y prestará servicios de nuevo de socorrista desde el lunes en otra playa.

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