Lines Vejo, Vecera de Liébana 2018

Lines Vejo, en el centro, junto a anteriores veceros y miembros de la Junta Directiva de la Agrupación Lebaniega./P.A.
Lines Vejo, en el centro, junto a anteriores veceros y miembros de la Junta Directiva de la Agrupación Lebaniega. / P.A.

La panderetera de Caloca recibió la distinción de la Agrupación Lebaniega de Santander

Pedro Álvarez
PEDRO ÁLVAREZPotes

La panderetera de Caloca (Pesaguero), Lines Vejo, recibió este domingo la distinción de la Agrupación Lebaniega de Santander, que la nombró Vecera de Liébana 2018. La folclorista fue reconocida en un emotivo acto celebrado en el Hotel Chiqui de Santander, que contó con la asistencia de más de un centenar de personas, entre familiares, amigos de la homenajeada, además de veceros de anteriores ediciones. También asistieron los alcaldes de Potes y Pesaguero.

Tras el almuerzo, fue la presidenta de la agrupación, Rosa Mier, la que tomó la palabra recordando la historia del colectivo lebaniego, realizando una semblanza de la larga trayectoria vital de la homenajeada. Mier se atrevió a parafrasear a la propia Lines Vejo, ensalzando el valor de su figura como folclorista y mujer que ha sufrido la pérdida de dos de sus siete hijos. «Los hombres tienen la fuerza y las mujeres la fortaleza. La pérdida de un hijo es difícil de curar y superar, pero tengo una gran fe y es la que me hace seguir adelante, porque la vida es una pelea permanente», rememoró.

Tras ello y, a sus 87 años, Vejo recibió el título que la acredita como Vecera de Liébana 2018, y lo hizo emocionada y agradecida. En el homenaje tributado destacó la presencia del también folclorista Chema Puente, con el que interpretó al rabel una canción suya y la popular 'Santander la marinera'. A continuación, varias personas allegadas a la propia Vejo le rindieron su particular homenaje, recordando las vivencias junto a ella o recitando poesías de su tierra.

Uno de los momentos más emotivos de la jornada fue la intervención de su nieta Alejandra que le recordó «el cariño» que le tienen «todos sus nietos». Por su parte, su hijo Tomás, que vino expresamente al homenaje desde México, le agradeció en nombre de sus hermanos el haber sido «la mejor madre» posible y recordó que ella pertenece a una singular estirpe de lebaniegos. «Eres la última de una generación de lebaniegos de Caloca, que durante cientos de años ha sobrevivido en una aldea guapa pero dura», expresó.

El acto concluyó con la actuación de la Escuela de Folclore y Pandereta Santa Justa, de Ubiarco, que cantaron, tocaron y bailaron temas tradicionales de Cantabria.