«El mayor problema urbanístico de Castro lo tenemos en Montesolmar»

Imagen de la Urbanización Montesolmar, situada en la zona de Santa Catalina./Samira Hidalgo
Imagen de la Urbanización Montesolmar, situada en la zona de Santa Catalina. / Samira Hidalgo

Los vecinos reclaman al Ayuntamiento que regularice una urbanización que tiene deficiencias desde hace casi dos décadas

Abel Verano
ABEL VERANOCastro Urdiales

El concejal de Urbanismo de Castro Urdiales, Eduardo Amor (CastroVerde), lo tiene claro: «El mayor problema urbanístico de Castro lo tenemos en la Urbanización Montesolmar». Aunque en los últimos años las miradas se han centrado en La Loma, donde hay un macroproceso judicial pendiente de resolverse, el responsable del urbanismo castreño sostiene que la complejidad de la situación que presenta Montesolmar, una urbanización formada por un centenar de viviendas, es mayor.

De hecho, se dan unas circunstancias cuanto menos llamativas, ya que hay vecinos, alrededor de una treintena, que no disponen de escrituras de sus casas, mientras que otros, en cambio, las tienen, pero no cuentan con la licencia de primera ocupación. Y es que la urbanización está sin recepcionar por el Consistorio. Esto ha llevado a que la zona no disponga de alumbrado público, con lo que acceder por la noche a estas viviendas es una tarea sumamente peligrosa. Pero no queda ahí la cosa, porque tras casi dos décadas de situación irregular, la suministradora de la luz ya ha advertido en varias ocasiones que cortaría la energía a la viviendas, lo que ha obligado al Ayuntamiento a intervenir para evitar una circunstancia que impediría residir allí.

El dato

28
vecinos de la Urbanización Montesolmar, ubicada en Santa Catalina, no tienen escrituras de sus casas.

El edil de Urbanismo cuenta que las obras de esas viviendas comenzaron antes de aprobarse el Plan General de Ordenación Urbana de Castro que está en vigor (1996). «El promotor construyó como quiso». Y como consecuencia de ello se tuvo que realizar una modificación del plan parcial y del estudio de detalle que se ha tramitado en la presente legislatura. Lo que está pendiente es el proyecto de urbanización.

«Les hemos pedido soluciones a cuatro alcaldes y estamos igual que hace 19 años»

«El problema es que hay 51 vecinos enfrentados. Unos no tienen escrituras, mientras que otros tienen licencia de primera ocupación», señala Amor, al tiempo que califica esta situación de «insólita».

Entre los problemas que presenta esta urbanización, el edil de CastroVerde señala que no se ha realizado una cesión para aparcamiento. «Se le ha requerido al constructor para que tramite el estudio de detalle y modifique el proyecto de urbanización y se ha negado, al igual que a realizar las obras que quedan pendientes para recepcionar todo».

Ante esa situación, ha sido el Ayuntamiento el que subsidiariamente está realizando todos esos trámites administrativos. El problema ha venido ahora cuando los técnicos municipales han comprobado que hay deficiencias en el Plan Parcial con la topografía de la zona, «hay una distorsión de la realidad». «Tenemos que ver si se puede hacer una corrección de errores de ese Plan Parcial y la Crotu (Comisión Regional de Ordenación del Territorio y Urbanismo) lo admite».

Amor señala que se ha puesto en marcha el proyecto de urbanización «que no ha querido hacer el promotor», pero se han encontrado con otro obstáculo más. Y es que el aparcamiento que queda pendiente de ejecutar «no se puede hacer porque Fomento tiene prevista una actuación allí con motivo de las obras del tercer carril de la A-8».

Desesperación vecinal

El tiempo pasa y los vecinos afectados por esta situación señalan tanto al constructor de las viviendas como al Ayuntamiento. «No hacen nada. El constructor dice que se le pague el dinero que se le debe de la compra de algunas viviendas y ya veremos. Y el Ayuntamiento lo que tiene que hacer es quitar esas escaleras de acceso que hay sobre las aceras», así de rotundo se muestra Víctor Loriz, uno de los 28 vecinos que no tiene escrituras de su vivienda.

«El constructor cortó el alumbrado público para no pagarlo. Gracias a Dios que no ha pasado nada hasta ahora», dice, al tiempo que asegura que él paga el IBI. «Tengo todo legal, pero no puedo vender la vivienda».

Loriz asegura que sus reclamaciones y las del resto de afectados se remontan al mandato de Rufino Díaz Helguera. «Le hemos pedido soluciones a cuatro alcaldes, y estamos igual o peor después de 19 años». «Hay falta voluntad política». Este vecino coincide con el edil de Urbanismo en que el constructor no ha entregado la obra ni ha hecho las correspondientes cesiones. Pero ante la actitud del promotor, cree que lo que tienen que hacer el Ayuntamiento es solucionar el problema.

«Estamos ante una comunidad de vecinos ilegal. Lo primer que deberíamos poder hacer es escriturar nuestras viviendas», asegura con indignación Loriz.

La regularización de La Loma, otro de los frentes abiertos

Junto a la Urbanización Montesolmar, el Ayuntamiento de Castro Urdiales trabaja en estos momentos en regularizar la situación de La Loma, que tiene abierto un proceso judicial que será visto por la Audiencia en octubre. Tras realizar una serie de obras de urbanización que quedaron pendientes en la zona, el Consistorio castreño está a punto de adjudicar la construcción de un depósito de agua en el monte Cueto que suministre a todos los vecinos de la zona.

Con todas estas actuaciones, el equipo de gobierno de CastroVerde, además de regularizar la zona, también pretende preservar al Ayuntamiento de una reclamación de 53 millones de euros, que es la que se pide a los imputados en el 'caso La Loma' y, de forma subsidiaria, al Consistorio.

Otra de las zonas de Castro en las que ha tenido que intervenir el Ayuntamiento es el APD-2 de Cotolino, donde 165 viviendas de las 181 de la zona con problemas urbanísticos al comenzar la legislatura han podido regularizar su situación, razón por la que el Ayuntamiento les ha concedido la licencia de primera ocupación. «En muchas de las viviendas había diferencias entre la edificación construida y la proyectada en su licencia de obra (exceso de altura, defectos de accesos y en el saneamiento, etc.) que debían subsanarse para poder obtener la correspondiente licencia». Pasado este tiempo, tras subsanarse esas deficiencias y presentada la documentación exigida, 165 han obtenido ya licencia de primera ocupación y de las 16 restantes, 12 están en proceso de regularización y 4 no han hecho gestiones para regularizar por estar abandonadas.